martes, 23 de mayo de 2023

Leona

La Leona se lamió las heridas,

sentada en la roca mas alta de la sabana,

mirando al horizonte,

buscando respuestas en las emociones.

El viento acarició su melena

y en sus ojos perlas salinas

surcando sus mejillas

haciéndola aún mas hermosa.


La proclamaron reina 

sin capa ni corona,

sin vítores ni fanfarrias,

sin desfiles ni bailes de gala,

sin más reino que su corazón

y sus pequeños felinos,

sin más estado que el anímico.


Aún así la toca gobernar.

Toca mirar adelante, 

aunque la cicatriz duela.

Salir a cazar y alimentar a las fieras.

Limpiarles y sanarles.

Arrullarles para evitar 

que el frío les confunda.


Virar el camino 

si es necesario y emerger.

Vivir una vez mas 

y guiar a la manada,

aunque acechen hienas

dispuestas a esperar el error

para asestarte la dentellada

donde estuvo la herida.


Las lágrimas se mezclan en la noche

donde nadie te ve

entre las cañas y el barro.

Se confunden los recuerdos,

entre tanto malos y buenos momentos.

El aceite siempre flota sobre el agua,

y el amor siempre impera

a pesar del eco de los pasos cazadores.


Tú eres fuerte Leona,

tu piel llena de llagas y cicatrices

es dura como el acero.

Has vivido tan intensamente

que tu vida sabe a pomelo.

A ratos dulce, a ratos amarga…

pero al mirar a tus fieras 

tu piel se reblandece

y vuelve a sentir.

Los nervios palpitan en tu dermis

y tus garras se afilan,

por el temor a que puedan herirles.


Sube al lugar más alto

a mirar el horizonte.

Contempla lo que queda por venir.

El futuro es una hoja en blanco.

El amor la tinta de tus sueños

con la que puedes pintar o escribir.

Tú decides las palabras

con las que escribirán tu historia

y los colores de tus días.

Tú decides seguir viviendo

aunque empeñando el tiempo

hipotecando el miedo

a la muerte cada momento.


Leona, piensa en ti.

No dejes que la tristeza 

te cubra de gris.

Que los impulsos sean 

quienes te hagan llegar lejos.

Todo dolor mitiga

por el simple hecho de vivir.

Todo pasa como cada año 

pasa el mes de Abril.


Leona, atusa tu melena

y prepara tu corazón para sentir.

Endurece la piel 

y sal a la selva dispuesta a seguir.

Tu manada espera que vuelvas

con los ojos brillantes

y una mueca que te haga sonreír.

viernes, 8 de octubre de 2021

2010 - Odiosa en el Espacio (Prólogo de “Cartas de Amor y Locura” de #M.O)

Despegaba septiembre del 2010. Me encontraba flotando en mi nave espacial, orbitando alrededor de este planeta y esperando el inminente impacto, el golpe frontal que me hiciera perder el norte y el sur, la cabeza y la cartera, la razón y un cólico de amor. Me había desviado de la ruta tras mi Odiosa en el espacio.

Una vez me contaron que aquí habitaban seres mortales y despreciables. Lo que nadie me había contado es que rascando encontraría unas pocas hermosas almas, como #M.O. mi alter-ego en el planeta Tierra. Me descubrió lleno de polvo y lodo. Magullado en medio de un desierto, junto al oasis de un rio. Me tendió la mano y me invitó a pasar a su mundo.

Correrías nocturnas, locuras, bailes, cerveza y alioli. Gafas de Sol al atardecer, mucha vedette que nos quiso encandilar con sus "dancings" y nosotros que somos del rollo nos hicimos querer como animales. Nos bebímos el calendario de jueves a domingo. Nos comímos las resacas entre vicios oscuros. Nos descubrimos canciones, poesías, películas, cantantes, y otras cosas turbias… Si, quizás sea eso que te imaginas o quizás no, o es probable que hayas vivido alguna aventura con nosotros, y no te acuerdes. Fueron noches de Replicantes y After-Hours, noches de Bacardi Cola y DyC bajo luces de neón. No me preguntes ¿por qué? Solo pregúntate si fuiste feliz. Yo si.

Hoy recibí estas “CARTAS DE AMOR y LOCURA” Y me transportan a tantas historias, a tanta gente, a vosotros, pero sobre todo a él. Si tienes esguince de corazón o piedras en el riñón, ábrete una cerveza, reproduce la playlist de Leiva que tengas a mano y disfruta.

Mañana es posible que #M.O. tenga reparada tu nave espacial para dejarte salir de este mundo. Aunque quizás tú como yo decidas quedarte a vivirlo con él. Mucha suerte, hermano, aunque no la mereces, la suerte es nuestra al disfrutarte.


lunes, 3 de mayo de 2021

Buen viaje, viejo



Buen viaje, viejo.
Que la tierra le sea leve capitán.
Hace tiempo el sendero se llenó de polvo
y ahora nos cuesta un poco más respirar.
Le recuerdo con el orgullo
de quien no tiene miedo
a qué le reconozcan en mis ojos,
si tienen el valor de mirar.


Hoy le eché de menos.
Hace un mes que el mundo 
es un lugar algo más incómodo para vivir.
No supe decirle adiós,
quizá porque su educación me obligó
a infundarle mis respetos,
hablarle de usted 
y a sentarme en la silla a recordar
su mirada clavada en el televisor
con una mano en un chato de vino
y la otra temblando sobre la pierna.


Trato de dibujar 
recuerdos en el aire
pero lo hice mal.
Mi trazo se salió del lienzo
y una vez más me confundí.
Es probable que no esté orgulloso de mí.


Quizá mi comportamiento al final
no fue el que me enseñó.
Espero que allá arriba haya libros
de sentimientos terrenales
y pueda leer estos pensamientos, 
y tras ellos que sepa entender 
que entre versos se encuentran mis disculpas.


No supe despedirle. 

No sabía que decir. 

Allí estaba yo, 

escondido 

entre el miedo y la vergüenza, 

entre la pena que me ahogaba 

y el orgullo que siento por usted 

sabiendo que ya nadie 

repondrá su hueco 

en el centro del corazón, 

dónde caminó 

entre sendas de cañas y barro.


Aquí abajo todo sigue 

más o menos igual,

solo que su butaca ahora está vacía.
Si me pregunta por mi padre 
le diré  que le veo algo jodido.


Somos autosuficientes 
porque así nos lo demostró,
y porque querer seguir hacia delante
es nuestra ambición natural,
a pesar que el camino 

se ponga cuesta arriba
pero usted nos enseñó 

que caminar es vivir,
y al final del camino,
cuando ya no duele tanto el callo
es cuando conoces la libertad
y comienzas a disfrutar.


La abuela preguntó 

alguna vez por usted,
pero ya sabe

su cabeza anda por las nubes
y los recuerdos le sirven de transporte infinito 
a un mundo donde quizá fue más feliz.


Allí donde sufrieron más... 

que duda cabe, 
pero aquellas andanzas 

les convirtieron en quienes fueron después.
Escribieron su 
verso suelto,

libre de ataduras 
a pesar de dictaduras,
dueños de sus sonrisas
tras nuestras diabluras.


