domingo, 22 de julio de 2018

Pena Capital

Sangraban las letras minúsculas de dolor.
Nos echaron de menos.
A ti, lector de mis miedos y mis dudas.
A mí, cicatriz infinita de sentimientos.
A Dios, injusto guionista sin patrón definido.

La decadencia llegó de la mano de la desilusión.
Las ganas fueron derrotas
cuando el perfume de la soledad
nos obligó a dormir solos,
entre penumbras y violetas.

El aire se detuvo
cuando hice lo mismo con mis sueños.
Las letras mayúsculas se convertían en mi peor aval,
en una condena por cinco lustros,
en un mar donde navegan olas y piratas.
Villanos de cuentos que dejaron
las galeras vacías de tesoros
con estructura de poesía.

Hicimos punto y seguido.
Decidimos girar alrededor del universo,
sin más compañía que un saco de valores
con los que seguir construyendo mundos
castigados de ira y envidia.
Gobernados por la soberbia y la avaricia,
donde la lujuria invita a la gula
a decidir el destino de la sociedad
que sigue durmiendo arropada en la pereza.

Vivimos en forma de pecado,
y quien esté libre de culpa
que lance la primera piedra.
Bebemos para olvidar,
para deshinibirnos,
para conquistar amores
al son de las primeras canciones.

¿Dónde está el paraíso?
Entre la camisa de flores estampadas
y la selva devorada
por la mano del capitalismo
que decidió que dirigiría el mundo,
con un bolsillo lleno de monedas de oro
y el otro exactamente lo mismo.

Santifica las fiestas,
glorifica las mesas llenas de bienes.
Canoniza los sentimientos
indiferentes a los juicios de valores,
a los malditos rencores.
Clama al cielo la pena divina,
para que centre su atención
en quien de verdad necesita su bendición.

Ahora me vuelvo a dormir,
entre miedos y letras,
que deje escondidas en algún rincón.
Para volver a vivir.
Para volver a ser yo.
Ahora me vuelvo a dormir
para soñar con otro mundo mejor.

domingo, 29 de abril de 2018

Por dónde triunfa el amor

Me enamoré de esos ojos repletos de sinceridad,
dónde una vez las lágrimas sembraron
tus sonrosadas mejillas
de tristeza y angustia,
dónde aprendiste que la vida hace mella
y que no tenemos seguro llegar a meta.

Me enamoré al primer instante,
tú entre la gente y yo soñando amarte.
Sin saber el cómo y el porqué,
sin preguntarme cuando tenía que ser.
Cómo lluvia de verano
cuando refresca la piel
mientras contemplas amanecer.

Me enamoré de tus miedos y tus misterios,
de tus intrigas y tus incendios.
Me enamoré del brillo de tus ojos,
mientras bailabas al compás de los acordes
de aquella terraza entre bachata y silencio,
Del infierno al cielo solo unos peldaños,
los que nos separaban antes de decir te quiero.

Me enamoré de una loca,
antes que llegase a alcanzar
a rozar su piel y sus labios...
bastante antes de quitarnos la ropa.
Que la memoria no me arranque
aquella noche en alivió
con sus besos la sed de mi boca.

Me enamoré de un amor
por el que nadie apostó.
Me enamoré porque me enseñaron
que se puede amar
aunque a veces amar significa dolor,
sabe a sacrificios y a pensar
en otro como si fuese tu corazón.

Me enamoré de las piedras de nuestro camino.
A decir verdad, nadie lo tiene fácil,
pero nuestro sendero se hizo de grava y violetas,
de arcilla húmeda y margaritas en flor,
de dimes y diretes
que nos los pasamos directamente
por donde triunfa el amor.

viernes, 16 de marzo de 2018

Par y raP

Noches que tratas de llegar al crepúsculo
y llamas a Luna para que bese al Sol
mientras escuchas a un tipo
con aficiones sospechosas y voz desgastada
contar historias de la calle Melancolía
donde viven unos vecinos
que recibían quejas del Bar de Abajo
porque hacían mucho Ruido,
y buscaban una Magdalena
que de noche se llamaba Soledad.

Cuando letras más jóvenes
se descubren ruborizadas ante mis ojos,
como un cuerpo desnudo,
esperando que las acaricien con tiento
la yema de mis dedos
para descojonarse de mi
porque no tengo sentimientos
mientras las dejaba atrás.
Una tras otra, y así cientos.

Tendré que volver por ellas..
Nadie se ríe de mis malos hábitos.
Será que ya me hice mayor
y ahora me cubro de complejos
entre mazmorras y gritos,
entre dragones y mitos,
donde viven los que nunca usaron
la extraña palabra "dimito",
dónde la experiencia es un grado
y el desayuno es un café cargado
y una rebanada sal y aceite
sobre un pan de ayer tostado.

Entre las plumas con tinta china
de un indio de Úbeda, Jaén,
y los versos de un Complutense Vikingo
que me descubrió que el Rap,
no es sólo hablar deprisa sin más,
sino que es escribir, contar,
cantar, narrar,
hilar, ligar,
un domingo para un lunes,
en busca del próximo cuarto menguante
dónde dormirse y soñar.

