Ven a buscarme a casa,
coge mi mano y llévame.
Llévame...
Hace tiempo que perdí
la batalla de la vida
y se que contigo a mi lado
la puedo reconquistar.
Convierte mis días
en jardines de rosas blancas.
Despójame de miedos y silencios,
vísteme de besos
de los que se dan sin pensar,
regálame caricias en la espalda
antes de que llegue a despertar,
mírame sincera
y llévame lejos una vez mas.
Regálame amaneceres de azahar,
lunas de plata y mares en calma
donde la tempestad seamos tú y yo,
cuando nos besemos sin avisar.
El mar se ruborizará por nuestro descaro,
pero tú, llévame...
Donde quieras, donde puedas,
solo ven y llévame.
Amarra mi mano a la tuya,
y enséñame a volar.
Soy aire que flota, soy alma,
soy una minúscula eternidad,
soy la cometa que vuela en el cielo,
y tengo la certeza de que no puedo escapar.
Eres mi guía, mi destino,
eres mi brújula particular
Eres el Sol cada mañana,
y al llegar la noche
me arropas sin preguntar,
eres tú y sólo tú,
eres tú o nadie más.
Hay lugares donde escapamos sin necesidad de movernos del sitio, este pretende ser uno de ellos. Disfruten de su estancia y sientan las palabras.
jueves, 4 de octubre de 2012
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