domingo, 6 de septiembre de 2020

El amor está vivo

El amor está vivo.
Es intangible pero vive.
No lo tocas pero siente. 
No lo ves pero ciega.

El amor está vivo
y cambia de forma,
antes era pasión y emoción,
eran ganas de comerse a cada rincón,
ahora es que la vida viva
y que ella crezca sin preocupación.

El amor está vivo.
Es mutante y amante.
Es mirarte sin tocarte.
Es que duermas sin besarte.

El amor está vivo
y en constante cambio,
antes dolía 
pero ahora te rompe el corazón,
antes bebías para olvidar,
ahora luchas por recordar.

El amor está vivo.
Fue delirio y extasis.
Es hacer el desayuno al despertar.
Es vida, y vivo sin más 

El amor está vivo
tiene heridas que curan
y no recuerdas,
hasta que te acarician
y sientes ese tacto frágil
de donde aún queda cicatriz.

El amor está vivo.
Cómo tú y yo.
Como el corazón que late
fuera de nosotros dos.

viernes, 19 de junio de 2020

Encadenados al tiempo


Pasó el invierno.
Los árboles han comenzado a vestirse
y el sol cada día nos amenaza con empezar 
a colarse antes por nuestras ventanas,
amenaza con atentar contra nuestros cuerpos
mientras estos yacen desnudos sobre la cama.
¿Hasta cuando estaremos dormidos?
¿Hasta cuando seremos reos en esta jaula de grillos?

Malditos presagios.
Maldigo contagios.
Mal ilícito, celda y castigo.
Maléfica cancela que nos encierra,
confinado entre papel y tinta,
confitado entre dulces de besos y crema,
entre llantos y balbuceos,
parece que la cuarentena pasará
antes que se quede fria la cena.

A veces somos música,
otras veces canción,
y normalmente vuelo libre
sin salir de la habitación.
Plomizo anochecer,
parece que te cuesta decirnos adiós,
mientras que nos intentan coger
entre sueños recurrentes y libres
de otra fase REM.

Encadenados al tiempo.
Condenados a seguir
y olvidarnos de todo.
Nueva normalidad, dicen...
Mi vecindario aplaude 
desde sus ventanas inconscientes 
de qué está por venir.
Condenados a vivir,
si es que esto se llama vida.

Quiero vivir mi vida, libre.
Sin ataduras, quiero al feroz salvaje.
Quiero rasgarme de ganas
la calma entre las ramas.
Quiero ser dueño de mi
y elegir cama y ama, 
pero decidir, al fin y al cabo,
lo que me de la gana.

No quiero que piensen por ti,
ni por mí, ni por nosotros
ni quiero que seamos el hazmerreír.
No quiero que nos quedemos mudos.
Quiero un grito, una canción.
Quiero ruido de tu risa
se convierta en himno de libertad.
Quiero que tus ojos brillen de alegría,
y tú ilusión sea blanca bandera de paz
para agitarla libres sin miedo
al futuro de la calle,
el futuro que vendrá, 
el de verdad.

lunes, 25 de mayo de 2020

Crepúsculo

Crepúsculo.

Al atardecer 
comienzan a desperezar las ánimas
sedientas de vino y carne.
Ávidas de nuevas presas,
dispuestas a fermentar
en la oscuridad de los siglos.

La tierra se resquebraja
y el núcleo se fragmenta.
Estamos ante un nuevo Big-Bang,
otra noche a costa de la sed y el hambre,
zona cero de todos nuestros misterios.

A lo lejos 
cencerros de latón
recorren caminos en son de guerra,
haciéndose notar,
rugiendo para amedrentar a sus presas.
Incansables, insaciables.
Ignorantes bestias feroces.

Los Ríos serán cauces
por donde correrá implacable 
la sangre de los malditos.
Los volcanes escupiran lava,
arrasando todo a su paso,
como la joven que 
acaba de descubrir su belleza.

Construiremos un nuevo infierno.
Desataremos tempestades, 
y proclamaremos nuestra victoria. 
Los fieles llenarán las calles al atardecer,
descubriendo sus fuerzas renovadas,
como únicos héroes en este mundo,
como villanos proscritos en la infamia.

domingo, 24 de mayo de 2020

21 de Marzo

Te miro a dos metros y callo. 
Asisto a tu metamorfosis. 
Estás más bella que nunca,
por dentro y por fuera.

Eres tú quién me contagia esa ilusión 
y esas ganas de seguir 
hacia un abismo infinito. 
Mariposa de cielo, 
revolotea a mí alrededor 
y agita mi vida,
con colores vivos al amanecer. 

Hoy, día de las letras,
me quedé sin palabras.
No supe que decirte.
Solo la piel nos separa.
Estás ahí y aunque no te sienta,
te veo en los ojos de tu madre.

Hoy es el día de las letras,
pero yo, me quedé sin palabras.
Te escuché desde fuera
y esos latidos sincronizaron 
tu sístole y mi diástole al mismo tempo.

Mientras las flores se abren al sol
comienzo a sentir que mi vida ya no es mía,
y que mis ojos comienzan a ver 
lo que antes  no veían.
Disfrutar de este amanecer
sin pensar cuando, donde o porqué.

domingo, 10 de mayo de 2020

Sin Blanca

Yo iba a decirte "quiero", 
tú querías escuchar te quiero.
Yo en mi linea con mis cosas, 
y tú qué apareces en línea con las tuyas.
Yo llamando a cobro revertido, 
tú llamando para revertir mi vida
Yo colgando mi pasado,
tú queriendo descolgar nuestro futuro.

Cuando llegas ya me voy,
no quiero mirar atrás.
No me obligues a recordar
que me haces sentir más
de lo que quiero dar.
Salgo hacia otro bar
me siento a beber para olvidar
que no es tiempo para amar...

Y de tanto beber, olvidé lo que venía a contar
Y de tanto beber, está resaca pide más de lo que da
Y si bebo ¿por qué recuerdo 
que lo que me pide el cuerpo es fundirnos una vez más?
Y si me encuentras... Sé qué pasará.

Amigo, sírvame otra copa más,
cobreme por delante 
que no quiero deber a nadie más
no sea que me quedé 
sin Blanca una vez más 

Vuelo por estrellarme en tus huracanes
y me ducho con calma en las tempestades.
Salto al vacío sin más red
que las palabras olvidadas
mientras me desnudo con prisas
a los pies de otra cama.
Funambulista de corazón
buscando equilibrio en un amor en llamas.

Soy absurdo, lo sé...
Aflojas mis piernas y mi pantalón si pido otra copa más.
Tiemblo si golpeas de nuevo, 
y este combate acaba desnudos en un hostal.
Golpeándonos entre caricias y besos
con sabor a ginebra y olor a gas a punto de estallar.
Otro bar que cierro, otra noche que se va.
Otra amor que el miedo disfraza por sentir la verdad.

domingo, 19 de abril de 2020

Pronto pasará la tormenta

Pronto pasará la tormenta.
Pronto dejaremos átras las nubes,
pasarán los días grises
y comenzará la primavera.
Hace semanas que florecen
los primeros brotes 
y que alguna rosa crece
para trenzarla a tu cabello.

Pronto pasará la tormenta,
y los nubarrones consentirán caprichos
a nuestras antiguas emociones,
aquellas que olvidamos cuando de niños
nos empeñamos en que era mejor crecer,
aquellas que dejamos aún lado
sin valorar la verdadera vida.

Pronto dejarán de atronar en nuestra cabeza
las palabras de desasosiego
que cada día abren los telediarios,
todas exactamente iguales, 
como si se hubiesen viralizado,
como si de desesperanza viviese el hombre,
como si no hubiese más salida
que poner el cartel de fin a mitad de la película.

Pronto llegará el final
y probablemente también sirva de aliento
para aquellos que hayan sufrido
la pandemia en primera persona 
como actores secundarios.
Todos los figurantes saldremos a la calle,
por los que no están,
por los que echamos de menos,
por los abrazos que nos debemos,
por los besos que nos quedan por dar.

lunes, 23 de marzo de 2020

Libertad

La libertad 
no es salir a la calle.
Libertad
Es tener capacidad para
decidir.

Decidimos 
quedarnos en casa 
dos días antes del 
decreto gubernamental.
Decidimos 
no poner 
otras vidas en peligro.

Decidimos confinarnos
a pesar que haya días que 
sintamos 
que las paredes 
de nuestra pequeña casa, 
más que un refugio, 
son un zulo 
donde nos tienen recluidos terroristas.

Decidimos que 
el abrazo de ayer, 
es mejor dárnoslo mañana, 
cuando todo esto haya pasado. 
Cuando no vistamos 
escudos para protegernos
Cuando la confianza aflore
en esta guerra sin cuartel 
ni campo de batalla.

Decidimos 
ser silencio y ser aplauso, 
decidimos ser 
héroes anónimos. 

Esta batalla no va de condecoraciones. 
Si así lo piensas, 
estás confundido. 
Hoy esto va por ti y por mi. 
Para que mañana 
no nos cueste decir te quiero, 
ni regalar un beso,
ni ser sincero y generoso. 
Hoy debemos pensar 
en cómo queremos vivir 
y mañana, debemos hacerlo realidad.