Noches que descubro otra poesía,
noches de carne y hueso.
Noches de diecinueve días...
Días de quinientas noches,
en las que el petricor se olvidó un miércoles,
y el lunes confundimos que
no es más holgazán el que duerme en el sofá,
sino quien trabaja menos y se aprovecha
del esfuerzo de los demás.

30x1

El dragón le dejó petrificado.
Miró a sus ojos
y escupió fuego por la boca.
En ese momento se dió cuenta
que su vida valía más
que las llamas de una loca.

Merece la pena vivir,
pero vivir por vivir.
Vivir de tarde noche
para cenar algo que discutir
se nos hace bola
cuando lo que buscas
es sentir sin vomitar palabras de rencor
que pasaron la mañana haciendo cola.

Amar, fácil y divertido,
de sentimiento tranquilo.
De palabra sencilla
y educación exquisita.
Amar con un te quiero en los labios
mientras te acuestas pensando en perdonar 
o seguir el camino sin mirar atrás.

Nos empeñamos en mostrar nuestras virtudes,
cuando estás son nuestros mayores defectos.
Alimentamos el ego entre muros,
cimentamos con palabras de sentimientos
que a las primeras de cambio se han perdido.

Tras el vaho del cristal
somos lo que siempre deseamos ser,
en la calle, la vida sigue como siempre,
y después de otra noche despiertos,
el sueño te abraza al amanecer.

Desafiamos al desnudo integral,
disfrazados de Facebook, Twitter e Instagram.
Somos menos sociales
cuando la pantalla se adueña
del horizonte que mirar,
del atardecer de tu lado que contemplar.

Somos presos de Likes
y pagamos condenas
de treinta selfis por uno para publicar.
Somos reos de una sociedad
con ríos de sangre virtual.

Dónde el silencio nos haga libres

Ahí estará la verdad.
Dónde el silencio nos haga libres,
dónde desnudes el alma,
dónde no quede más que el vacío
de quién da más de lo que gana.

En cada uno de tus pasos,
entre el odio y el rencor
nacerá la raíz de la esperanza
porque no todo crece enfermo.
La herida con amor, sana.

Somos mortales. Errantes amorales.
Somos del corazón latidos vitales.
Somos iguales, valientes ilegales.
Somos juicio de valores, sin ideales.
Somos el aire puro que tiende a contaminarse.

Seguiremos frustrando los sueños
que nos quedan por cumplir
antes de despertar de este invierno.
Seguiremos siendo dueños
de las ilusiones que mañana se diluirán
entre convulsiones y miedos.

Despertaremos en esta fría ciudad
donde un día nos pusimos a salvo
de las lágrimas derramadas
por el capricho de un niño.
Aquí donde todo nació
intentaremos volver por volver a ayer.

Recorrimos las calles inundándolas de color,
llenándola de la música de nuestras carcajadas,
y aunque la gente nos miraba, nos importaba poco.
Entonces la vergüenza se adueñó del mundo,
el eco retumbó en nuestras paredes,
agrietó los cimientos y derrumbó el edificio
donde nos amamos como dos locos.

Recuerdos de ayer.
Mezcolanza de sentimientos
y rasgadas vestiduras.
Retientos de tarantas y quebrantos.
Canciones que escuchar
en estos treinta y tantos.

Sueños por cumplir,
lágrimas por derramar
por felicidad antes que llanto amargo.
Madrid nos desnudó el alma.
Ni tú ni yo somos los mismos desde entonces.
Nada será como debía ser...
Nadie será voz al viento
ni herida sin sentimiento.
Esta vez, acabará bien el cuento.

Devuélveme

Devuélveme el incendio y vete...
que ardan nuestros sueños juntos.
Viajemos al infierno hilarante.
Dejemos que la locura y la enajenación
sean perennes.
"Levántate del suelo;  que te manchas"
decía sabia mi madre
pero ella no conocía está locura piromana
de quemar la vida a cada paso
dejando arder el miedo al fracaso.

Devuélveme la llamarada.
Quememos lo que queda
de este desgastado corazón,
no dejemos nada por olvidar;
pero aquel roído abrigo no.
Aquel abrigo escóndelo
para que cuando tengamos frío
recordemos que tuvimos piel
y los sentimientos extrañen
la caricia del calor.

Devuélveme los latidos,
que el corazón se escape por la boca
cuando te diga te quiero.
Que arda mi alma por dentro
si se enfría esto que siento.
Que no necesite bufandas gorros o guantes,
que me aleje del que fui,
molécula de agua que se desliza un instante
para navegar al marba la deriva
y para poder ser tu fiel amante.

Ruido

Ruido... Demasiado ruido
alrededor de nuestras cabezas,
donde aún sobrevuela con rubor
aquella inocente y sorda conciencia
que no sabe dónde se esconden
la casualidad y la coincidencia.

Asómate a la calle y calla,
que un hombre no es más necio por lo que dice
sino por lo que presume sin rubor
al ganar una batalla,
que un hombre no es más rico cuánto más tiene
pero si es más pobre cuando menos comparte,
y es que el que parte reparte y si es humilde
se queda la peor parte.

Sal ahí afuera y escucha el ruido
de los cañones mudos
cargados de balas que matan
y otras que te mueren de amor.
Que no amanezca si tuve frío
y te dió por arroparme el corazón.

Que la banda no deje de sonar
y sigan con el ruido,
ruido porque me apetece cantar
mientras abro las puertas de mi casa
por si te gusta lo que ves
y te quieres quedar a soñar.