De niño me insistió 
en la necesidad de buscarse uno mismo.
De ser siempre lo que uno quiera ser,
pero respetando que piensa el de al lado.
Los vestigios de las dictaduras 
perduraban en las arrugas de su memoria.


Le quisieron moldear a imagen y semejanza,
pero usted decidió que llegó el momento
de empezar lejos del origen,
dónde los niños tuviesen un futuro
sin olvidar que una raíz 
no crece en la tierra si no es feliz.


Que la memoria no sea frágil 
y sus recuerdos no sean leves 
como fuimos nosotros 
en un mundo de niños. 
Quisiera detener el tiempo, 
como hacia usted cada vez 
que cerraba la tapa de su reloj de bolsillo.


Que la memoria me salve 
y recuerden que sus manos me enseñaron 
a seguir trabajando por un destino
aunque haya piedras en el camino,
aunque haya llantos y dolor 
porque el mayor de mis castigos
es que ya no se encuentra conmigo.


Vaya buscando el mejor lugar
para esperarnos y cuidarnos.
Siéntate con tu hijo a la vera de un árbol 
y empezar a construir el sueño
para los que aún tenemos tiempo aquí.
Protegernos en la distancia.
Manteneos en el horizonte de nuestra mirada.


Hace unos años de niño escribí
"De Extremadura viniste
con tus hijos y tu mujer..."
en homenaje a lo que usted vivió.
De adulto me despido diciéndole 
"Buen viaje, viejo"
porque veré su recuerdo imborrable
cada vez que me mire en el espejo. 


Allí descubriré sus canas, 
acariciaré sus arrugas,
sonreiré con su sonrisa, 
y asentiré con la verdad de su mirada.
Nos deleitaremos con un chato de vino,
el sabor de su queso añejo,
con sus chascarrillos y sus consejos.


Que la tierra le sea leve, capitán.
No eleve mucho el vuelo,
y protegenos siempre
como en la tierra, hazlo en el cielo.
Le echo de menos, viejo.
Te quiero abuelo.

Caricias de Engaños

 Pase lo que pase

día a día,

seguiré mi camino.

Persiguiendo el rastro de mi instinto.


Los surcos de unos pasos

serán la prueba de que lo vivido

mereció la pena

hasta que vivir se convirtió en condena.


Nuestro presente se vestirá de alegría,

y el inesperado futuro de mañana

se convertirá en hoy

sin apenas tiempo a digerir,

que ayer, por un momento, 

estuvimos solos.


Olvidaremos el dolor

y la ilusión 

será un corazón acelerado

que ahogará tu respiración.

Actores secundarios sin maquillaje 

para las cicatrices de amor,

clamando al cielo

por el beso borrado

de esta escena fuera de guión


Te escribiré

esta poesía serás tú,

y yo 

las letras que deletrearán

Nosotros.


Seremos dos náufragos

flotando a la deriva,

en este mar en que nadie

quedaba con vida.


Sentimientos extraños 

a pesar que yo,

añoraba unos labios

mientras descifrabas en los tuyos 

antiguas caricias de engaños


Este verso robado 

se convertirá en 

ese beso soñado.

Este cielo anhelado

se vestirá de fuego al atardecer

y en hielo y lágrimas 

antes de amanecer.


sábado, 24 de abril de 2021

Cicatriz

El vacío.

Un agujero.

La nada. 

El Hueco. 

Don Nadie.

Señor Cero.


Así me hacen sentir.

Así quieren que viva.

Asi me ven.

Así me veo.

Así, de feo mes de Enero.

Así de gris, mes de Abril.


No sé si soy yo.

Ni tan si quiera si ellos.

No sé si puedo.

No sé si quiero.

No sé si me pasaré el juego.

Me proclamaré perdedor del miedo.


Todo es tan absurdo,

que el silencio es un acto de valentía.

Mi yo se despega de mi,

se aferra a los defectos,

a pesar que mis virtudes

intenten mantenerlo vivo.


La mediocridad 

se halla a medio camino 

entre la pereza y la desidia,

entre la desilusión y el desamor,

entre lo inexplicable y lo incierto,

entre lo mio y lo ajeno.


La enajenación 

desvirtúa cualquier realidad,

virtúa cualquier atisbo de locura.

La inseguridad 

te aleja de la sociedad y desconectas 

creando una verdad paralela.


La locura inconexa los sentimientos 

y los sume en una depresión indómita,

incapaz de curarse cuando

las sombras la acobardan en una esquina,

donde la soledad les otorga

una falsa sensación de calor.


Y ahora el silencio,

la oscuridad,

mi rincón,

mi refugio,

mi zona de confort,

mis miedos y esta cicatriz.


Olvidé escribir.

Olvidé decirte que te echaré de menos.

Olvidé donde estabas.

Olvidé pensar en mí.

Olvidé el hola y el adiós.

Olvidé un hasta luego y

el beso que entrega el corazón.


Macroeconomía confinada.

Hace meses, años, que se oía el ruido de fondo, pero no quisimos escuchar. Esto simplemente es el toque de queda que nos faltaba para hacernos ver que el planeta va en serio, que la vida va en serio. Quiero pensar que el Tsunami de Tailandia de 2004, el terremoto de Haití en el 2010, las advertencias sobre el deshielo de los polos que desde 2012 baten records año a año, el impresionante incendio descontrolado del Amazonas del 2019 que durante meses se ha comido el pulmón del mundo, y ahora el Coronavirus, que probablemente no tiene nada que ver con ninguno de los fenómenos que os acabo de enumerar directamente pero indirectamente nos servirá para valorar la vida. Este virus ha echado el freno al mundo, ha frenado de golpe tantos días, tantos proyectos y tantos sueños que querríamos cumplir, que quiero pensar, yo al menos lo hago, que esto nos hará más fuertes de cara al futuro.


Ahora, en estos días, tenemos tiempo más que de sobra para pensar en todo ello. Estoy seguro que no tiene ningún tipo de relación, pero son demasiadas señales como para que, después de todo, no pensemos que quizá esto sea una segunda oportunidad para hacer las cosas de otra manera. Preocuparnos más por el futuro, y menos por la economía. Siempre he pensado que la unión hacia la fuerza, y lo sigo pensando, pero la unión sin intereses. Los gobiernos piensan en sacarnos adelante, pero ¿dónde están ahora los recortes en I+D que se vienen haciendo globalmente? 


Tomaremos nuevas medidas. Es posible que nada vuelva a ser como antes. No tenemos ni idea de cuando volveremos a salir a la calle con normalidad, ni como será tomarse unas cervezas sentados en la terraza de un bar, no sabemos si podremos pasear a nuestros hijos, con nuestra pareja o con nuestros amigos. No sabemos cuándo podremos dar un abrazo a nuestros familiares, no sabemos cuándo podremos besarles, acariciarles. Ahora lo mejor es no parar a pensar en ello. Agachemos la cabeza y pensemos que el objetivo está un poco más cerca.


