viernes, 1 de agosto de 2014

Un segundo de equilibrio

Que los días se hagan magia...
Que volemos infinitos
y mañana recordemos flotar,
envueltos en nostalgia.

Que todo se haga efímero, y cueste respirar...
Que todo se haga instante y pase sin pensar...
Que todo sea agua de mayo y lluvia...
Que pase cuando tenga que pasar.

Ayer lloré lágrimas de sal,
de roca salina y atemperado azul,
dolían tanto que parecías tú.
Se hincharon mis ojos.
Quise soñar, pero no había mas que rojo.

Descarnado y desterrado,
exiliado del paraíso de los sentidos.
Asfixiado de respirar
camuflado entre amores primos,
soy del mar y la tierra...
Soy amante de lo desconocido.

Dame un segundo de equilibrio
que baste para levantarme.
Dame lo que no diste a nadie,
eso que mantiene cuerda en tu mente,
dame ese segundo de locura
que me haga sentir diferente.

Mientras tanto seguirán los malvas...
y el tiempo seguirá sin cesar
con sus agujas afiladas corriendo.
Los rojos serán otros...
Ríos de sangre espesada
claves aun secuenciadas
esperando a que las quieras pulsar.

Empecemos cuanto antes.
Nuestro mundo está
esperando un sentimiento sincero
para comenzar a andar
después de que lleguemos a explotar.