El mundo ahora respira, 
nosotros con él. 
Mañana cuando todo haya pasado 
y volvamos a decidir, hagámoslo bien. 
Con compromiso, 
con altitud de miras. 
Siendo conscientes de que tu decisión, 
siempre afecta a alguien.

jueves, 27 de febrero de 2020

El ritmo de tu corazón

Cuéntame 
cómo ves la vida 
a través de tus ojos. 
Lo que sientes cada vez 
que descubres un nuevo color, 
con cada textura, 
con cada nuevo sabor.

No hay nada más sincero
que el abrazo de una madre.
Una mirada cómplice,
una palabra dedicada
una caricia enmarañada
entre tus manos llenas de vida
que desean dar forma al mundo
y dibujarlo de nuevo.

Déjame seguir 
el ritmo frenético de tu corazón.
Baila conmigo 
cuando suene tu canción,
con esa melodía
y sonriendo sin temor.
Desde que tú respiras
me siento mucho mejor.

Y duerme 
cuando caigas rendida en mis brazos,
no dejes de soñar, 
y llora cuando tengas que llorar. 
Todos tenemos derecho alzar 
la voz desde el respeto,
es lo que llaman libertad. 

Llévame al lugar, 
donde los sueños se hagan realidad, llévame 
al punto más alto de esta felicidad.
No me dejes caer, hazme volar,
entre tus cuentos de hadas
y las mil historias 
que me descubras desde tu ingenuidad.

Cuéntame
cómo ves la vida
a través de tus ojos.
Lo que sientes cada vez
que descubres un nuevo color,
con cada latido
de tu corazón.

lunes, 24 de febrero de 2020

El ataque de los clones

Somos sordos sin voz.
Somos ciegos
con la vista puesta en los demás.
Somos transeúntes solitarios
en un mundo
que no se detiene.

Somos tan necios,
que prestamos más atención a lo vivido, 
que a lo que nos queda por vivir.
Somos supinos ignorantes.
Patrones iguales en libertad.
Somos lo que un día quisimos ser,
porque lo vimos en otros.
No pensamos en ser nosotros mismos,
así, sin más.

El ataque de los clones.
Desgastado ombligo del mundo.
Aunque nuestra genética sea inimitable,
nos empeñamos en ser idénticos,
identificados e identificables a un clic.
Carne de red a pescar 
en los mares por los que bucear.
Mismo sitio, misma hora, mismo lugar.

Moriremos ahogados 
en nuestras propias palabras,
en las imágenes que bombardean
esta nueva realidad.
La envidia hace tiempo 
que se adueñó de nosotros.

Viviremos asfixiados 
por el polvo de nuestro pasado.
Nuestro metro cuadrado de vida,
servirá para no molestar
porque no nos salvará 
ni un Dios, ni un gobierno, 
ni una bandera que baile al viento.

domingo, 16 de febrero de 2020

Vuela

Puedes volar. Aún no lo sabes. Ni te lo planteas pero desde que naciste, puedes volar. Conquistar mares y tierra, viajar a lugares desconocidos, subir a un cohete y explorar otro mundo, otra galaxia quizá. Porque sin que ni tú ni nadie lo sepa, puedes volar. 

No hace falta nada. Sólo soñar.

Sonríe y se amable. Da las gracias y saluda siempre al entrar. Sonríe aunque te duela por dentro, porque la vida es lo suficientemente corta como para gastar fuerzas en lágrimas que más tarde se secarán. Llora de tristeza cuando tengas que llorar, pero intenta llorar de felicidad. Desde ese prisma tus alas se empezarán a agitar lentamente y sabrás lo que es levitar.

Todo pasa por algo. Todo pasa, sin más.

Si quieres algo, ve por ello. Sé honesta contigo misma, valórate más de lo que te imagines. Seguro que vales más. Respeta a la gente. Todo el mundo opinará, sólo tú tienes la responsabilidad de equivocarte y volverte a levantar. En ese momento te dirán, "ya te lo dije" o "sabía que eso iba a pasar", no te dejes influenciar. Vive lo que tengas que vivir, sin hacer daño a nadie. Respetando las opiniones o decisiones de los demás, pero haz lo que debas sin pensar en el qué dirán. Entonces dominarás tus alas para volar con seguridad.

Confía en tí. Tú eres tú única verdad.

Sueña fuerte, en grande. Se disciplinada. Pide ayuda cuando la necesites. No temas equivocarte, simplemente acumula experiencias. Todo vuelve. Seguro que tarde o temprano ese error lo va a necesitar. Sé diferente. Sé única. Sé tú misma. Qué nada ni nadie te cambie. Todos los que te queremos, estamos aquí para sumar. Todos, te queremos. Te dejaremos caer. Ayudaremos a levantarte. Soplaremos fuerte, seremos viento. Cuando no tengas fuerzas seremos el aire a favor, que necesitarás para llegar a donde quieras llegar.

Vuela, llega lejos. 
Vuela hasta donde tus alas te quieran llevar.
Eres la dueña de tu destino. 
Eres el amor en libertad.
Una paloma blanca libre para soñar.
Vuela, sólo tú puedes volar.

sábado, 8 de febrero de 2020

Animales

No estuvieron juntos toda la vida, 
pero supieron que aquel momento 
era de los dos.
Se lo bebieron de un trago
y la resaca fue mejor.

Fluyeron libremente 
por el cauce y sin rencor,

Se lamieron las heridas como animales,
saborearon su tez, 
se supieron originales,
Encontraron las almas
en el rincón de los seres iguales.

Se desprendieron de la monotonía
vestidos de insensatez y locura.

A las claras del día se despidieron
con el deseo de no volver a encontrarse 
y guardar el recuerdo 
en el cajón de las experiencias vitales.

lunes, 3 de febrero de 2020

Entre mi almohada

Me liberé de los miedos.
Acomodé las inseguridades
y recorrí los pasillos nervioso.
¡No sabía cómo estar a tu altura!
Pero sabía que tenía que estar.

Ese era mi sitio.
Tú eres mi lugar en el mundo.
Tú, la valiente del camino.
Tú, mi guía, mi destino.
Tú, que alumbras mi oscuridad,
y aguantas mis tormentos y tempestades.

Navegamos mar adentro,
a la deriva,hacia la luz del faro 
en otra orilla,
hasta ver que lucía 
tranquilo en otra playa
y que pronto amanecería.

Tocamos tierra firme
pero aún seguíamos sin rumbo.
Exploramos nuestra nueva vida,
intentamos ubicar nuestro sistema solar,
descubrir el nuevo mundo
que tenemos que cuidar.

Me abrazaste con los ojos vidriosos,
a punto de romperse en mil pedazos
Con el sentimiento a flor de piel,
y el hilo tratando de coser 
el agujero del bolsillo
para que no se pierda, 
ni dejemos al azar que decida el destino.

Del fruto de los árboles
improvisaremos los soles,
de las olas del mar saldrán las lunas,
y tú que me das aire
me alejarás del ruido y las brumas.

Seamos nosotros por ti,
seamos sin miedo a vivir.
El sueño a punto de acabar,
el amor por celebrar.
Mi amor de medianoche por alcanzar.

Mi lugar en el mundo

Me liberé de los miedos.
Acomodé las inseguridades
y recorrí los pasillos nervioso.
¡No sabía cómo estar a tu altura!
Pero sabía que tenía que estar.

Ese era mi sitio.
Tú eres mi lugar en el mundo.
Tú, la valiente del camino.
Tú, mi guía, mi destino.
Tú, que alumbras mi oscuridad,
y aguantas mis tormentos y tempestades.

Navegamos mar adentro,
a la deriva,hacia la luz del faro 
en otra orilla,
hasta ver que lucía 
tranquilo en otra playa
y que pronto amanecería.

Tocamos tierra firme
pero aún seguíamos sin rumbo.
Exploramos nuestra nueva vida,
intentamos ubicar nuestro sistema solar,
descubrir el nuevo mundo
que tenemos que cuidar.

Me abrazaste con los ojos vidriosos,
a punto de romperse en mil pedazos
Con el sentimiento a flor de piel,
y el hilo tratando de coser 
el agujero del bolsillo
para que no se pierda, 
ni dejemos al azar que decida el destino.

Del fruto de los árboles
improvisaremos los soles,
de las olas del mar saldrán las lunas,
y tú que me das aire
me alejarás del ruido y las brumas.

Seamos nosotros por ti,
seamos sin miedo a vivir.
El sueño a punto de acabar,
el amor por celebrar 
y la medianoche por alcanzar.

La conversación pendiente


Todos tenemos una conversación pendiente.
Todos tenemos alguien a quien deberle una explicación.
Todos tenemos algo que nunca hemos revelado a nadie por no hacernos daño.
Todos tenemos algún sentimiento que ocultar por miedo al que dirán.
Todos tenemos una conversación pendiente… con nosotros mismos.

El consejo que jamás seguimos,
los sentimientos que nunca decimos,
las palabras que nunca oímos.
El perdón del que nos avergonzamos
y las gracias que nunca damos.

Siempre nos quedan preguntas por responder,
y responder preguntas que nunca nos quisimos hacer.
Siempre nos quedan miedos por resolver,
y enfrentarnos a nuestras conciencias
con la incertidumbre de quien tiene que perder.

Todos tenemos una conversación que cerrar,
una puerta que abrir antes de entrar.
Todos tenemos un recuerdo que olvidar,
una persona a quien odiar y un beso que dar,
Todos tenemos asuntos pendientes que no nos dejan avanzar.