Quizá mañana, cuando salgamos a la calle, recordemos que es más importante estudiar e investigar que el IBEX35. Los gobiernos nos siguen diciendo que no nos preocupemos, que todo esto pasará, que si nos quedamos en casa venceremos al virus, pero entretanto el poder adquisitivo de la gente va mermando poco a poco. Y si, es que otro de los problemas que conlleva, es alrededor del dinero. Maldito dinero. Otro virus. Otra pandemia.


Ahora Papá Estado puede hacer el esfuerzo para que la gente afectada por el Covid19 no pague sus alquileres, que no les corten la luz o el agua, pero Papá Estado ha olvidado que hace unos años nosotros, y si digo nosotros porque fue así, salvamos a los bancos. En España, Mamá Banca fue rescatada por la nada desdeñable cantidad de 66k millones de euros, nuestros, de todos los españoles, pero ahora no importamos. Lo digo ahora que se ha hecho pública la cantidad que Papi pone a nuestra disposición 200k millones de euros, el 20% del PIB del país, nuestra deuda se disparará al 120% dando comienzo a esta fiesta que no ha hecho más que comenzar, después llegarán los EREs, los ERTEs y el si te he visto no me acuerdo.


Todo eso está muy bien pero, ahora seremos mas a suplicar para llegar a fin de mes, para que tengamos una moratoria en el pago de las hipotecas o los diferentes recibos, más allá que nos aseguren que no habrá cortes de suministros básicos. Desconozco si aquella cantidad que presto el gobierno a la Banca, serviría para salvaguardarnos a todos los que vivimos en España, pero si se hizo para unos veinticinco bancos, creo que ahora es el momento que nos devuelvan el favor. Sinceramente creo que al final, darán la vuelta a la tortilla y volveremos a pagar los de siempre. Los que después de esto perderán su trabajo, los que deberán elegir entre trabajar y pagarse los estudios. Después, cuando todo esto pase, cuando la marea baje, quedarán ancladas en la orilla los restos más dolorosos de este naufragio.


Siempre he tenido claro que sería más pobre que mis padres, que tendríamos peor calidad de vida, posteriormente un estudio lo avaló y determinó que mi generación es la primera que pierde poder adquisitivo sobre la anterior. Entonces nos preguntaremos aquello de si hay algo peor que ser padre, y si, si lo hay; ser hijo. Seguro que somos más caprichosos que ellos, y también gran parte del problema derive en eso, pero ahora este problema se acuciará y nos debe hacer recapacitar el futuro. Eso ya es otra historia más que añadir a esta fábula que se convierte en pesadilla día a día. Pensar en mañana se hace duro, cuando realmente no sabes si llegará, aunque todo indique que si, pero lo primero es ponernos todos a salvo.


La sociedad global confinada en sus casas, y ahora sí, los miedos, las dudas, las incertidumbres. Ahora como los malos estudiantes llegan los lamentos. Nuestro egoísmo, la falta de empatía y la pirámide del sistema nos han llevado a recluirnos. A pesar de los esfuerzos por parar la epidemia, la sensación es exactamente la misma que tiene un padre cuando mira a su hijo recién nacido, amor e indefensión. Por un lado el amor que recibimos de todos los que están trabajando por los demás, en unos casos desde sus puestos de trabajo y por otro lado los que lo hacen desinteresadamente por ayudar a los demás. Los que se quedan en casa trabajando, los que se juegan su salud por ir a sus puestos de trabajo. 


Nadie duda que los puestos más expuestos son los implicados en la sanidad y orden público, pero todos, y digo todos tienen importancia. Desde los que siguen recogiendo alimentos en el campo, en la parte más primaria de la cadena alimentaria al que te lo pone a tu disposición en la tienda. Desde el profesor que sigue preocupándose por la educación de sus alumnos, a la madre que entretiene a sus hijos en casa, o el transportista que se encarga de dejar su camión cargado en el supermercado o la furgoneta que deja los medicamentos en la farmacia. Todos somos importantes, y todos deberemos implicarnos.


Pero debemos mirar más allá. Hay que buscar soluciones, y no responsabilidades. Debemos analizar todo lo que ha pasado y nuestras propias carencias, así como valorar nuestras virtudes, nuestros pequeños milagros como los Hospitales de campaña que se están montando en toda España, cuan guerra, cuan campo de batalla donde vencer está batalla. Valoremos y viabilicemos los esfuerzos de terceros por dotar a nuestros médicos de la carencias que les acucian. Naturelicemos el ayudar. Respetemos unos mínimos y aceptemos la solidaridad de la gente.

Causas pendientes


Probablemente serán mayores mis errores que mis aciertos.

No pretendí ser perfecto.


Cargo con todas las causas pendientes,

los delitos que cometí,

los miedos que causé,

y los sueños que destruí.


Llevo el lastre de cada caricia que di,

sin escuchar un rotundo si.

Llevo los lamentos de los besos

sin respuesta del silencio.


Dentro del metro cuadrado de mi cama

he causado tanto daño 

que debería ser acusado de terrorismo

ya que el terror que he causado

ha sido una explosión

en el corazón de mi amor perdido.


Pido perdón, no lo niego.

Pido perdón, no lo dudo. 

Probablemente mi verdad sea

seguir en el lado oscuro.


A veces mi cuerpo se dispara, 

mi corazón se acelera, 

necesito escapar, necesito salir,

necesito gritar que soy culpable,

que padezco una enfermedad deleznable.


Yo fui quien acarició a Merichane.

Me declaro culpable de los cargos, señoría. 

No puedo rebatir sus argumentos.

No puedo.


Desde que la escuché gritar 

tras esos acordes, 

no dejo de pensar

en todo el daño que la causé.

Consciente e inconscientemente,

por pensar únicamente en mi

y no en ella.


Fui egoísta, lo sé.

Maltraté solamente por descargar mi fusil.

Intento domar a la bestia.

Apagar su fuego, su ira,

diluir su vida, su instinto vil.


viernes, 19 de marzo de 2021

2004

Calor,

cada poro de mi piel 

estaba a punto de fusionarse

en vapor de agua.

A cada intento de frenar,

le seguía una reacción nerviosa

que derivaba en una erupción cutánea.


Mi corteza estaba al máximo 

de su punto de dúctil,

antes de ti,

no éramos tan frágiles 

como aparentábamos al espejo.


Tu presencia se antojaba,

se me antojaba.

Mi ausencia me trastocaba y

pedía clemencia romana.

Antes del circo la fiera dormía 

y el gladiador rezaba aquello que sabía,

su espada afilada,

y la lengua alargada.


Así éramos

Nadie frenaba los impulsos,

experimentábamos nuestros límites.

Quedábamos en el siguiente duelo.

No supimos bien 

si hablábamos de batallas o sexo,

probablemente fuese todo y nada a la vez.


2004, el ciclo lunar completo.

Un año más 

con cicatrices sin curar

y copas aguadas 

sobre la barra antes de cerrar.

Chupitos de absenta, 

y agujeros en el recuerdo a completar.


Todo paso tan rápido,

que probablemente no pasase.