Que rechinen los dientes con frío,
que los últimos serán los primeros,
que esté ruido de cobardes
se adueñe de este enero sin miedo
y que volvamos a empezar
mientras escribe unos versos Joan Manuel
y Joaquín besa a una Magdalena particular.

Ruido, tanto ruido
que nadie se calla cuando tiene que callar.
Necios de tanta ignorancia
que nos bañamos en desconfianza
sin mirarnos a los ojos
cuando tuvimos la ocasión
de llegar al alma sin pagar peaje
y ahora nos cobran los impuestos
que dejaron otros sin pagar.

Desde una fría cama de hotel

Sin mis hábitos y tus silencios
en esta soledad marchita,
tumbado entre mis recuerdos,
te añoro y te siento dentro
desde una fría cama de hotel.

Entre arritmias que golpean mi pecho
por la carencia de sueño
y la nostalgia de volverte a ver
mis sueños desaparecen
por el deseo de tocar tu piel.

Sin mis paredes y mi gato,
sin los gemidos de la mañana,
sin tus arañazos en la espalda,
la soledad se hace dueña de mi calma.
Oigo vuestros sollozos en esta ausencia
que retumba con fuerza en mi alma.

Mendigo entre las esquinas,
vagabundo por tus besos,
inquieto por las caricias de mañana
cuando te encuentre otra vez,
no descanso, solo siento...
una y otra, y otra vez.

Una maleta llena de recuerdos,
con dos o tres harapos que vestir,
a veces dudo en quedarme desnudo
o vestirme de sentimientos por ti.
Desnudo para que vean quién soy,
recordarme de donde vengo
y lo que te extraño hoy.

A esta distancia que a voces
me descubre sentimientos
le susurro un minuto de ti.
En esta fría cama de hotel
me abrazo a la almohada
y la acaricio imaginándome volver.

Volver para estar mañana contigo
y volver a sentirte entre mi piel.
Volver a dormir en tu nido,
como el ave que emigra en invierno
deseando otra primavera
para volver, volver... Siempre volver.

Mariposa

Separa tu mente de tu cuerpo.
Liberate de todo
lo que te ata a tu presente
y flota por encima nuestra.
Vuela sin miedo, mariposa.
Vuela donde los sueños
te quieran llevar.

Aléjate de tu pasado.
Todo aquello que pasó
te convirtió en lo que hoy eres,
pero que no te encadene al tiempo.
Que moldeé tus convicciones
y no te convierta en quien no quieres.

Todos tenemos historias
que queremos olvidar.
Todos tenemos algún miedo.
No lo intentes ocultar.
No lo conviertas en tu debilidad.
Anhela cuanto desees
y hazte grande.
Hazte grande porque lo mejor
es lo que tiene que llegar.

Ilusionarte con la sonrisa de un niño.
Canta ese tema a voz en grito.
La película que te hace reír y llorar,
de uno en uno, o al mismo tiempo,
te da igual lo que quieran pensar.
Tu mascota cuando cierra los ojos
para que no la dejes de acariciar.
Un paseo al atardecer
en un día de otoño,
u otro amanecer
tras una noche de amor en verano.

No dejes de volar, mariposa.
Llena de colores tu fantasía,
llena de realidad la vida.
Que nada condicione el brillo de tu mirada,
y vuela sin miedo, desnuda
cuando no hay más que un futuro
disfrazado de buenos augurios.

No le temas a morir,
hay una vida para entender
que la vida es vida
cuando la vives sin más.
No planifiques a largo plazo,
disfruta de tu ahora,
de tu presente de sal y azúcar,
de sonrisas paralelas,
y lágrimas a escondidas.

Disfruta porque estás viva y vive
hasta que te lleve el aire del norte
donde el invierno es más frío
y tus alas se congelen
por este tiempo de efímeros trenes
que se agota cualquier noche de viernes.

miércoles, 17 de enero de 2018

Aire que me lleva a Marte

Aire...
Se me escapa el aire,
me roba el suspiro
que me lleva a Marte.
Si no oigo tu voz
no puedo soñarte.

Viento...
que me lleve el tiempo,
me rozaste el alma,
lloraba por dentro.
No puedo sin ti,
Nos mata el silencio.

Aire...
Que me escape para amarte,
aire, aire, aire.
Viento...
que me lleve contigo,
para lograr mirarte, aire...

Si viene alguien que venga,
que tan sólo quedamos tú y yo
y entre nosotros y este amor,
solo falta lo que falta,
porque por amar
me deje la suerte al vaivén del aire.

Así me iré, al aire, cielo y mar,
me quedará tierra, calor y aire...
Y que me lleven
hasta el jardín de tu calle,
que me ahoguen tus besos
si me olvido por qué nací,
porque nací para amarte, aire.

Y al tiempo
me desmonta el viento,
furioso, celoso, fogoso...
aliado del tiento
y una taranta se escapa,
con temor y con miedo.

La calle mas vieja del mundo

En la calle más vieja del mundo
vive una vieja que vive enamorada
de un joven guapo y risueño,
y un loco sujeta su pantalón
con una cuerda
mientras se acuerda
que tiene sus tristezas
en una casa de empeño.