Siempre hay un fracaso sentimental, una herida que cerrar,
un sueño que alcanzar, y cientos de errores que enmendar.
Siempre hay un lo siento o un te quiero que entregar,
Siempre hay tiempo de ser sinceros con nuestras almas
antes de echar a volar y no tener ocasión de encontrarnos nunca más.


domingo, 10 de noviembre de 2019

La fiesta de la democracia

Tengo más de rojo que de azul,
tengo un ojo morado 
y un corazón naranja 
con piel de melocotón.
El verde esperanza nubla el ingenio,
y el amarillo se desvela
con un hilo de aire en la habitación.

Hay tantos colores como callos en las manos
de quien despierta cada mañana
para faenar antes que salga el sol.
Hay tantas historias que contar,
como lágrimas derramadas con o sin razón.
Hay tantos como tú, y otros tantos como yo
a los que empeñamos imponer la opinión.

Hay mares en calma y remolinos de viento,
hay rachas amables y otras maleducadas.
Hay miradas que matan, 
y la tuya que me desarma.
Hay gente que toma la calle 
y las barricadas arden,
hay otros que prefieren 
salir de tarde en tarde.

Hay una barra de bar, un par de vinos
y un torrezno que reparten.
Hay dos amigos que gritan
mientras que la multitud asiente atónita
a sus inocuas y huecas palabras,
llenas de sentido consentido y sin sentido 
en el tiempo ángeles caídos.

Al bando vencido, al puño en alto,
al cara al sol con el brazo extendido,
la internacional y el mayo francés.
No perdáis el tiempo, 
ya no hay nada de entonces
y queda tanto por hacer...
Nos enrocamos en discusiones absurdas
sobre un tiempo,
que por más que nos reescribamos,
nunca va a volver.

Tengo más de rojo que de azul,
tengo un par de violetas moradas
y una naranja en jugo
con el ladrido del despertador.
El verde esperanza en primavera
y el amarillo se desvanece 
cuando follamos antes de anochecer.

lunes, 21 de octubre de 2019

Tren sin destino

El tren llegó a su estación. Obvié la maleta del portaequipajes y me apee sin más. Cuando decidí salír de casa tenía en mente llevarme un puñado de recuerdos, para no olvidar de dónde vengo, pero a veces la realidad te sorprende. Tú mismo te sorprendes, y rompes con tu pasado. Arrancas del libro las hojas amargas y lo tiras por la ventana para dejarlo volar, libre, como un niño corriendo tras de sus sueños. Todo queda atrás, en el pasado. Es bastante más sencillo sumar decepciones que restarlas, son menos que las afecciones en el corazón que las condiciones en la razón, a menudo cometemos el error de amar con la cartera en lugar de vaciar el corazón. 

Me baje de aquel vagón, sin nada. Vacío por dentro y dispuesto a sumar por fuera. Viajo solo, con la brújula desorientada por la luz del faro que al fondo del espigón lucía. Mi norte, está por definir, mi sur se queda dónde dejé las experiencias crudas. Allí estabas tú. Una tras otra, llenaste de cantos las fosa para enterrar todo aquello que fuimos. Hubo un momento, que habría dado la vida por tí, pero ahora ya no me sorprende. Por eso, mi decisión más acertada fue saltar en marcha. Dos vidas dan para mucho. Tres muertes liberan nuestras sombras, ancladas en un recuerdo de cuando nos miramos de niños. Entonces el respeto tenía verdadero valor, y conocer de dónde bebían tus raíces valían tanto como el aire que había que respirar. 

Ahora solo quedan mis pasos. Todo un nuevo destino por descubrir, un lugar nuevo, donde podré volver a ser yo mismo mientras otros, intentarán seguir mintiéndose. Intentando levantar entre ellos muros de hostilidad, sin elevar anclas para iniciar una nueva marcha. He dejado atrás todo. Dispuesto a empezar de la mejor manera. A fin de cuentas, no recogí la maleta por no cargar con los recuerdos y todo lo que ellos conllevan. 

Decidí buscarme la vida lejos y llegar hasta aquí, dónde mirar atrás esté prohibido, dónde el rencor no se conoce porque la memoria no existe. Sólo existimos nosotros. Huecos. Vacíos por dentro. Dándonos porque si. La genuinidad de cada uno de los que aquí cohabitamos nos hace independientes, diferentes. El valor de la palabra vale más que el papel mojado de tus promesas. Ahora toca empezar.

El tren se marcha a lo lejos... Allá se van mis sueños, mis recuerdos, mis decepciones y mis miedos. Ahora empiezo de nuevo vivir. Repartíos mi alma, va hecha pedazos en la maleta de cartón. Me he comprado otra para llenarla con otro nuevo amor. Ahora solo queda mirar al frente y decirle adiós. Adiós mi vida, adiós mi adiós.

Limón, Tequila y Sal

Sal... 
Limón y Sal...
Y cierra la puerta cuando te vayas.
Sal y Limón, Tequila
para derramar sobre mis llagas.

Tequila, limón y sal.
Vete tranquila y sigue tu camino.
Yo me quedo en el Tequila
para olvidarte antes que el limón se seque
y se quede en ruinas el vaso que debía.

Limón y sal 
para curar las heridas.
Tequila para aliñar la vida.
Limón, Tequila y sal
Sal corriendo antes que te lo pida.

Sal y tequila,
la vergüenza se destripa.
Tequila y sal,
vuelve a bailar el monstruo,
¡qué ironía!

¡Ay, mira! Ven. Dame sal.
¡Ay, mira! Ten. Toma arte.
¡Ay, mira! Cien. Cien veces
te dije amarte con tequila en la sangre
y una pizca de limón para mezclarte.

Sal...
pero déjame el tequila para olvidarte.
Limón para amargarme
y al final lograste emborracharme.
Tequila, limón y sal si te quedas en mi vida, 
piensa después de soñar hay que peinarse.

Sal, Limón, Tequila.
y bébete a borbotones la brisa
de este amanecer de borrachera.
Tequila, sal y limón
y el corazón paga la cuenta de lo que debías 

jueves, 1 de agosto de 2019

El Faro de Lucía

No dejes de brillar, amor.
Ni la más hermosa puesta de sol
consigue apagar tu luz.
Ni las noches sin dormir,
ni los sueños a oscuras
podrán borrar tu ilusión intacta
a pesar de tus miedos y tus dudas.

No dejes de brillar,
y a los que sueñan con verte naufragar,
diles que para navegar
hay que seguir la luz del faro,
que en el horizonte se halla
la estrella que te guía,
la que llenas día a día de vida.

Diles que cada vez estás más cerca
de pisar tierra firme,
y que subirás de dos en dos los peldaños
para encaramarte a lo alto del foco,
de El faro de Lucía.

Allá a lo lejos se ve,
su cabello salvaje
peinado por la nobleza de las olas
y gustoso olor a sal,
con piel sedosa de arena,
sinceridad de brisa marinera,
su amo incondicional y
un beso eterno
tatuado en el alma.

Tú, la madre del mar,
a veces despierto,
a veces en calma.
Llevarme a vuestro puerto,
alumbrarme pacientes el camino
invitarme a vuestra fiesta de vida,
esperarme con ganas
en El Faro de Lucía.

viernes, 17 de mayo de 2019

Hazme estallar la cabeza

Mírame...
No te marches nunca y ahora calla.
Escucha mis latidos.
Me pierdo en el camino.
Las hojas secas escondieron
el sendero a tu alma.
Me resisto a no volver a verte más
porque te amo.

Soñé con besarte
antes de encontrarte,
bailando al compás del rumor del aire,
sin querer amarte.
Me perdí en el tiempo
al compás de los acordes
de mi guitarra azul eléctrica.
Las melodias que callan
inspiran el abrazo del alma.

Aún soy un niño y canto
la nana que me enseñó mi abuelo
a la vera del río.
Aún siento como riño
con el sentimiento que fluye,
ahí va cauce abajo
mientras flote, sigo vivo.

Mírame
Sálvame de este abismo
y llévame esta vez contigo.
Sálvame porque de amor muero
si no siento de nuevo unas manos
antes de encontrarme con tu olvido.
Sálvame y dame calor
sin ti no queda más que frío.

Llévame alto...
Que volemos lejos...

Sólo siento miedo
si vago perdido
No digas nada...
que el polvo de este destierro
se convierta en vida.

No lamas tus heridas.
Vendería mi alma
por un segundo más contigo,
malgastaria está bala perdida
si valiese para alcanzar tu sonrisa.

Me preguntó si aún sigues ahí.
Espérame antes de ir a dormir.
Déja que te abrace.
Deja que te sienta.
Hazme estallar la cabeza,
mientras que el amor vuela.

martes, 19 de marzo de 2019

Y tú... Y yo.

El vagón está lleno,
hay tanta gente y tú...
y tú no estás.
Busco en otras vidas,
en otros rostros
y sus rastros, y tú...
y tú no estás.

Se cierran las puertas.
Cierro mis ojos y te siento.
En mi cristalino un recuerdo
de antes de volverme loco.
Se cierran las puertas,
de este pobre cuerdo y tú...
y tú no estás.

Diez, veinte, cuarenta, ochenta.
Se acelera el ritmo,
la marcha frenética y tú...
Tú no estás
pero yo sigo aquí.
Esperando al tiempo,
esperando sentir que siento.

Llegamos a la siguiente estación y yo...
y yo abro los ojos y entiendo
que el cielo es de aquellos
que no se fueron mintiendo.
Se abren las puertas del infierno y
me vuelvo loco por tu cuerpo.