Yo también lo viví así,

tan vaga como intensamente.


viernes, 18 de diciembre de 2020

Y llegó mi niña

Y llegó mi niña.

Vestida de vida,

rebosante de alegría.


Sólo con suspirar

el mundo se para

para contemplar su risa.


Me muerdo los labios de la emoción

las lágrimas se tatúan la felicidad,

baila, grita, ríe, salta,

no dejes de comerte el mundo con tu “mirá”


Y llegó mi niña,

para dislocarme la boca y el corazón,

con su lengua de trapo

y su ganas de aprender a cada rato


La raíz crece dentro del corazón

regada de amores y momentos

para beber de la savia de los sentimientos.


El nuevo amanecer,

el despertar de un nuevo día,

el latido indomable,

el rugido de la bella Lucía.


Los quejidos nocturnos,

el crujir de tu cuna a cada respiración,

y en la boca un beso se meció.


Sus manos, su piel, la nube 

donde guarda mi bebé su perfume,

su hilo de seda, su sino y mi ayer,

me duelen los labios

por los besos que no te daré.


La calma de la reina,

el peón de un tablero de ajedrez,

todo es un juego 

y aún me queda que aprender,

de ti, de tus ganas de crecer.


La vida no ha hecho más que empezar

y mi partida vuelve a la casilla inicial.

Me falta tu sueño que no alcanzo a conciliar.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Los mismos errores del futuro

Pronto volverá la normalidad.

Abrirán los bares y las iglesias

para dar cobijo a sus fieles,

las sábanas de los hoteles

abrirán sus piernas a los infieles.


Los besos de Judas,

las noches de sexo y desvelos 

de orgasmos y dudas.

Antidepresivos y alcohol,

remedios caseros para el mal de amor.


Desescalaremos de nuevo Everest.

Descenderemos la tasa de infectados.

Desautorizaremos las reuniones

y por mas que des, 

desde deseo tus besos

a desnudos nos deleitaremos,

desde que des lo que des,

al alma le duele el desdén.


Quizás no entiendes, pero sientes.

Quizás no recibas, pero no olvides 

que es mejor que creer

únicamente aquello que ves.


Cuando las mascarillas masajeaban la piel, 

el alcohol llenaba los vasos,

y brindábamos por lo que vendría,

aunque al final fuese mentira.


Saltábamos los muros, 

soltábamos las cadenas

que nos ataban tan fuertes

que dañábamos las extremidades 

antes de rasgar el pasado.


Mañana haremos lo mismo,

pero no reescribiremos el pasado

y viviremos el dejà-vu 

de los mismos errores del futuro.


Seguiremos con los miles de parados,

los sueños rotos,

los amores quebrados,

las enfermedades sin cura,

y el cura con sotana

y la mano escondida bajo su sábana.


Las despedidas sin decir adiós,

las bienvenidas sin sentir amor.

Dos hermanos enfadados, 

aunque matan si les hieren.

Dos amantes que se odian

y a la par se quieren.


La niña malherida 

en manos de sus padres,

los padres y madres que lloran

el maltrato indemne 

a manos de sus entes.


La malquerida antigua realidad,

la bienquerida fantasía 

que llegará al despertar el día

y su infinita ingenuidad.

Seremos otros

 Despertamos.

Despacio.


Seremos otros.

Cogeremos otras manos

como si de las nuestras se tratasen.

Nos adueñamos de otros sueños,

naufragamos en los miedos, 

volamos sin alas ni cinturón

y perdemos los complejos

a la par que el pantalón.


El espejo será ajeno a nosotros

por más que nos atusemos.


Buscamos girar el mundo

cambiándonos de perfume,

creímos que era el camino más fácil

para salvarnos del pecado contextual.

Quizá ese sea el destino inequívoco

que nos esperaba al final de esta paradoja,

quizás así seamos en nuestra búsqueda.


Desnudos.

Etéreos.


domingo, 6 de septiembre de 2020

El amor está vivo

El amor está vivo.
Es intangible pero vive.
No lo tocas pero siente. 
No lo ves pero ciega.

El amor está vivo
y cambia de forma,
antes era pasión y emoción,
eran ganas de comerse a cada rincón,
ahora es que la vida viva
y que ella crezca sin preocupación.

El amor está vivo.
Es mutante y amante.
Es mirarte sin tocarte.
Es que duermas sin besarte.

El amor está vivo
y en constante cambio,
antes dolía 
pero ahora te rompe el corazón,
antes bebías para olvidar,
ahora luchas por recordar.

El amor está vivo.
Fue delirio y extasis.
Es hacer el desayuno al despertar.
Es vida, y vivo sin más 

El amor está vivo
tiene heridas que curan
y no recuerdas,
hasta que te acarician
y sientes ese tacto frágil
de donde aún queda cicatriz.

El amor está vivo.
Cómo tú y yo.
Como el corazón que late
fuera de nosotros dos.

viernes, 19 de junio de 2020

Encadenados al tiempo


Pasó el invierno.
Los árboles han comenzado a vestirse
y el sol cada día nos amenaza con empezar 
a colarse antes por nuestras ventanas,
amenaza con atentar contra nuestros cuerpos
mientras estos yacen desnudos sobre la cama.
¿Hasta cuando estaremos dormidos?
¿Hasta cuando seremos reos en esta jaula de grillos?

Malditos presagios.
Maldigo contagios.
Mal ilícito, celda y castigo.
Maléfica cancela que nos encierra,
confinado entre papel y tinta,
confitado entre dulces de besos y crema,
entre llantos y balbuceos,
parece que la cuarentena pasará
antes que se quede fria la cena.

A veces somos música,
otras veces canción,
y normalmente vuelo libre
sin salir de la habitación.
Plomizo anochecer,
parece que te cuesta decirnos adiós,
mientras que nos intentan coger
entre sueños recurrentes y libres
de otra fase REM.

Encadenados al tiempo.
Condenados a seguir
y olvidarnos de todo.
Nueva normalidad, dicen...
Mi vecindario aplaude 
desde sus ventanas inconscientes 
de qué está por venir.
Condenados a vivir,
si es que esto se llama vida.

Quiero vivir mi vida, libre.
Sin ataduras, quiero al feroz salvaje.
Quiero rasgarme de ganas
la calma entre las ramas.
Quiero ser dueño de mi
y elegir cama y ama, 
pero decidir, al fin y al cabo,
lo que me de la gana.

No quiero que piensen por ti,
ni por mí, ni por nosotros
ni quiero que seamos el hazmerreír.
No quiero que nos quedemos mudos.
Quiero un grito, una canción.
Quiero ruido de tu risa
se convierta en himno de libertad.
Quiero que tus ojos brillen de alegría,
y tú ilusión sea blanca bandera de paz
para agitarla libres sin miedo
al futuro de la calle,
el futuro que vendrá, 
el de verdad.

lunes, 25 de mayo de 2020

Crepúsculo

Crepúsculo.

Al atardecer 
comienzan a desperezar las ánimas
sedientas de vino y carne.
Ávidas de nuevas presas,
dispuestas a fermentar
en la oscuridad de los siglos.