En la calle más vieja del mundo,
un niño regaña a su padre
por no seguir jugando a ser niño,
y un adolescente adolece
del incierto destino si navega
mientras la tormenta
nos lleva a la deriva de las olas
ahora que llega Diciembre.

En la calle más vieja del mundo
hay un charco triste
porque nadie salta dentro de alegría,
nadie chapotea, nadie juguetea
mientras el vals del viento
invita a bailar sin miedo
antes de llegar a casa
donde gobierna con mano dura
lo más crudo del odio y el silencio.

En la calle más vieja del mundo
hay una madre que pasea
con su hijo de la mano
soñando sin temor
que crezca sin ideales de fracaso,
cuando esto no es más
que intentar dar otro paso
sin pensar si debo volver a intentarlo.

En la calle más vieja del mundo
acaba de nacer un abuelo.
Aún tiene cuentos por escuchar,
y su nieto le mira con la inocencia
de quién acaban de empezar a soñar,
aún quedan paisajes por dibujar,
todavía no entiende porqué
nos retroalimentamos de la crueldad.

En la calle más vieja del mundo,
un padre primerizo tiembla al pensar
que vivía más firme en la inconsciencia,
en la locura colectiva, en la irracionalidad
de la electricidad de los sentimientos
porque ahora que se sienta a pensar
el vértigo le congela sus extremidades
y le pesa la responsabilidad.

En la calle más vieja del mundo
una paloma se posa en el suelo
a comer a mis pies una miga de pan.
Tiene un color gris perla
y una anilla en la pata anclada
que dice "libertad".
Vuela amiga, vuela alto y llévame contigo
a los pies del mar y de la palabra amar.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Eso es el amor, mi amor

No me canso de mirarte...
No me canso de soñarte...
No me canso
ni me cansaré de amarte,
porque seguir manteniendo la esencia
es nuestra diferencia.

Tu seguirás siendo tú,
y yo seguiré siendo...
el poeta, el bohemio,
el que sigue soñando
aún que este despierto.
Yo seguiré siendo yo...
y tú seguirás siendo...
la dueña de mis sentimientos.

Esa es la diferencia.
Esa es nuestra inconsciencia.
La locura que nos mantiene
en la cordura de nuestras certezas.
Es ahí donde pondremos
los cimientos para sujetar
el amor que no caerá por mucho
que truene o llueva.

Estaremos ahí para darnos calor,
abrazarnos fuerte para evitar
que nos sorprenda el frío.
Eso es el amor,
amor mío...
Estar el uno por el otro,
sin temor a cometer un error
o recibir un castigo.

Eso es el amor, mi amor...
es seguir viviendo siendo uno
pero sentir que siempre estoy contigo.
Aunque en mi cabeza vacíen un cargador,
vivo sin miedo a morir,
porque sé que dentro de ti vivo yo.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Mis demonios

Yo también tengo mis demonios. Esos que llegan y te arrastran a su infierno con intención que lo hagas tuyo. Los que te complican la existencia intentando hacerte creer que eres tú quién está confundido, los que tratan de hacerte pensar que no tienes que llevar razón nunca a pesar que no entienden que los sentimientos son de cada uno, más allá de si estamos equivocados y tenemos el derecho y la obligación de confundirnos siempre y cuando estemos dispuestos a aprender, a crecer y a seguir sin temor al odio y al rencor.

Tus demonios son aquellos que te dicen que no tienes derecho a juzgar a nadie, pero enjuician permanentemente cada uno de tus acciones, no te miran con los mismos ojos que tú a ellos. Normalmente sueles armarte de bondad y calma donde ellos viven anclados en el subjetivismo y el egoísmo.

Me armé de valor y me enfrenté cara a cara con ellos, les miré fijamente y les devolví a modo de tatuaje en el pecho la daga que intentaron clavarme un día, a pesar que previamente les había ofrecido la mano para levantarles del suelo, me volví contra ellos, fui uno de ellos. Son hijos de Belcebú, satánicos, y tiranos que no entenderán jamás la obligación del ser humano de ayudar a sus iguales, y más cuando el amor es real. Son fruto de mirarse el ombligo más que el alma. Mentiría si dijese que no me jodió, fue sólo un segundo, así fue pero al instante que sangré por los ojos dejó de doler. Alivio de luto, calma tensa en el corazón, malditos sentidos que despiertan sentimientos.

Así son ellos, demonios a fin y al cabo con sus complejos, con sus miedos y sus fobias. Diabólicos sinónimos. A fin de cuentas, ellos son el alter-ego de tus actos. Ellos son como tú y como yo.

sábado, 28 de octubre de 2017

Un dia triste -DUI-

Hoy es un día triste en la historia de España. Otro ridículo más. Hoy es un día triste para la Cataluña independentista, han demostrado que el resto de la población de aquella comunidad autónoma que no apoya la DUI y los españoles, los cuales contribuimos con nuestros impuestos al desarrollo ya no del lugar donde tributamos sino al del resto del país, les importa un carajo.

Estos señores han demostrado una nula capacidad de diálogo, ya que cuando uno quiere hacerlo, lo tiene que hacer sin condiciones, siempre dentro del marco de la legalidad y teniendo en cuenta a todos los implicados, estén o no a favor de sus ideas. Todo esto a pesar que siempre se han autodenominado como demócratas. Hasta donde llegan mis capacidades, eso no es democracia.