Se vacía el viejo vagón
pero no lo hace el corazón y yo...
y yo solo tengo amor.
Busco entre mis vidas,
en sus miradas perdidas,
por encontrar de nuevo, y yo...
y yo sigo sin sentido.

lunes, 28 de enero de 2019

El éxito es el enemigo

El éxito es el enemigo.
Tu mayor victoria
siempre es la mayor derrota.
Algo se rompe por dentro,
te cambia hasta que caes de nuevo
en las llamas de infierno.

Es leve el paso al paraíso
por el aplauso fácil,
al averno por el silencio
y la falta de reconocimiento.
Anhelamos la aceptación
en lugar de ansiar el amor propio,
nuestro indiscriminado momento.

Ser sumiso se convierte en un castigo,
difícil afrontar el camino
sin verdaderos amigos.
Nadie espera cuando hace frío,
nadie desea seguir girando
eternamente en un tiovivo.

El éxito te convierte en triunfador,
la humildad te convierte en mejor persona.
Ahora tú decides
si apostar a egolatra ganador
o deseas caminar en el espacio amargo
del insomnio perdedor.

Somos esclavos de nuestros actos,
no somos dueños de nuestros destinos
somos seres que vagan
y flotan por los versos
cómo insulsos mendigos
ricos en euforia,
pobres en sentimientos.

Nadie nos enseñó a vivir.
Aprendimos solos.
Nadie nos invitó a seguir
lo hicimos como locos.
Nadie nos arrastró a tocar fondo
igual que cuando rozamos el cielo
fue por la ingenua temeridad
de no volar a ras de suelo.

viernes, 25 de enero de 2019

Tu esencia

Deja que te diga algo, amigo.
El camino está aún por recorrer.
Muere y mata a cada paso.
Deja huella, que perdure.
Por más que sople el viento,
que nadie quede indiferente
por el sentido de tu rastro
o el sinsentido de tus actos.

Pisa firme y que no se doblen tus tobillos.
No dudes en tu sendero,
nadie, te aseguro,nadie,
condujo sus pies al éxito
sin tropezar antes en el fracaso,
sin ver un atardecer
a los pies del ocaso.

Disfruta del viaje y sigue hacia delante.
Siéntate en esa piedra.
Descansa.
Reflexiona.
Toma aire.
Recuerda.
Llora.
Implora.
Continúa.
Sonríe.

Podrás asomarte al abismo.
Enfrentarte a tus fantasmas.
Tendrás que caminar entre ascuas
y sujetarte entre espinas.
Sangrarán las llagas en tus manos,
sanarán las heridas
con el vivir de los sueños,
con el pasar de los años.

A lo lejos se ve.
Ahí, en la distancia se encuentra.
Ahí, donde se cruzan sin más remedio
la integridad y la experiencia,
el amor por uno mismo y su conciencia.
La ansiada verdad,
La respuesta, tu esencia.
El destino incierto
de las afortunadas coincidencias.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Retales

Quiero hablar de ella, pero su armonía me arrastró mar adentro. Entre arrullos marinos salvajes y ninfas de sal, descubrí que a veces el sonido de las olas es el mejor inicio para una canción. Me dejaré llevar por la arena y la sal que varan mi cuerpo hasta alta mar, sin permitir que me ahogue. Solo guiándome por el peso de mi alma, por veintiún gramos de libertad, de valores y emociones encaladas por la erosión del agua. Solo agua.

Trate de descifrar el mensaje pero el código de sus letras estaba oculto tras un conjuro invisible. Sólo quien conseguía poner al mismo compás su corazón y el ritmo de aquella bulería con aires de Picasso tenía el privilegio de descubrir el tesoro. Se hacía llamar música. Se llama vida.

Abandonó tierra firme tras los pasos de lo antiguo. Se sintió herida por salir de boca de quien no la siente, de quien ve en ella una forma violenta de comunicación. Siempre estuvo abierta a mezclarse con otros, pero se le revolvía la sangre al mezclarse con las nuevas tecnologías. Tiene ese punto clásico, ese toque bohemio, esa cultura del siglo XX, esa educación por decir las cosas ornamentalmente, llenando de matices las palabras, dejando jugar al receptor con su mensaje, en ocasiones monocromático, otras estéreo, otras con la dualidad de enfrentarse a que siente el abajo firmante y que nos dice nuestra propia piel al captar el mensaje.

Ahora los retales de los que se despojó antes de salir volando se enganchan en las antenas. Sintetizadores y autotunes. Ordenadores del tamaño de una mano, que rehacen ritmos de cuatro por cuatro. Voces que ni sienten, ni padecen. Followers e influencers. Contenidos huecos de sentido. Mensajes banales y cargados de una retórica absurda. Vacía de contenido. Aunque con un denominador común. Hacerte bailar sin saber qué, ni cómo. Simple y errática.

Volverá, porque todo vuelve. Siempre hay un hilo que nos une a nuestros orígenes. La raíz siempre sigue en el mismo sitio a pesar que nos transplanten. La raíz... Ahí está la cuestión. La raíz... Da vida y no hace crecer. La raíz. La música es cuestión de raíz, de saber de dónde vienes y que quieres contar y vivir.

Diáfano

Perdía el equilibrio,
mientras ponía fin a la partida
mudé un cuarto de piel.
Cerré un par de sueños,
me escondí tras la sonrisa
y recordé la importancia de caminar
antes de echar a correr.

Donde ayer vestía de ilusiones
hoy me abrigué del frío
con una manta de decepciones.
Donde ayer sonaban melodías
hoy escuché llantos y plegarias.
Mientras nadie, ni el cielo ni Dios
escuchó mis oraciones.

El destino se hizo humo.
Impredecible. Inabordable. Incomparable.
El futuro es una hoguera sin prender
donde según cae la noche
los sueños sin cumplir
se queman sin temor a perder.

Das el salto a otra vida
aunque tu cabeza diga que no
y el corazón aún crea
que tiene veintidós
pasas de treinta
y dejar de jugar
crea un irreparable dolor...

Te vistes como
una cancion de adolescencia.
Te sientes como el condenado
antes de pedir clemencia.
El mundo es incoherente
y la ignorancia marca la diferencia.

Ahí estaba yo.
Diáfano. Hueco.
Sin las ganas de seguir
más allá del ahora
que araña los recuerdos
a los que quedan 3/4 de hora de sueño.

Ahí estaba yo,
preso de miedos
tatuados en la piel.
Encallado en sentimientos
que no saben que hacer
ni quieren querer.

La memoria es frágil
pero duele lo suficiente
cómo para saber
dónde no has de volver.
Un fugaz recuerdo
que te enerva por dentro.

Cómo un rayo,
se clava en nuestras venas.
Acelera el pulso.
Hiperventila.
Se agitan los nervios.
Cuesta respirar.

Tienes treinta y cinco,
y abordas un miedo,
cómo un torpe pirata.
Tratas de aplacarlo,
entre cielo y suelo,
pero se rebela como un siervo.

Te engaña, se agita.
Te estalla, se excita.
Te muerde, tu gritas.
Te quita un pedacito de vida,
mientras sigues buscando
un sentido que te siga.

Y vuelves al bucle,
vuelves al círculo.
Comprendes que a veces
te toca estar arriba,
otras debajo mientras
te devuelven la sonrisa.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Septiembre

Septiembre se viste de melancolía.
Sabe a verano caduco.
Escribe historias reales
ocultas entre las mentiras
de las noches cortas y tardías.

Fugaz amor de verano,
insomnio en la piel,
petricor en las calles.
La nostalgia empieza a empujar la brisa,
comienzan a enfriarse los pies y las manos.

El silencio se va apoderando
de las horas lentamente
y la luz se contrae
al son del paso de las horas.
La noche nos seduce suavemente.

Septiembre desnuda los árboles.
Nuestros pasos se tiñen de ocre
y el camino se cubre de complejos.
Los niños se olvidan de jugar en la calle
más allá de las nueve y once.

A veces frío, otras calor.
El verano se acaba,
sin decir adiós.
A veces calor, otras frío.
No dejes que caiga al vacío.

El silencio se apodera del alba.
Los pájaros ya no cantan.
al despertar la mañana.
Emigraron al sur con tristeza
por abandonar tu ventana.

Septiembre ahora que te acabas
acuérdate de mí más tarde.
Antes vendrá el otoño desnudo
con el invierno de la mano.
Después será la primavera
quién acompañe al verano
y tú al final... Acabarás otro año.

domingo, 26 de agosto de 2018

Tarantas y Quebrantos

Sueños de plata
al calor de tu piel de nácar.
Sarmientos al ras del camino,
legados de poetas infinitos,
entre versos que advierten
el triste devenir del destino.

Un blanco se enamoró de la Luna
al escucharla cantar por bulerías.
Se deshizo en piropos de amor,
lloro el niño del payo en su cuna
al advertir el amor de su padre
por la madre de los gitanos de raza pura.

En el callejón de los ahogados.
dos cíngaros oyeron
que alguien amaba a su matriarca
con intenciones extrañas.
No hay peor final
que una venganza.
No hay mayor rumor,
que los que corren en silencio.

Escucharon que decían,
que habían visto que un día
a un hombre se le congeló la mirada
al escuchar la hermosa tonada
salir de la garganta de su madre
antes de despertar la mañana.