La tierra se resquebraja
y el núcleo se fragmenta.
Estamos ante un nuevo Big-Bang,
otra noche a costa de la sed y el hambre,
zona cero de todos nuestros misterios.

A lo lejos 
cencerros de latón
recorren caminos en son de guerra,
haciéndose notar,
rugiendo para amedrentar a sus presas.
Incansables, insaciables.
Ignorantes bestias feroces.

Los Ríos serán cauces
por donde correrá implacable 
la sangre de los malditos.
Los volcanes escupiran lava,
arrasando todo a su paso,
como la joven que 
acaba de descubrir su belleza.

Construiremos un nuevo infierno.
Desataremos tempestades, 
y proclamaremos nuestra victoria. 
Los fieles llenarán las calles al atardecer,
descubriendo sus fuerzas renovadas,
como únicos héroes en este mundo,
como villanos proscritos en la infamia.

domingo, 24 de mayo de 2020

21 de Marzo

Te miro a dos metros y callo. 
Asisto a tu metamorfosis. 
Estás más bella que nunca,
por dentro y por fuera.

Eres tú quién me contagia esa ilusión 
y esas ganas de seguir 
hacia un abismo infinito. 
Mariposa de cielo, 
revolotea a mí alrededor 
y agita mi vida,
con colores vivos al amanecer. 

Hoy, día de las letras,
me quedé sin palabras.
No supe que decirte.
Solo la piel nos separa.
Estás ahí y aunque no te sienta,
te veo en los ojos de tu madre.

Hoy es el día de las letras,
pero yo, me quedé sin palabras.
Te escuché desde fuera
y esos latidos sincronizaron 
tu sístole y mi diástole al mismo tempo.

Mientras las flores se abren al sol
comienzo a sentir que mi vida ya no es mía,
y que mis ojos comienzan a ver 
lo que antes  no veían.
Disfrutar de este amanecer
sin pensar cuando, donde o porqué.

domingo, 10 de mayo de 2020

Sin Blanca

Yo iba a decirte "quiero", 
tú querías escuchar te quiero.
Yo en mi linea con mis cosas, 
y tú qué apareces en línea con las tuyas.
Yo llamando a cobro revertido, 
tú llamando para revertir mi vida
Yo colgando mi pasado,
tú queriendo descolgar nuestro futuro.

Cuando llegas ya me voy,
no quiero mirar atrás.
No me obligues a recordar
que me haces sentir más
de lo que quiero dar.
Salgo hacia otro bar
me siento a beber para olvidar
que no es tiempo para amar...

Y de tanto beber, olvidé lo que venía a contar
Y de tanto beber, está resaca pide más de lo que da
Y si bebo ¿por qué recuerdo 
que lo que me pide el cuerpo es fundirnos una vez más?
Y si me encuentras... Sé qué pasará.

Amigo, sírvame otra copa más,
cobreme por delante 
que no quiero deber a nadie más
no sea que me quedé 
sin Blanca una vez más 

Vuelo por estrellarme en tus huracanes
y me ducho con calma en las tempestades.
Salto al vacío sin más red
que las palabras olvidadas
mientras me desnudo con prisas
a los pies de otra cama.
Funambulista de corazón
buscando equilibrio en un amor en llamas.

Soy absurdo, lo sé...
Aflojas mis piernas y mi pantalón si pido otra copa más.
Tiemblo si golpeas de nuevo, 
y este combate acaba desnudos en un hostal.
Golpeándonos entre caricias y besos
con sabor a ginebra y olor a gas a punto de estallar.
Otro bar que cierro, otra noche que se va.
Otra amor que el miedo disfraza por sentir la verdad.

domingo, 19 de abril de 2020

Pronto pasará la tormenta

Pronto pasará la tormenta.
Pronto dejaremos átras las nubes,
pasarán los días grises
y comenzará la primavera.
Hace semanas que florecen
los primeros brotes 
y que alguna rosa crece
para trenzarla a tu cabello.

Pronto pasará la tormenta,
y los nubarrones consentirán caprichos
a nuestras antiguas emociones,
aquellas que olvidamos cuando de niños
nos empeñamos en que era mejor crecer,
aquellas que dejamos aún lado
sin valorar la verdadera vida.

Pronto dejarán de atronar en nuestra cabeza
las palabras de desasosiego
que cada día abren los telediarios,
todas exactamente iguales, 
como si se hubiesen viralizado,
como si de desesperanza viviese el hombre,
como si no hubiese más salida
que poner el cartel de fin a mitad de la película.

Pronto llegará el final
y probablemente también sirva de aliento
para aquellos que hayan sufrido
la pandemia en primera persona 
como actores secundarios.
Todos los figurantes saldremos a la calle,
por los que no están,
por los que echamos de menos,
por los abrazos que nos debemos,
por los besos que nos quedan por dar.

lunes, 23 de marzo de 2020

Libertad

La libertad 
no es salir a la calle.
Libertad
Es tener capacidad para
decidir.

Decidimos 
quedarnos en casa 
dos días antes del 
decreto gubernamental.
Decidimos 
no poner 
otras vidas en peligro.

Decidimos confinarnos
a pesar que haya días que 
sintamos 
que las paredes 
de nuestra pequeña casa, 
más que un refugio, 
son un zulo 
donde nos tienen recluidos terroristas.

Decidimos que 
el abrazo de ayer, 
es mejor dárnoslo mañana, 
cuando todo esto haya pasado. 
Cuando no vistamos 
escudos para protegernos
Cuando la confianza aflore
en esta guerra sin cuartel 
ni campo de batalla.

Decidimos 
ser silencio y ser aplauso, 
decidimos ser 
héroes anónimos. 

Esta batalla no va de condecoraciones. 
Si así lo piensas, 
estás confundido. 
Hoy esto va por ti y por mi. 
Para que mañana 
no nos cueste decir te quiero, 
ni regalar un beso,
ni ser sincero y generoso. 
Hoy debemos pensar 
en cómo queremos vivir 
y mañana, debemos hacerlo realidad.

El mundo ahora respira, 
nosotros con él. 
Mañana cuando todo haya pasado 
y volvamos a decidir, hagámoslo bien. 
Con compromiso, 
con altitud de miras. 
Siendo conscientes de que tu decisión, 
siempre afecta a alguien.

jueves, 27 de febrero de 2020

El ritmo de tu corazón

Cuéntame 
cómo ves la vida 
a través de tus ojos. 
Lo que sientes cada vez 
que descubres un nuevo color, 
con cada textura, 
con cada nuevo sabor.

No hay nada más sincero
que el abrazo de una madre.
Una mirada cómplice,
una palabra dedicada
una caricia enmarañada
entre tus manos llenas de vida
que desean dar forma al mundo
y dibujarlo de nuevo.

Déjame seguir 
el ritmo frenético de tu corazón.
Baila conmigo 
cuando suene tu canción,
con esa melodía
y sonriendo sin temor.
Desde que tú respiras
me siento mucho mejor.