Solo espero, y deseo que pase pronto, que la tardía aplicación del 155 (no había que haber dado lugar a semejante DUI) calme ligeramente las aguas y nos dé tiempo para dialogar. No me gustaría estar ahora mismo en el pellejo de ninguno de nuestros gobernantes.

Un PP, juzgado a dos bandas, primero por todos los habitantes de la nación española que le pide que aplique implacablemente el 155, que solicita que se defienda a todos los catalanes que se están viendo oprimidos y maltratados por otros tantos, y también por los jueces que reconocen la contabilidad B del partido con lo cual no hace más que afirmarse lo que era Voz Populi y que debe ser penado.

Un PSOE que defiende la aplicación del 155, de manera moderada, pero eso sí, cuando se aplique, que quede claro que ha sido Rajoy.

La única figura que creo que está dando la talla y mantenerse a la altura de las circunstancias es Inés Arrimadas. Demuestra capacidad de liderazgo, agilidad, y coherencia. Si oposición puede valer su peso en oro en las próximas elecciones catalanas.

Por su parte Podemos, a pesar de pedir el referéndum para defender el No a la independencia catalana (o si, nunca se puede sabe con el partido morado), creo que no ha estado a la altura, y que si quería realmente esa postura, debía haberse alineado con los otros tres grandes partidos, para después defender su idea y tratar de conseguir convencer a los demás de la necesidad de este diálogo, que muy a mi pesar, porque no entiendo una España sin Cataluña, ni a Cataluña fuera de España, debería producirse, porque sin lugar a dudas, algo está pasando en aquella sociedad.

A tener en cuenta también que una votación si se produjese, debería ser con todos los Españoles participando, más allá de si en el territorio Catalán se vota antes, después debe ser sometido soberanamente al resto de la población.

En fin, esta es mi humilde opinión. Aunque no tengo ni idea, y yo venía a hablar de mi libro... La verdad que estoy cansado y triste.

viernes, 27 de octubre de 2017

Fuiste mía

... Fuiste mía,
por tres minutos de mi vida.
Por todo lo que quisieras,
pero tu boca fue mi salida.

Así, sin quererlo
me perdí tus sonrisas,
y mi curtida cicatriz
se volvió a abrir
sin encontrar hilo
que cerrase esta herida...

Fuiste mía,
y no supe cuidarte con mimo,
como te merecías,
pero presumiré que fuiste mía.

Entonces crujió el cielo,
y aquella tormenta nos separó.
Intentamos cubrirnos a besos,
con abrazos que a fuerza de ser eternos,
nos fundiesen el uno con el otro.

Pero ya era tarde.
Nos habíamos calado,
y entre nosotros se había formado
un mar de agua dulce,
amargo de lágrimas.

Las calles ya no se desharan en invierno
al paso del calor de nuestros cuerpos.
Nuestros corazones se conservarán
entre el hielo y la nieve.
En el vacío de la soledad.
Los recuerdos los olvidaremos,
porque tarde o temprano otros
los tienen que ocupar.

... Aunque fuiste mía,
y hoy recuerdo tu aroma,
y tú divina sensualidad.
el andar de tus caderas
mientras te vas sin mirar atrás...
Pero entonces... Fuiste mía,
solo mía, mía, mía.
Fuiste mía y de nadie más.

Hoy vuela libre,
tuya es la libertad...
Vuela lejos.
Donde no te alcance la vista
para tener añoranza
y vuelvas atrás.

Un lugar llamado mundo

Escápate, huye...
Aléjate de aquí
pero vuelve para ser tú mismo.
Cuando nadie cree en tí,
decides asomarte al abismo.
Respiras hondo...
Uno, dos, insuflas aire a tus pulmones,
el suficiente para llenarlos de valentía.
Tres pasos atrás y ...

Salta, vuela, ríe...
Deja atrás cualquier rastro de toxicidad.
Hasta tu sombra se aleja de tí,
porque te acabas de convertir
en alguien nuevo, único.
Alguien irrepetible,
alguien que sólo reconocería su madre
y lo hará porque te llevo en su seno.

Que nada ni nadie
te diga lo que tienes que hacer.
Que nada ni nadie
te calle lo que tengas que decir.
Que el silencio sea silencio
porque tú lo elijas,
y que el ruido se haga eterno
por escuchar el sonido de tu risa.

Vuelve cuando tengas que volver.
Decide por tí mismo,
pero cuando lo hagas,
hazlo vestido de humano,
con el corazón en la boca,
y los sentimientos en las manos.

Vuelve cuando se haga de noche,
porque las estrellas
alumbraran tu camino cuanto mereces.
A paso lento, pero seguro,
firme y decidido,
pero sin tener miedo,
y sin que tiemble el pulso.

Vuelve para enseñarnos a vivir,
y descubrenos lo que hay ahí fuera,
en ese lugar llamado mundo.
El lugar donde viven
los cuerdos y los locos,
sin hacer de la vida algo absurdo.

Nos echaremos de menos

Al despertar ya era de día.
Nos miramos en el espejo
y no nos reconocimos.
Habíamos crecido.
El mundo que conocíamos
cómo nuestra casa
ya no era tal,
era la prisa y el desconcierto,
la responsabilidad y la obligación.

