Hay hombres tan preocupados
por parecer hombres
que olvidaron cómo se comporta
un corazón noble.
Desde el error se crece más
que desde el éxito.
Desde las disculpas
se cimentan las fortalezas.
Desde el perdón
se ventilan mejor las habitaciones del alma.
Equivocarse no supone fallar
cuando el esfuerzo deja huella en el error.
No hay humillación más profunda
que exhibir la propia ignorancia.
No hay luz más lúgubre
que la de tu propia sombra.
Teme el día
que esa mácula te abandone.
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