Y duerme 
cuando caigas rendida en mis brazos,
no dejes de soñar, 
y llora cuando tengas que llorar. 
Todos tenemos derecho alzar 
la voz desde el respeto,
es lo que llaman libertad. 

Llévame al lugar, 
donde los sueños se hagan realidad, llévame 
al punto más alto de esta felicidad.
No me dejes caer, hazme volar,
entre tus cuentos de hadas
y las mil historias 
que me descubras desde tu ingenuidad.

Cuéntame
cómo ves la vida
a través de tus ojos.
Lo que sientes cada vez
que descubres un nuevo color,
con cada latido
de tu corazón.

lunes, 24 de febrero de 2020

El ataque de los clones

Somos sordos sin voz.
Somos ciegos
con la vista puesta en los demás.
Somos transeúntes solitarios
en un mundo
que no se detiene.

Somos tan necios,
que prestamos más atención a lo vivido, 
que a lo que nos queda por vivir.
Somos supinos ignorantes.
Patrones iguales en libertad.
Somos lo que un día quisimos ser,
porque lo vimos en otros.
No pensamos en ser nosotros mismos,
así, sin más.

El ataque de los clones.
Desgastado ombligo del mundo.
Aunque nuestra genética sea inimitable,
nos empeñamos en ser idénticos,
identificados e identificables a un clic.
Carne de red a pescar 
en los mares por los que bucear.
Mismo sitio, misma hora, mismo lugar.

Moriremos ahogados 
en nuestras propias palabras,
en las imágenes que bombardean
esta nueva realidad.
La envidia hace tiempo 
que se adueñó de nosotros.

Viviremos asfixiados 
por el polvo de nuestro pasado.
Nuestro metro cuadrado de vida,
servirá para no molestar
porque no nos salvará 
ni un Dios, ni un gobierno, 
ni una bandera que baile al viento.

domingo, 16 de febrero de 2020

Vuela

Puedes volar. Aún no lo sabes. Ni te lo planteas pero desde que naciste, puedes volar. Conquistar mares y tierra, viajar a lugares desconocidos, subir a un cohete y explorar otro mundo, otra galaxia quizá. Porque sin que ni tú ni nadie lo sepa, puedes volar. 

No hace falta nada. Sólo soñar.

Sonríe y se amable. Da las gracias y saluda siempre al entrar. Sonríe aunque te duela por dentro, porque la vida es lo suficientemente corta como para gastar fuerzas en lágrimas que más tarde se secarán. Llora de tristeza cuando tengas que llorar, pero intenta llorar de felicidad. Desde ese prisma tus alas se empezarán a agitar lentamente y sabrás lo que es levitar.

Todo pasa por algo. Todo pasa, sin más.

Si quieres algo, ve por ello. Sé honesta contigo misma, valórate más de lo que te imagines. Seguro que vales más. Respeta a la gente. Todo el mundo opinará, sólo tú tienes la responsabilidad de equivocarte y volverte a levantar. En ese momento te dirán, "ya te lo dije" o "sabía que eso iba a pasar", no te dejes influenciar. Vive lo que tengas que vivir, sin hacer daño a nadie. Respetando las opiniones o decisiones de los demás, pero haz lo que debas sin pensar en el qué dirán. Entonces dominarás tus alas para volar con seguridad.

Confía en tí. Tú eres tú única verdad.

Sueña fuerte, en grande. Se disciplinada. Pide ayuda cuando la necesites. No temas equivocarte, simplemente acumula experiencias. Todo vuelve. Seguro que tarde o temprano ese error lo va a necesitar. Sé diferente. Sé única. Sé tú misma. Qué nada ni nadie te cambie. Todos los que te queremos, estamos aquí para sumar. Todos, te queremos. Te dejaremos caer. Ayudaremos a levantarte. Soplaremos fuerte, seremos viento. Cuando no tengas fuerzas seremos el aire a favor, que necesitarás para llegar a donde quieras llegar.

Vuela, llega lejos. 
Vuela hasta donde tus alas te quieran llevar.
Eres la dueña de tu destino. 
Eres el amor en libertad.
Una paloma blanca libre para soñar.
Vuela, sólo tú puedes volar.

sábado, 8 de febrero de 2020

Animales

No estuvieron juntos toda la vida, 
pero supieron que aquel momento 
era de los dos.
Se lo bebieron de un trago
y la resaca fue mejor.

Fluyeron libremente 
por el cauce y sin rencor,

Se lamieron las heridas como animales,
saborearon su tez, 
se supieron originales,
Encontraron las almas
en el rincón de los seres iguales.

Se desprendieron de la monotonía
vestidos de insensatez y locura.

A las claras del día se despidieron
con el deseo de no volver a encontrarse 
y guardar el recuerdo 
en el cajón de las experiencias vitales.

lunes, 3 de febrero de 2020

Entre mi almohada

Me liberé de los miedos.
Acomodé las inseguridades
y recorrí los pasillos nervioso.
¡No sabía cómo estar a tu altura!
Pero sabía que tenía que estar.

Ese era mi sitio.
Tú eres mi lugar en el mundo.
Tú, la valiente del camino.
Tú, mi guía, mi destino.
Tú, que alumbras mi oscuridad,
y aguantas mis tormentos y tempestades.

Navegamos mar adentro,
a la deriva,hacia la luz del faro 
en otra orilla,
hasta ver que lucía 
tranquilo en otra playa
y que pronto amanecería.

Tocamos tierra firme
pero aún seguíamos sin rumbo.
Exploramos nuestra nueva vida,
intentamos ubicar nuestro sistema solar,
descubrir el nuevo mundo
que tenemos que cuidar.

Me abrazaste con los ojos vidriosos,
a punto de romperse en mil pedazos
Con el sentimiento a flor de piel,
y el hilo tratando de coser 
el agujero del bolsillo
para que no se pierda, 
ni dejemos al azar que decida el destino.

Del fruto de los árboles
improvisaremos los soles,
de las olas del mar saldrán las lunas,
y tú que me das aire
me alejarás del ruido y las brumas.

Seamos nosotros por ti,
seamos sin miedo a vivir.
El sueño a punto de acabar,
el amor por celebrar.
Mi amor de medianoche por alcanzar.

Mi lugar en el mundo

Me liberé de los miedos.
Acomodé las inseguridades
y recorrí los pasillos nervioso.
¡No sabía cómo estar a tu altura!
Pero sabía que tenía que estar.

Ese era mi sitio.
Tú eres mi lugar en el mundo.
Tú, la valiente del camino.
Tú, mi guía, mi destino.
Tú, que alumbras mi oscuridad,
y aguantas mis tormentos y tempestades.

Navegamos mar adentro,
a la deriva,hacia la luz del faro 
en otra orilla,
hasta ver que lucía 
tranquilo en otra playa
y que pronto amanecería.

Tocamos tierra firme
pero aún seguíamos sin rumbo.
Exploramos nuestra nueva vida,
intentamos ubicar nuestro sistema solar,
descubrir el nuevo mundo
que tenemos que cuidar.

Me abrazaste con los ojos vidriosos,
a punto de romperse en mil pedazos
Con el sentimiento a flor de piel,
y el hilo tratando de coser 
el agujero del bolsillo
para que no se pierda, 
ni dejemos al azar que decida el destino.