Le buscaron entre las sombras de la noche,
con las pupilas dilatadas
en sus ojos de gatos.
Trataron de descifrar los misterios,
querían ajusticiar tal atropello,
no podía un payo amar a su madre 
más de lo que lo hacían ellos.

Blandían los cuchillos
al caminar por la gitanería.
Intentaban escudarse en el miedo
del chocar de los metales,
antes que mostrar sus miedos
cómo viles mortales.

Comenzaba a rasgarse el cielo,
y los adoquines se llenaron de humedad.
A lo lejos un portalón se abrió.
La silueta de un hombre con sombrero,
un bastón y el mismo compás
que el paso de un torero.

¿Dónde vas payo?
Le gritaron a lo lejos
los dos cales al blanco,
y este les contesto sin miedo.
Voy a aplaudir a vuestra madre
porque me he enamorado
de su voz de arrullo y aguacero,
de su miedo a perder
el duende de un cante sincero.

Tran, tran, tran.
Saltaron por los aires las vidas.
Golpearon los morados.
El suelo se encharcó de sangre.
y los rumores se quedaron encallados.

Tirititran, trantero
La injusticia del comadreo
tres vidas se había cobrado.
Había dos gitanos y un payo
en el rojo piso tirados
por amor al arte del canto amado.

De noche la Luna tatareaba
y el niño del payo gimotea
al compás de una guitarra
entre tarantas y quebrantos.
Entonces el murmullo del viento
sopla una simple coplilla.

Luna acuna al niño.
Se ha quedado solo sin su padre
y a ti te faltan dos hijos.
Que no falte nunca una madre
para un huérfano de arte.

Que la música viva
en nuestros corazones,
da igual la raza y la condición.
Que nos despeine el baile
de las melodías al aire.

Olvídame o dispara

Con la cara partía,
con la lengua mordía,
con tu si, con tu no,
suplicando de rodillas,
que no hay más muerte
que la que acecha de día
tras confesar tal vez,
te quería.

Con el sueño en desvelo,
las ilusiones rozando el suelo,
no quisiera morirme
sin decir si quiero,
a tus miedos y a tus peros,
a tus noes y mis peores deseos.

Cerraré está maleta,
desprenderé mi careta
de truhán y de poeta.
Arrancaré aquella receta
que se había quedado obsoleta
para dejar de ser perfectos
cómo dos niños probetas.

Escaparé tras la puerta,
recogeré la nostalgia.
Guardaré en la cartera
la sonrisa sincera
que me salió cara,
así que tras el portazo
olvídame o dispara.

martes, 7 de agosto de 2018

El Camino

Cuando sea difícil encontrar el rumbo,
sigue el rastro que dejaron tu sueños.
Antes de quedarse atrás
dejaron un rastro de lágrimas
vestidas de desilusión.
Antes de echar a volar
dejaron la realidad en la mesilla
que tienes junto al corazón.

Nadie dijo tener el mapa
para seguir el camino deseado.
El orgullo nos negó reconocer
que habíamos sido derrotados
por nuestra vanidad.
La falsa humildad nos venció
antes que la lección hubiese terminado.

Cometimos el error de no leer
entre las líneas no escritas
por quienes perdieron batallas marchitas.
Sangramos por vivir las guerras
que otros soldados dejaron olvidadas.
La luz, y su penumbra.
El Sol, sin sombra.
El tiempo se oculta a la par
que la verdad se vislumbra.

No hay héroes que escriban su historia
sin sangre de los que murieron.
Forma parte de la narración incoherente
de quien mata para salvar su misión.
No hay vencidos sin sed de venganza,
ni heridos sin cicatrices en el corazón.

Todo es blanco y negro.
Ensordecemos al escuchar nuestro propio yo.
Nada será lo mismo.
El tiempo dejará de medirse igual.
Dejaremos de escuchar el caer de los miedos.
Hace tiempo nos quedamos sordos,
y apenas ayer nos olvidamos de ser sinceros.

Puedes dejar de creer en nosotros,
pero busca tu esencia,
busca la verdad
para mantener la ilusión intacta,
busca el camino.
Trata de mantener la semilla
qué creció en nuestro interior.
Siente al ser humano que llevas dentro.
Siente que tú único aval
seguirá siendo el tiempo.

domingo, 22 de julio de 2018

Pena Capital

Sangraban las letras minúsculas de dolor.
Nos echaron de menos.
A ti, lector de mis miedos y mis dudas.
A mí, cicatriz infinita de sentimientos.
A Dios, injusto guionista sin patrón definido.

La decadencia llegó de la mano de la desilusión.
Las ganas fueron derrotas
cuando el perfume de la soledad
nos obligó a dormir solos,
entre penumbras y violetas.

El aire se detuvo
cuando hice lo mismo con mis sueños.
Las letras mayúsculas se convertían en mi peor aval,
en una condena por cinco lustros,
en un mar donde navegan olas y piratas.
Villanos de cuentos que dejaron
las galeras vacías de tesoros
con estructura de poesía.

Hicimos punto y seguido.
Decidimos girar alrededor del universo,
sin más compañía que un saco de valores
con los que seguir construyendo mundos
castigados de ira y envidia.
Gobernados por la soberbia y la avaricia,
donde la lujuria invita a la gula
a decidir el destino de la sociedad
que sigue durmiendo arropada en la pereza.

Vivimos en forma de pecado,
y quien esté libre de culpa
que lance la primera piedra.
Bebemos para olvidar,
para deshinibirnos,
para conquistar amores
al son de las primeras canciones.

¿Dónde está el paraíso?
Entre la camisa de flores estampadas
y la selva devorada
por la mano del capitalismo
que decidió que dirigiría el mundo,
con un bolsillo lleno de monedas de oro
y el otro exactamente lo mismo.

Santifica las fiestas,
glorifica las mesas llenas de bienes.
Canoniza los sentimientos
indiferentes a los juicios de valores,
a los malditos rencores.
Clama al cielo la pena divina,
para que centre su atención
en quien de verdad necesita su bendición.

Ahora me vuelvo a dormir,
entre miedos y letras,
que deje escondidas en algún rincón.
Para volver a vivir.
Para volver a ser yo.
Ahora me vuelvo a dormir
para soñar con otro mundo mejor.

domingo, 29 de abril de 2018

Por dónde triunfa el amor

Me enamoré de esos ojos repletos de sinceridad,
dónde una vez las lágrimas sembraron
tus sonrosadas mejillas
de tristeza y angustia,
dónde aprendiste que la vida hace mella
y que no tenemos seguro llegar a meta.

Me enamoré al primer instante,
tú entre la gente y yo soñando amarte.
Sin saber el cómo y el porqué,
sin preguntarme cuando tenía que ser.
Cómo lluvia de verano
cuando refresca la piel
mientras contemplas amanecer.

Me enamoré de tus miedos y tus misterios,
de tus intrigas y tus incendios.
Me enamoré del brillo de tus ojos,
mientras bailabas al compás de los acordes
de aquella terraza entre bachata y silencio,
Del infierno al cielo solo unos peldaños,
los que nos separaban antes de decir te quiero.

Me enamoré de una loca,
antes que llegase a alcanzar
a rozar su piel y sus labios...
bastante antes de quitarnos la ropa.
Que la memoria no me arranque
aquella noche en alivió
con sus besos la sed de mi boca.

Me enamoré de un amor
por el que nadie apostó.
Me enamoré porque me enseñaron
que se puede amar
aunque a veces amar significa dolor,
sabe a sacrificios y a pensar
en otro como si fuese tu corazón.

Me enamoré de las piedras de nuestro camino.
A decir verdad, nadie lo tiene fácil,
pero nuestro sendero se hizo de grava y violetas,
de arcilla húmeda y margaritas en flor,
de dimes y diretes
que nos los pasamos directamente
por donde triunfa el amor.

viernes, 16 de marzo de 2018

Par y raP

Noches que tratas de llegar al crepúsculo
y llamas a Luna para que bese al Sol
mientras escuchas a un tipo
con aficiones sospechosas y voz desgastada
contar historias de la calle Melancolía
donde viven unos vecinos
que recibían quejas del Bar de Abajo
porque hacían mucho Ruido,
y buscaban una Magdalena
que de noche se llamaba Soledad.

Cuando letras más jóvenes
se descubren ruborizadas ante mis ojos,
como un cuerpo desnudo,
esperando que las acaricien con tiento
la yema de mis dedos
para descojonarse de mi
porque no tengo sentimientos
mientras las dejaba atrás.
Una tras otra, y así cientos.

Tendré que volver por ellas..
Nadie se ríe de mis malos hábitos.
Será que ya me hice mayor
y ahora me cubro de complejos
entre mazmorras y gritos,
entre dragones y mitos,
donde viven los que nunca usaron
la extraña palabra "dimito",
dónde la experiencia es un grado
y el desayuno es un café cargado
y una rebanada sal y aceite
sobre un pan de ayer tostado.

Entre las plumas con tinta china
de un indio de Úbeda, Jaén,
y los versos de un Complutense Vikingo
que me descubrió que el Rap,
no es sólo hablar deprisa sin más,
sino que es escribir, contar,
cantar, narrar,
hilar, ligar,
un domingo para un lunes,
en busca del próximo cuarto menguante
dónde dormirse y soñar.

Noches que descubro otra poesía,
noches de carne y hueso.
Noches de diecinueve días...
Días de quinientas noches,
en las que el petricor se olvidó un miércoles,
y el lunes confundimos que
no es más holgazán el que duerme en el sofá,
sino quien trabaja menos y se aprovecha
del esfuerzo de los demás.