Soñábamos con permanecer siendo niños,
tirando piedras a las palomas,
sin pretender más que asustarlas.
Seguir aislados de todo
cuanto tenía que ver con ser adulto.
Seguir leyendo las historias de Barco de Vapor.
Preferíamos aquella inocente despreocupación
a la soberanía popular o el consenso nacional.

Mis lágrimas no saben quién eres.
Prometí no hablarles nunca de ti.
No quería que te guardasen rencor por irte
No estabas de acuerdo con esto de crecer,
pero la naturaleza decidió por nosotros.
Y tú decidiste que ya estaba bien,
que seguir leyendo las noticias
no llevaba a ningún lado.

Miraste a la calle desde nuestro balcón,
y dónde estaba nuestro descampado,
donde jugábamos a ser caballeros
ahora hay una zanja con cimientos
que también reclaman crecer.
Echamos la vista atras,
donde las ilusiones se quedaron dormidas
y la ficción se diluyó
cómo el sueño que un buen día
se cercioró que nunca se haría realidad.

Seguir siendo niños.
Sólo queríamos ser eso.
Poesía a punto de nacer.
Luz que brilla justo antes
de otro inquieto amanecer
Llanto de rabia
y risa contenida.
Azul y verde,
cielo, tierra y mar.
Nos echaremos de menos
cuando seamos viejos.
Probablemente no lleguemos juntos
pero viajaremos a lomos del mismo mundo.

Jekill y Hyde

Quien mejor que yo
para escribir de mis delitos.
El pez de hielo
de aquel vaso de whisky barato
empeñado en varar en mis neuronas,
se deshizo suavemente
al pasar el umbral de mi boca.

Humean las chimeneas
de mis cabezas
y el calor se hace intenso.
Somos dos mitades sin resolver.
Somos dos huecos vacíos
al mismo lado de la cama.
Somos Jekill y Hyde.

Somos ángeles de alas negras,
empeñados en descender hasta tus infiernos.
Somos infiltrados de Lucifer
deseando prender el infierno
dentro del invierno de tus piernas.
Si me dejas prometo convertirte
sin extrema unción.
Exploraré tus adentros.

Se despertarán los huracanes de pasión.
Aquellos polvos se levantaran al amanecer.
Nuestros cuerpos danzaran frágiles.
Titilan las últimas velas encendidas.
Te mueves a su compás,
girando sus caderas sobre mi.
Convirtiéndome en el centro del universo.
Anunciando la llegada de un nuevo día.

Serás princesa del pueblo,
reina de los zalameros piropos
que se dicen sin sentir.
Cumplidos al despertar con sabor a café.
El diccionario se convierte en mi aliado
y me escondo tras algunos palabros.

En nuestro mundo de selfis
al compás del cuatro por cuatro
mueves con destreza la pelvis
no sé bien si por pasar el rato
o por pagar con deshonra el plato.

Y así seguimos con el pasar de las hojas,
con los árboles mudando la piel
del verde al cobre
y después del cobre
se descubre la desnudez;
mostraremos nuestra fragilidad,
para florecer como el niño
que no para de crecer.

La calle permanecerá en silencio.
Silencio.
Que nadie nos hable.
Que nada ni nadie se mueva.
Solo silencio, nuestro silencio.
Que tus besos apaguen las llamas
de este provocador incendio.

Volveré a ti

Que no nos roben los Te Quiero.
Que el aire me lleve a ti.
Que vivir es vivir sintiendo
y no nos quiten las ganas de seguir
aunque vivamos con miedo
a tener una pesadilla sin dormir.

Que se abran las puertas del cielo
para los héroes que decidan
iniciar su eterno vuelo
para conquistar el mundo
con la inercia de su sonrisa.

Es vida y es vivir...
Tú eres principios
Y yo soy así... vida
Vida que vive
respirando cada segundo,
esperando cada latido
porque aún nos queda
mucho por sentir.

Que nos duela la piel
a cada pequeña caricia,
que querer y perder
nos roben la mejor sonrisa.
Que un mensaje a destiempo
nos arrugue la camisa.

Todo vuelve allí.
Tarde o temprano,
volveré a ti.
Al polvo de la tierra,
y al que nos faltó por echar
a ras de suelo,
para cubrirnos de miedos
a pesar de estar desnudos.

Mi corazón vuelve a ti,
donde se quedaron mis sentimientos.
¿Donde está el amor
y esto que llevo dentro?
Lo busco, lo busco y no lo encuentro.
Donde quedó si quebró la soledad
y ahora no muero si no te tengo.

Hace tanto, tanto tiempo

Hace tanto, tanto tiempo,
que ya no me acompaña una musa
a este lado de mis sueños
que se convirtieron en pesadillas

Hace tanto, tanto tiempo,
que no existen poemas
que parece como si el mundo
hubiese encontrado otro Edén.

Hace tanto, tanto tiempo,
que las canciones no hablan de ti,
que confieso haber olvidado
lo que la vida me obligó a aprender
para seguir viviendo.

Hace tanto, tanto tiempo
que el invierno no me abraza
que parece que el frío
se marchó para que hoy
lo echase de menos.

Hace tanto, tanto tiempo
que el tiempo se detuvo
que a pesar de marcharte
aún hoy siento
que decidiste morir en mis adentros.