Del fruto de los árboles
improvisaremos los soles,
de las olas del mar saldrán las lunas,
y tú que me das aire
me alejarás del ruido y las brumas.

Seamos nosotros por ti,
seamos sin miedo a vivir.
El sueño a punto de acabar,
el amor por celebrar 
y la medianoche por alcanzar.

La conversación pendiente


Todos tenemos una conversación pendiente.
Todos tenemos alguien a quien deberle una explicación.
Todos tenemos algo que nunca hemos revelado a nadie por no hacernos daño.
Todos tenemos algún sentimiento que ocultar por miedo al que dirán.
Todos tenemos una conversación pendiente… con nosotros mismos.

El consejo que jamás seguimos,
los sentimientos que nunca decimos,
las palabras que nunca oímos.
El perdón del que nos avergonzamos
y las gracias que nunca damos.

Siempre nos quedan preguntas por responder,
y responder preguntas que nunca nos quisimos hacer.
Siempre nos quedan miedos por resolver,
y enfrentarnos a nuestras conciencias
con la incertidumbre de quien tiene que perder.

Todos tenemos una conversación que cerrar,
una puerta que abrir antes de entrar.
Todos tenemos un recuerdo que olvidar,
una persona a quien odiar y un beso que dar,
Todos tenemos asuntos pendientes que no nos dejan avanzar.

Siempre hay un fracaso sentimental, una herida que cerrar,
un sueño que alcanzar, y cientos de errores que enmendar.
Siempre hay un lo siento o un te quiero que entregar,
Siempre hay tiempo de ser sinceros con nuestras almas
antes de echar a volar y no tener ocasión de encontrarnos nunca más.


domingo, 10 de noviembre de 2019

La fiesta de la democracia

Tengo más de rojo que de azul,
tengo un ojo morado 
y un corazón naranja 
con piel de melocotón.
El verde esperanza nubla el ingenio,
y el amarillo se desvela
con un hilo de aire en la habitación.

Hay tantos colores como callos en las manos
de quien despierta cada mañana
para faenar antes que salga el sol.
Hay tantas historias que contar,
como lágrimas derramadas con o sin razón.
Hay tantos como tú, y otros tantos como yo
a los que empeñamos imponer la opinión.

Hay mares en calma y remolinos de viento,
hay rachas amables y otras maleducadas.
Hay miradas que matan, 
y la tuya que me desarma.
Hay gente que toma la calle 
y las barricadas arden,
hay otros que prefieren 
salir de tarde en tarde.

Hay una barra de bar, un par de vinos
y un torrezno que reparten.
Hay dos amigos que gritan
mientras que la multitud asiente atónita
a sus inocuas y huecas palabras,
llenas de sentido consentido y sin sentido 
en el tiempo ángeles caídos.

Al bando vencido, al puño en alto,
al cara al sol con el brazo extendido,
la internacional y el mayo francés.
No perdáis el tiempo, 
ya no hay nada de entonces
y queda tanto por hacer...
Nos enrocamos en discusiones absurdas
sobre un tiempo,
que por más que nos reescribamos,
nunca va a volver.

Tengo más de rojo que de azul,
tengo un par de violetas moradas
y una naranja en jugo
con el ladrido del despertador.
El verde esperanza en primavera
y el amarillo se desvanece 
cuando follamos antes de anochecer.

lunes, 21 de octubre de 2019

Tren sin destino

El tren llegó a su estación. Obvié la maleta del portaequipajes y me apee sin más. Cuando decidí salír de casa tenía en mente llevarme un puñado de recuerdos, para no olvidar de dónde vengo, pero a veces la realidad te sorprende. Tú mismo te sorprendes, y rompes con tu pasado. Arrancas del libro las hojas amargas y lo tiras por la ventana para dejarlo volar, libre, como un niño corriendo tras de sus sueños. Todo queda atrás, en el pasado. Es bastante más sencillo sumar decepciones que restarlas, son menos que las afecciones en el corazón que las condiciones en la razón, a menudo cometemos el error de amar con la cartera en lugar de vaciar el corazón. 

Me baje de aquel vagón, sin nada. Vacío por dentro y dispuesto a sumar por fuera. Viajo solo, con la brújula desorientada por la luz del faro que al fondo del espigón lucía. Mi norte, está por definir, mi sur se queda dónde dejé las experiencias crudas. Allí estabas tú. Una tras otra, llenaste de cantos las fosa para enterrar todo aquello que fuimos. Hubo un momento, que habría dado la vida por tí, pero ahora ya no me sorprende. Por eso, mi decisión más acertada fue saltar en marcha. Dos vidas dan para mucho. Tres muertes liberan nuestras sombras, ancladas en un recuerdo de cuando nos miramos de niños. Entonces el respeto tenía verdadero valor, y conocer de dónde bebían tus raíces valían tanto como el aire que había que respirar. 

Ahora solo quedan mis pasos. Todo un nuevo destino por descubrir, un lugar nuevo, donde podré volver a ser yo mismo mientras otros, intentarán seguir mintiéndose. Intentando levantar entre ellos muros de hostilidad, sin elevar anclas para iniciar una nueva marcha. He dejado atrás todo. Dispuesto a empezar de la mejor manera. A fin de cuentas, no recogí la maleta por no cargar con los recuerdos y todo lo que ellos conllevan. 

Decidí buscarme la vida lejos y llegar hasta aquí, dónde mirar atrás esté prohibido, dónde el rencor no se conoce porque la memoria no existe. Sólo existimos nosotros. Huecos. Vacíos por dentro. Dándonos porque si. La genuinidad de cada uno de los que aquí cohabitamos nos hace independientes, diferentes. El valor de la palabra vale más que el papel mojado de tus promesas. Ahora toca empezar.

El tren se marcha a lo lejos... Allá se van mis sueños, mis recuerdos, mis decepciones y mis miedos. Ahora empiezo de nuevo vivir. Repartíos mi alma, va hecha pedazos en la maleta de cartón. Me he comprado otra para llenarla con otro nuevo amor. Ahora solo queda mirar al frente y decirle adiós. Adiós mi vida, adiós mi adiós.

Limón, Tequila y Sal

Sal... 
Limón y Sal...
Y cierra la puerta cuando te vayas.
Sal y Limón, Tequila
para derramar sobre mis llagas.

Tequila, limón y sal.
Vete tranquila y sigue tu camino.
Yo me quedo en el Tequila
para olvidarte antes que el limón se seque
y se quede en ruinas el vaso que debía.

Limón y sal 
para curar las heridas.
Tequila para aliñar la vida.
Limón, Tequila y sal
Sal corriendo antes que te lo pida.

Sal y tequila,
la vergüenza se destripa.
Tequila y sal,
vuelve a bailar el monstruo,
¡qué ironía!

¡Ay, mira! Ven. Dame sal.
¡Ay, mira! Ten. Toma arte.
¡Ay, mira! Cien. Cien veces
te dije amarte con tequila en la sangre
y una pizca de limón para mezclarte.