30x1

El dragón le dejó petrificado.
Miró a sus ojos
y escupió fuego por la boca.
En ese momento se dió cuenta
que su vida valía más
que las llamas de una loca.

Merece la pena vivir,
pero vivir por vivir.
Vivir de tarde noche
para cenar algo que discutir
se nos hace bola
cuando lo que buscas
es sentir sin vomitar palabras de rencor
que pasaron la mañana haciendo cola.

Amar, fácil y divertido,
de sentimiento tranquilo.
De palabra sencilla
y educación exquisita.
Amar con un te quiero en los labios
mientras te acuestas pensando en perdonar 
o seguir el camino sin mirar atrás.

Nos empeñamos en mostrar nuestras virtudes,
cuando estás son nuestros mayores defectos.
Alimentamos el ego entre muros,
cimentamos con palabras de sentimientos
que a las primeras de cambio se han perdido.

Tras el vaho del cristal
somos lo que siempre deseamos ser,
en la calle, la vida sigue como siempre,
y después de otra noche despiertos,
el sueño te abraza al amanecer.

Desafiamos al desnudo integral,
disfrazados de Facebook, Twitter e Instagram.
Somos menos sociales
cuando la pantalla se adueña
del horizonte que mirar,
del atardecer de tu lado que contemplar.

Somos presos de Likes
y pagamos condenas
de treinta selfis por uno para publicar.
Somos reos de una sociedad
con ríos de sangre virtual.

Dónde el silencio nos haga libres

Ahí estará la verdad.
Dónde el silencio nos haga libres,
dónde desnudes el alma,
dónde no quede más que el vacío
de quién da más de lo que gana.

En cada uno de tus pasos,
entre el odio y el rencor
nacerá la raíz de la esperanza
porque no todo crece enfermo.
La herida con amor, sana.

Somos mortales. Errantes amorales.
Somos del corazón latidos vitales.
Somos iguales, valientes ilegales.
Somos juicio de valores, sin ideales.
Somos el aire puro que tiende a contaminarse.

Seguiremos frustrando los sueños
que nos quedan por cumplir
antes de despertar de este invierno.
Seguiremos siendo dueños
de las ilusiones que mañana se diluirán
entre convulsiones y miedos.

Despertaremos en esta fría ciudad
donde un día nos pusimos a salvo
de las lágrimas derramadas
por el capricho de un niño.
Aquí donde todo nació
intentaremos volver por volver a ayer.

Recorrimos las calles inundándolas de color,
llenándola de la música de nuestras carcajadas,
y aunque la gente nos miraba, nos importaba poco.
Entonces la vergüenza se adueñó del mundo,
el eco retumbó en nuestras paredes,
agrietó los cimientos y derrumbó el edificio
donde nos amamos como dos locos.

Recuerdos de ayer.
Mezcolanza de sentimientos
y rasgadas vestiduras.
Retientos de tarantas y quebrantos.
Canciones que escuchar
en estos treinta y tantos.

Sueños por cumplir,
lágrimas por derramar
por felicidad antes que llanto amargo.
Madrid nos desnudó el alma.
Ni tú ni yo somos los mismos desde entonces.
Nada será como debía ser...
Nadie será voz al viento
ni herida sin sentimiento.
Esta vez, acabará bien el cuento.

Devuélveme

Devuélveme el incendio y vete...
que ardan nuestros sueños juntos.
Viajemos al infierno hilarante.
Dejemos que la locura y la enajenación
sean perennes.
"Levántate del suelo;  que te manchas"
decía sabia mi madre
pero ella no conocía está locura piromana
de quemar la vida a cada paso
dejando arder el miedo al fracaso.

Devuélveme la llamarada.
Quememos lo que queda
de este desgastado corazón,
no dejemos nada por olvidar;
pero aquel roído abrigo no.
Aquel abrigo escóndelo
para que cuando tengamos frío
recordemos que tuvimos piel
y los sentimientos extrañen
la caricia del calor.

Devuélveme los latidos,
que el corazón se escape por la boca
cuando te diga te quiero.
Que arda mi alma por dentro
si se enfría esto que siento.
Que no necesite bufandas gorros o guantes,
que me aleje del que fui,
molécula de agua que se desliza un instante
para navegar al marba la deriva
y para poder ser tu fiel amante.

Ruido

Ruido... Demasiado ruido
alrededor de nuestras cabezas,
donde aún sobrevuela con rubor
aquella inocente y sorda conciencia
que no sabe dónde se esconden
la casualidad y la coincidencia.

Asómate a la calle y calla,
que un hombre no es más necio por lo que dice
sino por lo que presume sin rubor
al ganar una batalla,
que un hombre no es más rico cuánto más tiene
pero si es más pobre cuando menos comparte,
y es que el que parte reparte y si es humilde
se queda la peor parte.

Sal ahí afuera y escucha el ruido
de los cañones mudos
cargados de balas que matan
y otras que te mueren de amor.
Que no amanezca si tuve frío
y te dió por arroparme el corazón.

Que la banda no deje de sonar
y sigan con el ruido,
ruido porque me apetece cantar
mientras abro las puertas de mi casa
por si te gusta lo que ves
y te quieres quedar a soñar.

Que rechinen los dientes con frío,
que los últimos serán los primeros,
que esté ruido de cobardes
se adueñe de este enero sin miedo
y que volvamos a empezar
mientras escribe unos versos Joan Manuel
y Joaquín besa a una Magdalena particular.

Ruido, tanto ruido
que nadie se calla cuando tiene que callar.
Necios de tanta ignorancia
que nos bañamos en desconfianza
sin mirarnos a los ojos
cuando tuvimos la ocasión
de llegar al alma sin pagar peaje
y ahora nos cobran los impuestos
que dejaron otros sin pagar.

Desde una fría cama de hotel

Sin mis hábitos y tus silencios
en esta soledad marchita,
tumbado entre mis recuerdos,
te añoro y te siento dentro
desde una fría cama de hotel.

Entre arritmias que golpean mi pecho
por la carencia de sueño
y la nostalgia de volverte a ver
mis sueños desaparecen
por el deseo de tocar tu piel.

Sin mis paredes y mi gato,
sin los gemidos de la mañana,
sin tus arañazos en la espalda,
la soledad se hace dueña de mi calma.
Oigo vuestros sollozos en esta ausencia
que retumba con fuerza en mi alma.

Mendigo entre las esquinas,
vagabundo por tus besos,
inquieto por las caricias de mañana
cuando te encuentre otra vez,
no descanso, solo siento...
una y otra, y otra vez.

Una maleta llena de recuerdos,
con dos o tres harapos que vestir,
a veces dudo en quedarme desnudo
o vestirme de sentimientos por ti.
Desnudo para que vean quién soy,
recordarme de donde vengo
y lo que te extraño hoy.

A esta distancia que a voces
me descubre sentimientos
le susurro un minuto de ti.
En esta fría cama de hotel
me abrazo a la almohada
y la acaricio imaginándome volver.

Volver para estar mañana contigo
y volver a sentirte entre mi piel.
Volver a dormir en tu nido,
como el ave que emigra en invierno
deseando otra primavera
para volver, volver... Siempre volver.

Mariposa

Separa tu mente de tu cuerpo.
Liberate de todo
lo que te ata a tu presente
y flota por encima nuestra.
Vuela sin miedo, mariposa.
Vuela donde los sueños
te quieran llevar.

Aléjate de tu pasado.
Todo aquello que pasó
te convirtió en lo que hoy eres,
pero que no te encadene al tiempo.
Que moldeé tus convicciones
y no te convierta en quien no quieres.

Todos tenemos historias
que queremos olvidar.
Todos tenemos algún miedo.
No lo intentes ocultar.
No lo conviertas en tu debilidad.
Anhela cuanto desees
y hazte grande.
Hazte grande porque lo mejor
es lo que tiene que llegar.

Ilusionarte con la sonrisa de un niño.
Canta ese tema a voz en grito.
La película que te hace reír y llorar,
de uno en uno, o al mismo tiempo,
te da igual lo que quieran pensar.
Tu mascota cuando cierra los ojos
para que no la dejes de acariciar.
Un paseo al atardecer
en un día de otoño,
u otro amanecer
tras una noche de amor en verano.

No dejes de volar, mariposa.
Llena de colores tu fantasía,
llena de realidad la vida.
Que nada condicione el brillo de tu mirada,
y vuela sin miedo, desnuda
cuando no hay más que un futuro
disfrazado de buenos augurios.

No le temas a morir,
hay una vida para entender
que la vida es vida
cuando la vives sin más.
No planifiques a largo plazo,
disfruta de tu ahora,
de tu presente de sal y azúcar,
de sonrisas paralelas,
y lágrimas a escondidas.

Disfruta porque estás viva y vive
hasta que te lleve el aire del norte
donde el invierno es más frío
y tus alas se congelen
por este tiempo de efímeros trenes
que se agota cualquier noche de viernes.

miércoles, 17 de enero de 2018

Aire que me lleva a Marte

Aire...
Se me escapa el aire,
me roba el suspiro
que me lleva a Marte.
Si no oigo tu voz
no puedo soñarte.

Viento...
que me lleve el tiempo,
me rozaste el alma,
lloraba por dentro.
No puedo sin ti,
Nos mata el silencio.