Hace tanto, tanto tiempo
que el amor se fue,
que mañana
cuando ya no esté entre nosotros
ni tan siquiera pensaremos en él.

Hace tanto, tanto tiempo
que llegó el tiempo de decir adiós
que ahora cuando debemos despedirnos
el olvido hizo eterno
y la nostalgia se apoderó de mis instintos.

Hace tanto, tanto tiempo...

miércoles, 5 de julio de 2017

Me iré

Me marcharé en silencio y cabizbajo,
casi sin decir nada,
sin despedirme, a paso lento,
y mi corazón sangrando,
latirá en mi sostenido, despacio.

Dejaré una carta tras la puerta,
el recuerdo de lo que un día fuimos,
el abrazo eterno,
una tarde de domingo.
Un adiós sin pronunciar,
porque aún duele el tiempo contigo.

Me voy sin sentir, lo siento,
me iré no se bien hacia dónde,
pero llegaré seguro a un destino.
Me voy sin besos que marchitar,
con el amor regado con olas de mar.
Me voy, sin el miedo a que vendrá.

Ayer fui sincero,
en aquella cama donde fuimos marineros,
donde remamos mar adentro
para susurrarte al oído te quiero.

Ayer fui sincero,
pero el tiempo pasa,
y se rompe el cielo.
Ayer, fue ayer, y hoy...
Hoy si no vienes conmigo
me muero.

Me iré a donde me llevé el destino.
Me iré aunque sea un cretino,
por no esperar a ahogar mis penas
en días de rosas y vino.

Me iré aunque me amargue la piel,
y la sangre se derrame al coser
la herida sin hilo,
solo con besarnos,
como dos desconocidos.

Me iré, pero te espero,
por si decides venir conmigo.

Lejos

Me enamoré de alguien que está lejos.
Muy lejos...
pero no tan lejos
como para que no le lleguen mis palabras.

Escribo...

Escribo esperando a que una de ellas
toque su hermosa alma,
ya que mis manos no pueden acariciar
la seda infinita de su cuerpo.

Llegó Enero

Se nos rompió el corazón,
entre gasolina y cuero.
Se nos quedó el alma seca...
Nos quedamos sin tiempo,
¿y ahora?
Ya no sabemos decir te quiero.

Se enciende el rojo de tus labios...
Se abren tus ojos,
y en tu mirada carreteras imposibles.
Nos congelamos.
Nuestras miradas se hicieron hielo.
Entre tú y yo frío.

Ya llegó Enero.
Los besos no son sinceros.
Los abrazos calientan lo justo
como para morder el anzuelo.
Los sentimientos al guardarropas del corazón
por si hay que llevárselos corriendo
y echar el abrigo por encima del miedo.

Solo queda una última calada
de este cigarrillo que compartimos.
Quizá sea el ultimo beso.
No sabes cómo hacerlo.
No sabes si será justo ser sincero.
No merecemos perder tiempo.



Intentaré ser hombre

Nunca te dije te quiero lo suficiente,
nunca te di los besos que merecias,
nunca entendí la vida sin sentir
lo inmensamente feliz que me hacías.
Se marchitó el seso...

Jamás comprendí el amor gratuito que desprendías...
Tus lágrimas de alegría,
tu sonrisa, tu fina ironía.
Esos ojos brillando tras el cristal
El diamante cristalino de la vida.
Y ahora... me di cuenta que te perdía.

Ahora que ya es tarde,
y la sal ya no cura las heridas,
y yo me acuerdo de ti...
Ahora ya es tarde,
y tú no me recuerdas a mi.

Dibujos indefinidos en tu piel rasgada
por el paso imparable del tiempo.
Tus manos encalladas de historia,
tu mirada perdida en el suelo...
Sueña volar...
Soñar que aún queda cielo.

Ayer fui niño.
Hoy intentaré ser hombre.
Un valor escrito, un sentimiento genético.
Mañana quizás sea padre,
ejemplo de raíz sin tierra,
que crece donde una familia se asienta.

A lo lejos se vislumbra un viejo,
el niño que se olvidó creciendo.
La ilusión que quemó el pasado,
el futuro de un tiempo malgastado.
Los hijos como valioso legado.

Nunca te dije te quiero lo suficiente.
Me dejé llevar por la rutina,
por el miedo que algun dia
tengo que perder,
y esa maldita soledad...
¿Dónde la dejaré?

Esa soledad se apoderó de mi,
antes que de ti.
Me desprendo de complejos,
reconozco sin rubor que eres mi espejo.
Soledad dame tiempo y consejo.

Entonces llegará el día
en que no alcance a tocarte
cuando el espacio sea infinito.
Entre tú y yo
solo quedarán mis recuerdos.
Y duele...

Duele saber que he aprendido
que la vida no se vive, se disfruta.
Que es mejor ser presente que pasado.
Que el futuro es tan incierto como nosotros.
Que la eternidad es ahora.
Duele saber que llorar alivia
a la vez que ahoga.

Entonces volveré a mi recuerdo...
buscaré tu sonrisa y reiré,
pensaré en tu experiencia,
para no cansarme de aprender.
Y saber que el mejor homenaje
que se puede hacer alguien importante
es no llegarle a olvidar.