Sal...
pero déjame el tequila para olvidarte.
Limón para amargarme
y al final lograste emborracharme.
Tequila, limón y sal si te quedas en mi vida, 
piensa después de soñar hay que peinarse.

Sal, Limón, Tequila.
y bébete a borbotones la brisa
de este amanecer de borrachera.
Tequila, sal y limón
y el corazón paga la cuenta de lo que debías 

jueves, 1 de agosto de 2019

El Faro de Lucía

No dejes de brillar, amor.
Ni la más hermosa puesta de sol
consigue apagar tu luz.
Ni las noches sin dormir,
ni los sueños a oscuras
podrán borrar tu ilusión intacta
a pesar de tus miedos y tus dudas.

No dejes de brillar,
y a los que sueñan con verte naufragar,
diles que para navegar
hay que seguir la luz del faro,
que en el horizonte se halla
la estrella que te guía,
la que llenas día a día de vida.

Diles que cada vez estás más cerca
de pisar tierra firme,
y que subirás de dos en dos los peldaños
para encaramarte a lo alto del foco,
de El faro de Lucía.

Allá a lo lejos se ve,
su cabello salvaje
peinado por la nobleza de las olas
y gustoso olor a sal,
con piel sedosa de arena,
sinceridad de brisa marinera,
su amo incondicional y
un beso eterno
tatuado en el alma.

Tú, la madre del mar,
a veces despierto,
a veces en calma.
Llevarme a vuestro puerto,
alumbrarme pacientes el camino
invitarme a vuestra fiesta de vida,
esperarme con ganas
en El Faro de Lucía.

viernes, 17 de mayo de 2019

Hazme estallar la cabeza

Mírame...
No te marches nunca y ahora calla.
Escucha mis latidos.
Me pierdo en el camino.
Las hojas secas escondieron
el sendero a tu alma.
Me resisto a no volver a verte más
porque te amo.

Soñé con besarte
antes de encontrarte,
bailando al compás del rumor del aire,
sin querer amarte.
Me perdí en el tiempo
al compás de los acordes
de mi guitarra azul eléctrica.
Las melodias que callan
inspiran el abrazo del alma.

Aún soy un niño y canto
la nana que me enseñó mi abuelo
a la vera del río.
Aún siento como riño
con el sentimiento que fluye,
ahí va cauce abajo
mientras flote, sigo vivo.

Mírame
Sálvame de este abismo
y llévame esta vez contigo.
Sálvame porque de amor muero
si no siento de nuevo unas manos
antes de encontrarme con tu olvido.
Sálvame y dame calor
sin ti no queda más que frío.

Llévame alto...
Que volemos lejos...

Sólo siento miedo
si vago perdido
No digas nada...
que el polvo de este destierro
se convierta en vida.

No lamas tus heridas.
Vendería mi alma
por un segundo más contigo,
malgastaria está bala perdida
si valiese para alcanzar tu sonrisa.

Me preguntó si aún sigues ahí.
Espérame antes de ir a dormir.
Déja que te abrace.
Deja que te sienta.
Hazme estallar la cabeza,
mientras que el amor vuela.

martes, 19 de marzo de 2019

Y tú... Y yo.

El vagón está lleno,
hay tanta gente y tú...
y tú no estás.
Busco en otras vidas,
en otros rostros
y sus rastros, y tú...
y tú no estás.

Se cierran las puertas.
Cierro mis ojos y te siento.
En mi cristalino un recuerdo
de antes de volverme loco.
Se cierran las puertas,
de este pobre cuerdo y tú...
y tú no estás.

Diez, veinte, cuarenta, ochenta.
Se acelera el ritmo,
la marcha frenética y tú...
Tú no estás
pero yo sigo aquí.
Esperando al tiempo,
esperando sentir que siento.

Llegamos a la siguiente estación y yo...
y yo abro los ojos y entiendo
que el cielo es de aquellos
que no se fueron mintiendo.
Se abren las puertas del infierno y
me vuelvo loco por tu cuerpo.

Se vacía el viejo vagón
pero no lo hace el corazón y yo...
y yo solo tengo amor.
Busco entre mis vidas,
en sus miradas perdidas,
por encontrar de nuevo, y yo...
y yo sigo sin sentido.

lunes, 28 de enero de 2019

El éxito es el enemigo

El éxito es el enemigo.
Tu mayor victoria
siempre es la mayor derrota.
Algo se rompe por dentro,
te cambia hasta que caes de nuevo
en las llamas de infierno.

Es leve el paso al paraíso
por el aplauso fácil,
al averno por el silencio
y la falta de reconocimiento.
Anhelamos la aceptación
en lugar de ansiar el amor propio,
nuestro indiscriminado momento.

Ser sumiso se convierte en un castigo,
difícil afrontar el camino
sin verdaderos amigos.
Nadie espera cuando hace frío,
nadie desea seguir girando
eternamente en un tiovivo.

El éxito te convierte en triunfador,
la humildad te convierte en mejor persona.
Ahora tú decides
si apostar a egolatra ganador
o deseas caminar en el espacio amargo
del insomnio perdedor.

Somos esclavos de nuestros actos,
no somos dueños de nuestros destinos
somos seres que vagan
y flotan por los versos
cómo insulsos mendigos
ricos en euforia,
pobres en sentimientos.

Nadie nos enseñó a vivir.
Aprendimos solos.
Nadie nos invitó a seguir
lo hicimos como locos.
Nadie nos arrastró a tocar fondo
igual que cuando rozamos el cielo
fue por la ingenua temeridad
de no volar a ras de suelo.

viernes, 25 de enero de 2019

Tu esencia

Deja que te diga algo, amigo.
El camino está aún por recorrer.
Muere y mata a cada paso.
Deja huella, que perdure.
Por más que sople el viento,
que nadie quede indiferente
por el sentido de tu rastro
o el sinsentido de tus actos.

Pisa firme y que no se doblen tus tobillos.
No dudes en tu sendero,
nadie, te aseguro,nadie,
condujo sus pies al éxito
sin tropezar antes en el fracaso,
sin ver un atardecer
a los pies del ocaso.

Disfruta del viaje y sigue hacia delante.
Siéntate en esa piedra.
Descansa.
Reflexiona.
Toma aire.
Recuerda.
Llora.
Implora.
Continúa.
Sonríe.

Podrás asomarte al abismo.
Enfrentarte a tus fantasmas.
Tendrás que caminar entre ascuas
y sujetarte entre espinas.
Sangrarán las llagas en tus manos,
sanarán las heridas
con el vivir de los sueños,
con el pasar de los años.

A lo lejos se ve.
Ahí, en la distancia se encuentra.
Ahí, donde se cruzan sin más remedio
la integridad y la experiencia,
el amor por uno mismo y su conciencia.
La ansiada verdad,
La respuesta, tu esencia.
El destino incierto
de las afortunadas coincidencias.

El camino de la Franqueza

 Cazadores de rayos. Vendedores de hipocresía. Desde la primera mirada honesta la mano que te tendieron vendías. Envuelves con lazos rojos l...