Aire...
Que me escape para amarte,
aire, aire, aire.
Viento...
que me lleve contigo,
para lograr mirarte, aire...

Si viene alguien que venga,
que tan sólo quedamos tú y yo
y entre nosotros y este amor,
solo falta lo que falta,
porque por amar
me deje la suerte al vaivén del aire.

Así me iré, al aire, cielo y mar,
me quedará tierra, calor y aire...
Y que me lleven
hasta el jardín de tu calle,
que me ahoguen tus besos
si me olvido por qué nací,
porque nací para amarte, aire.

Y al tiempo
me desmonta el viento,
furioso, celoso, fogoso...
aliado del tiento
y una taranta se escapa,
con temor y con miedo.

La calle mas vieja del mundo

En la calle más vieja del mundo
vive una vieja que vive enamorada
de un joven guapo y risueño,
y un loco sujeta su pantalón
con una cuerda
mientras se acuerda
que tiene sus tristezas
en una casa de empeño.

En la calle más vieja del mundo,
un niño regaña a su padre
por no seguir jugando a ser niño,
y un adolescente adolece
del incierto destino si navega
mientras la tormenta
nos lleva a la deriva de las olas
ahora que llega Diciembre.

En la calle más vieja del mundo
hay un charco triste
porque nadie salta dentro de alegría,
nadie chapotea, nadie juguetea
mientras el vals del viento
invita a bailar sin miedo
antes de llegar a casa
donde gobierna con mano dura
lo más crudo del odio y el silencio.

En la calle más vieja del mundo
hay una madre que pasea
con su hijo de la mano
soñando sin temor
que crezca sin ideales de fracaso,
cuando esto no es más
que intentar dar otro paso
sin pensar si debo volver a intentarlo.

En la calle más vieja del mundo
acaba de nacer un abuelo.
Aún tiene cuentos por escuchar,
y su nieto le mira con la inocencia
de quién acaban de empezar a soñar,
aún quedan paisajes por dibujar,
todavía no entiende porqué
nos retroalimentamos de la crueldad.

En la calle más vieja del mundo,
un padre primerizo tiembla al pensar
que vivía más firme en la inconsciencia,
en la locura colectiva, en la irracionalidad
de la electricidad de los sentimientos
porque ahora que se sienta a pensar
el vértigo le congela sus extremidades
y le pesa la responsabilidad.

En la calle más vieja del mundo
una paloma se posa en el suelo
a comer a mis pies una miga de pan.
Tiene un color gris perla
y una anilla en la pata anclada
que dice "libertad".
Vuela amiga, vuela alto y llévame contigo
a los pies del mar y de la palabra amar.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Eso es el amor, mi amor

No me canso de mirarte...
No me canso de soñarte...
No me canso
ni me cansaré de amarte,
porque seguir manteniendo la esencia
es nuestra diferencia.

Tu seguirás siendo tú,
y yo seguiré siendo...
el poeta, el bohemio,
el que sigue soñando
aún que este despierto.
Yo seguiré siendo yo...
y tú seguirás siendo...
la dueña de mis sentimientos.

Esa es la diferencia.
Esa es nuestra inconsciencia.
La locura que nos mantiene
en la cordura de nuestras certezas.
Es ahí donde pondremos
los cimientos para sujetar
el amor que no caerá por mucho
que truene o llueva.

Estaremos ahí para darnos calor,
abrazarnos fuerte para evitar
que nos sorprenda el frío.
Eso es el amor,
amor mío...
Estar el uno por el otro,
sin temor a cometer un error
o recibir un castigo.

Eso es el amor, mi amor...
es seguir viviendo siendo uno
pero sentir que siempre estoy contigo.
Aunque en mi cabeza vacíen un cargador,
vivo sin miedo a morir,
porque sé que dentro de ti vivo yo.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Mis demonios

Yo también tengo mis demonios. Esos que llegan y te arrastran a su infierno con intención que lo hagas tuyo. Los que te complican la existencia intentando hacerte creer que eres tú quién está confundido, los que tratan de hacerte pensar que no tienes que llevar razón nunca a pesar que no entienden que los sentimientos son de cada uno, más allá de si estamos equivocados y tenemos el derecho y la obligación de confundirnos siempre y cuando estemos dispuestos a aprender, a crecer y a seguir sin temor al odio y al rencor.

Tus demonios son aquellos que te dicen que no tienes derecho a juzgar a nadie, pero enjuician permanentemente cada uno de tus acciones, no te miran con los mismos ojos que tú a ellos. Normalmente sueles armarte de bondad y calma donde ellos viven anclados en el subjetivismo y el egoísmo.

Me armé de valor y me enfrenté cara a cara con ellos, les miré fijamente y les devolví a modo de tatuaje en el pecho la daga que intentaron clavarme un día, a pesar que previamente les había ofrecido la mano para levantarles del suelo, me volví contra ellos, fui uno de ellos. Son hijos de Belcebú, satánicos, y tiranos que no entenderán jamás la obligación del ser humano de ayudar a sus iguales, y más cuando el amor es real. Son fruto de mirarse el ombligo más que el alma. Mentiría si dijese que no me jodió, fue sólo un segundo, así fue pero al instante que sangré por los ojos dejó de doler. Alivio de luto, calma tensa en el corazón, malditos sentidos que despiertan sentimientos.

Así son ellos, demonios a fin y al cabo con sus complejos, con sus miedos y sus fobias. Diabólicos sinónimos. A fin de cuentas, ellos son el alter-ego de tus actos. Ellos son como tú y como yo.

sábado, 28 de octubre de 2017

Un dia triste -DUI-

Hoy es un día triste en la historia de España. Otro ridículo más. Hoy es un día triste para la Cataluña independentista, han demostrado que el resto de la población de aquella comunidad autónoma que no apoya la DUI y los españoles, los cuales contribuimos con nuestros impuestos al desarrollo ya no del lugar donde tributamos sino al del resto del país, les importa un carajo.

Estos señores han demostrado una nula capacidad de diálogo, ya que cuando uno quiere hacerlo, lo tiene que hacer sin condiciones, siempre dentro del marco de la legalidad y teniendo en cuenta a todos los implicados, estén o no a favor de sus ideas. Todo esto a pesar que siempre se han autodenominado como demócratas. Hasta donde llegan mis capacidades, eso no es democracia.

Solo espero, y deseo que pase pronto, que la tardía aplicación del 155 (no había que haber dado lugar a semejante DUI) calme ligeramente las aguas y nos dé tiempo para dialogar. No me gustaría estar ahora mismo en el pellejo de ninguno de nuestros gobernantes.

Un PP, juzgado a dos bandas, primero por todos los habitantes de la nación española que le pide que aplique implacablemente el 155, que solicita que se defienda a todos los catalanes que se están viendo oprimidos y maltratados por otros tantos, y también por los jueces que reconocen la contabilidad B del partido con lo cual no hace más que afirmarse lo que era Voz Populi y que debe ser penado.

Un PSOE que defiende la aplicación del 155, de manera moderada, pero eso sí, cuando se aplique, que quede claro que ha sido Rajoy.

La única figura que creo que está dando la talla y mantenerse a la altura de las circunstancias es Inés Arrimadas. Demuestra capacidad de liderazgo, agilidad, y coherencia. Si oposición puede valer su peso en oro en las próximas elecciones catalanas.

Por su parte Podemos, a pesar de pedir el referéndum para defender el No a la independencia catalana (o si, nunca se puede sabe con el partido morado), creo que no ha estado a la altura, y que si quería realmente esa postura, debía haberse alineado con los otros tres grandes partidos, para después defender su idea y tratar de conseguir convencer a los demás de la necesidad de este diálogo, que muy a mi pesar, porque no entiendo una España sin Cataluña, ni a Cataluña fuera de España, debería producirse, porque sin lugar a dudas, algo está pasando en aquella sociedad.

A tener en cuenta también que una votación si se produjese, debería ser con todos los Españoles participando, más allá de si en el territorio Catalán se vota antes, después debe ser sometido soberanamente al resto de la población.

En fin, esta es mi humilde opinión. Aunque no tengo ni idea, y yo venía a hablar de mi libro... La verdad que estoy cansado y triste.

viernes, 27 de octubre de 2017

Fuiste mía

... Fuiste mía,
por tres minutos de mi vida.
Por todo lo que quisieras,
pero tu boca fue mi salida.

Así, sin quererlo
me perdí tus sonrisas,
y mi curtida cicatriz
se volvió a abrir
sin encontrar hilo
que cerrase esta herida...

Fuiste mía,
y no supe cuidarte con mimo,
como te merecías,
pero presumiré que fuiste mía.

Entonces crujió el cielo,
y aquella tormenta nos separó.
Intentamos cubrirnos a besos,
con abrazos que a fuerza de ser eternos,
nos fundiesen el uno con el otro.

Pero ya era tarde.
Nos habíamos calado,
y entre nosotros se había formado
un mar de agua dulce,
amargo de lágrimas.

Las calles ya no se desharan en invierno
al paso del calor de nuestros cuerpos.
Nuestros corazones se conservarán
entre el hielo y la nieve.
En el vacío de la soledad.
Los recuerdos los olvidaremos,
porque tarde o temprano otros
los tienen que ocupar.

... Aunque fuiste mía,
y hoy recuerdo tu aroma,
y tú divina sensualidad.
el andar de tus caderas
mientras te vas sin mirar atrás...
Pero entonces... Fuiste mía,
solo mía, mía, mía.
Fuiste mía y de nadie más.

