domingo, 28 de junio de 2015

El Sol del Viernes

Que el puzzle de dos piezas de tu boca,
se torne en una sonrisa al verme.
Que dos ojos tristes
se conviertan en el Sol del viernes.

Que una gaviota robe una rosa,
para que se posé en tu ventana
para cuando despiertes.
Que los besos sean dulces,
y el amor sea quien gobierne.

Que el silencio sea sincero,
y el amor llegue sin esfuerzo
para que siga siendo el primero
de los motores de nuestro sendero.

Que Dios se apiade de nosotros,
cuando llueva y el odio nos moje.
Que el tiempo se haga infinito
cuando al fin te abrace,
y al final del sueño
este loco de atar por ti
se estrelle, kamikaze.

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