Me faltaron Cinco minutos
para decir “Te Quiero”.
Solo cinco para volver a hablar contigo
y contarte cuanto te echo de menos,
cuanto han crecido los niños.
Cinco minutos
para volver a acariciar tus manos
y sentir tu piel.
Me sobró una vida para pensar
que algún día te diría “te amo”.
Y ahora que no estás el tiempo
se hizo mi peor enemigo.
El silencio en mi habitación
es la locura al vacío,
desde que no estás aquí
viajo sin rumbo o destino.
No hago más que soñar y soñar,
Y soñar me hace la vida más dura,
que tu ausencia mi corazón
se quedó sin cobertura,
sin cordura
Me faltaron agallas para reconocer
que te iba a echar de menos.
Me faltó carácter
o mas bien necesidad.
Esa que te obliga a cambiar
tu forma de respirar,
tu manera de vivir,
el verbo abrazar.
Y ahora que no estás el tiempo
se hizo mi peor enemigo.
El silencio en mi habitación
es la locura al vacío,
desde que no estás aquí
viajo sin rumbo o destino.
No hago más que soñar y soñar,
Y soñar me hace la vida más dura,
que tu ausencia mi corazón
se quedó sin cobertura,
sin cordura
Y ahora
quedo tras los recuerdos,
de una tarde de lluvia
donde creí que todo era eterno
y pero en realidad huía
El silencio en mi habitación
es la locura al vacío,
desde que no estás aquí
viajo sin rumbo o destino.
No hago más que soñar y soñar,
Y soñar me hace la vida más dura,
que tu ausencia mi corazón
se quedó sin cobertura,
sin cordura
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