Hoy vuela libre,
tuya es la libertad...
Vuela lejos.
Donde no te alcance la vista
para tener añoranza
y vuelvas atrás.

Un lugar llamado mundo

Escápate, huye...
Aléjate de aquí
pero vuelve para ser tú mismo.
Cuando nadie cree en tí,
decides asomarte al abismo.
Respiras hondo...
Uno, dos, insuflas aire a tus pulmones,
el suficiente para llenarlos de valentía.
Tres pasos atrás y ...

Salta, vuela, ríe...
Deja atrás cualquier rastro de toxicidad.
Hasta tu sombra se aleja de tí,
porque te acabas de convertir
en alguien nuevo, único.
Alguien irrepetible,
alguien que sólo reconocería su madre
y lo hará porque te llevo en su seno.

Que nada ni nadie
te diga lo que tienes que hacer.
Que nada ni nadie
te calle lo que tengas que decir.
Que el silencio sea silencio
porque tú lo elijas,
y que el ruido se haga eterno
por escuchar el sonido de tu risa.

Vuelve cuando tengas que volver.
Decide por tí mismo,
pero cuando lo hagas,
hazlo vestido de humano,
con el corazón en la boca,
y los sentimientos en las manos.

Vuelve cuando se haga de noche,
porque las estrellas
alumbraran tu camino cuanto mereces.
A paso lento, pero seguro,
firme y decidido,
pero sin tener miedo,
y sin que tiemble el pulso.

Vuelve para enseñarnos a vivir,
y descubrenos lo que hay ahí fuera,
en ese lugar llamado mundo.
El lugar donde viven
los cuerdos y los locos,
sin hacer de la vida algo absurdo.

Nos echaremos de menos

Al despertar ya era de día.
Nos miramos en el espejo
y no nos reconocimos.
Habíamos crecido.
El mundo que conocíamos
cómo nuestra casa
ya no era tal,
era la prisa y el desconcierto,
la responsabilidad y la obligación.

Soñábamos con permanecer siendo niños,
tirando piedras a las palomas,
sin pretender más que asustarlas.
Seguir aislados de todo
cuanto tenía que ver con ser adulto.
Seguir leyendo las historias de Barco de Vapor.
Preferíamos aquella inocente despreocupación
a la soberanía popular o el consenso nacional.

Mis lágrimas no saben quién eres.
Prometí no hablarles nunca de ti.
No quería que te guardasen rencor por irte
No estabas de acuerdo con esto de crecer,
pero la naturaleza decidió por nosotros.
Y tú decidiste que ya estaba bien,
que seguir leyendo las noticias
no llevaba a ningún lado.

Miraste a la calle desde nuestro balcón,
y dónde estaba nuestro descampado,
donde jugábamos a ser caballeros
ahora hay una zanja con cimientos
que también reclaman crecer.
Echamos la vista atras,
donde las ilusiones se quedaron dormidas
y la ficción se diluyó
cómo el sueño que un buen día
se cercioró que nunca se haría realidad.

Seguir siendo niños.
Sólo queríamos ser eso.
Poesía a punto de nacer.
Luz que brilla justo antes
de otro inquieto amanecer
Llanto de rabia
y risa contenida.
Azul y verde,
cielo, tierra y mar.
Nos echaremos de menos
cuando seamos viejos.
Probablemente no lleguemos juntos
pero viajaremos a lomos del mismo mundo.

Jekill y Hyde

Quien mejor que yo
para escribir de mis delitos.
El pez de hielo
de aquel vaso de whisky barato
empeñado en varar en mis neuronas,
se deshizo suavemente
al pasar el umbral de mi boca.

Humean las chimeneas
de mis cabezas
y el calor se hace intenso.
Somos dos mitades sin resolver.
Somos dos huecos vacíos
al mismo lado de la cama.
Somos Jekill y Hyde.

Somos ángeles de alas negras,
empeñados en descender hasta tus infiernos.
Somos infiltrados de Lucifer
deseando prender el infierno
dentro del invierno de tus piernas.
Si me dejas prometo convertirte
sin extrema unción.
Exploraré tus adentros.

Se despertarán los huracanes de pasión.
Aquellos polvos se levantaran al amanecer.
Nuestros cuerpos danzaran frágiles.
Titilan las últimas velas encendidas.
Te mueves a su compás,
girando sus caderas sobre mi.
Convirtiéndome en el centro del universo.
Anunciando la llegada de un nuevo día.

Serás princesa del pueblo,
reina de los zalameros piropos
que se dicen sin sentir.
Cumplidos al despertar con sabor a café.
El diccionario se convierte en mi aliado
y me escondo tras algunos palabros.

En nuestro mundo de selfis
al compás del cuatro por cuatro
mueves con destreza la pelvis
no sé bien si por pasar el rato
o por pagar con deshonra el plato.

Y así seguimos con el pasar de las hojas,
con los árboles mudando la piel
del verde al cobre
y después del cobre
se descubre la desnudez;
mostraremos nuestra fragilidad,
para florecer como el niño
que no para de crecer.

La calle permanecerá en silencio.
Silencio.
Que nadie nos hable.
Que nada ni nadie se mueva.
Solo silencio, nuestro silencio.
Que tus besos apaguen las llamas
de este provocador incendio.

Volveré a ti

Que no nos roben los Te Quiero.
Que el aire me lleve a ti.
Que vivir es vivir sintiendo
y no nos quiten las ganas de seguir
aunque vivamos con miedo
a tener una pesadilla sin dormir.

Que se abran las puertas del cielo
para los héroes que decidan
iniciar su eterno vuelo
para conquistar el mundo
con la inercia de su sonrisa.

Es vida y es vivir...
Tú eres principios
Y yo soy así... vida
Vida que vive
respirando cada segundo,
esperando cada latido
porque aún nos queda
mucho por sentir.

Que nos duela la piel
a cada pequeña caricia,
que querer y perder
nos roben la mejor sonrisa.
Que un mensaje a destiempo
nos arrugue la camisa.

Todo vuelve allí.
Tarde o temprano,
volveré a ti.
Al polvo de la tierra,
y al que nos faltó por echar
a ras de suelo,
para cubrirnos de miedos
a pesar de estar desnudos.

Mi corazón vuelve a ti,
donde se quedaron mis sentimientos.
¿Donde está el amor
y esto que llevo dentro?
Lo busco, lo busco y no lo encuentro.
Donde quedó si quebró la soledad
y ahora no muero si no te tengo.

Hace tanto, tanto tiempo

Hace tanto, tanto tiempo,
que ya no me acompaña una musa
a este lado de mis sueños
que se convirtieron en pesadillas

Hace tanto, tanto tiempo,
que no existen poemas
que parece como si el mundo
hubiese encontrado otro Edén.

Hace tanto, tanto tiempo,
que las canciones no hablan de ti,
que confieso haber olvidado
lo que la vida me obligó a aprender
para seguir viviendo.

Hace tanto, tanto tiempo
que el invierno no me abraza
que parece que el frío
se marchó para que hoy
lo echase de menos.

Hace tanto, tanto tiempo
que el tiempo se detuvo
que a pesar de marcharte
aún hoy siento
que decidiste morir en mis adentros.

Hace tanto, tanto tiempo
que el amor se fue,
que mañana
cuando ya no esté entre nosotros
ni tan siquiera pensaremos en él.

Hace tanto, tanto tiempo
que llegó el tiempo de decir adiós
que ahora cuando debemos despedirnos
el olvido hizo eterno
y la nostalgia se apoderó de mis instintos.

Hace tanto, tanto tiempo...

miércoles, 5 de julio de 2017

Me iré

Me marcharé en silencio y cabizbajo,
casi sin decir nada,
sin despedirme, a paso lento,
y mi corazón sangrando,
latirá en mi sostenido, despacio.

Dejaré una carta tras la puerta,
el recuerdo de lo que un día fuimos,
el abrazo eterno,
una tarde de domingo.
Un adiós sin pronunciar,
porque aún duele el tiempo contigo.

Me voy sin sentir, lo siento,
me iré no se bien hacia dónde,
pero llegaré seguro a un destino.
Me voy sin besos que marchitar,
con el amor regado con olas de mar.
Me voy, sin el miedo a que vendrá.

Ayer fui sincero,
en aquella cama donde fuimos marineros,
donde remamos mar adentro
para susurrarte al oído te quiero.

Ayer fui sincero,
pero el tiempo pasa,
y se rompe el cielo.
Ayer, fue ayer, y hoy...
Hoy si no vienes conmigo
me muero.

Me iré a donde me llevé el destino.
Me iré aunque sea un cretino,
por no esperar a ahogar mis penas
en días de rosas y vino.

Me iré aunque me amargue la piel,
y la sangre se derrame al coser
la herida sin hilo,
solo con besarnos,
como dos desconocidos.

Me iré, pero te espero,
por si decides venir conmigo.

Lejos

Me enamoré de alguien que está lejos.
Muy lejos...
pero no tan lejos
como para que no le lleguen mis palabras.

Escribo...

Escribo esperando a que una de ellas
toque su hermosa alma,
ya que mis manos no pueden acariciar
la seda infinita de su cuerpo.

El camino de la Franqueza

 Cazadores de rayos. Vendedores de hipocresía. Desde la primera mirada honesta la mano que te tendieron vendías. Envuelves con lazos rojos l...