Ven por mi

Me resguardo bajo la sombra del tiempo.
Este equipaje pesa lo justo
para poder arrastrar esta soledad
y albergar tus recuerdos,
que viajen siempre conmigo.
Solo así podré soportar
este hielo que me quema
cada vez nuestros cuerpos se alejan.

Mi mente sigue conectada a ti y
este corazón traicionero
decidió viajar dentro del tuyo
para dejarme más sólo
en este camino de piedras.
Me hago pequeño
si no estoy contigo,
me siento frágil,
me agita sentir el vuelo
del recuerdo de tu cuerpo,
me excita volver a hacerlo.

Antes de despedirme
llene el tarro de las esencias
del aroma de tu piel.
Te acaricié con los cinco sentidos,
para grabar a fuego tu piel a la mía,
para que cuando me miren te vean,
para que, a pesar de esta distancia,
viajes conmigo siempre.
Aspiré tu perfume hasta ahogarme,
hasta que me faltó el aire,
hasta que sentí morir por ti.

Te besé suave...
Sincero.
Sin prisa por marchar,
Caminaste hacia aquella puerta,
intenté secuestrarte con mi mirada,
apreté fuerte mis ojos
para fijar tu silueta en mi recuerdo
pero aquella forma se diluyó
como una gota de agua,
como el amor cuando llega sin avisar
pero se marcha sin mirar atrás...

Giraste la cabeza
y me sonreíste cómplice,
"Pronto volveré contigo, mi amor"
grité a la distancia...
y es que amar duele,
y este amor mata,
sin ti me aprieta las sienes.

Sálvame antes de que estalle,
ven por mi,
y que el mundo se enteré
que nos amamos,
que nada ni nadie nos calle.

In Humanos

Somos tan poco, que poco es demasiado para calificarnos. No somos nada, e incluso la nada tiene algo más que nuestras conciencias. Conformistas y egoístas. Necios en cuerpos que no nos corresponden.

No tenemos ni una pizca de amor por el prójimo, ni le cuidamos a él, no somos precavidos con nosotros. Inhumanos sin piel con piel. Seres indeseables, lo que Dios nunca soñó que fuésemos a ser.

Si yo fuese padre... Me odiaria profundamente por traerte a un mundo tan inhumano. Si yo fuese tú, me odiaria por darte una vida si es que la vida se puede llamar así. Porque no somos justos desde el mismo momento que hoy alguien que ríe mientras come y otro llora por inanición.

Somos bastante menos que un boceto en un lienzo en blanco. El garabato de un niño tiene más sentido que nuestros actos. Insensatos, insensibles, incómodos, incorrectos. Tenemos vida que es más de lo que merecemos tener. Introspectivos.

El agujero de nuestro ombligo fue la única vida cierta que percibió nuestro cuerpo. Algunos incluso lo están llegando a perder. Bacterias de carne y hueso. Contaminantes con el medio. Humanos nos llaman sin llegarlo a ser. Nuestra madre es el último ser lo más parecido a un humano que llegamos a ver.

Ahora deja de caer... y eleva tu voz y grita porque la vida la puedes cambiar, con un roce de piel, con una caricia y el buen acto que olvidaste hacer... ahora camina y vuela si lo necesitas, solo es cuestión de tener fé, intenta creer. Cree en ti mismo y cree en mí porque de nuevo puede volver a amanecer.

Que el peso de tu alma te sujete en el suelo. Que nadie nos haga perder. Que vivir sea un acto de vida  que me haga creer en el inhumano ser que hoy da vueltas sin sentido al Sol mientras que el Sol sigue esperando alumbrar un mundo mejor.

Quédate en mi planeta

Quedate en mi planeta,
aquí las noches son más cortas
y apenas quedan días
en los que lastimar tu mala suerte.
Apenas queda nada de otras vidas,
solo queda esto,
solo queda lo que miras.

Me sobra un puñado de besos que darte,
y tengo olvido para olvidarte,
me falta invierno para desnudarte
y me faltas tu cuerpo para abrazarte.
Me falta tanto
que no sé dónde encontrarte
aunque te sientes delante.

Sigo buscándote
recorriendo tus calles vacías de aire.
Sigo soñandote
y no sé si mi pesadilla será esperarte
a que vengas a matarme;
de amor o sueños,
aquí en la Tierra o en Marte.

Sube a mi nave espacial,
llévame lejos de este planeta
donde este amor tóxico
no nos llegue a contaminar.
Volemos juntos,
habitemos una estrella
que aún no haya comenzado a brillar.

Allí donde residen los sueños,
donde el frío se abraza a la oscuridad,
caminaremos juntos.
Allí donde se esconden los genios,
tratando de vivir su normalidad
sin perturbar sus mundos
nos amaremos en silencio
e hipnotizaremos a las musas de sus cuentos.


Medianoche

Duermes y tu cuerpo tiembla de frío,
mientras buscas sin querer abrigo
en el beso que guardo conmigo.

Buscas el sueño inalcanzable,
el imposible que cumplir.
Buscas.
Buscas... Sin saber dónde ir
pero míra bien que está dentro de ti,
aunque te empeñes en soñar
lo áspero del mundo y
el otoño en el mes de Abril.

Duermes y la luna llena te vigila,
guardando cielos de estrellas
mientras iluminan nuestras vidas.

Dos suspiros y un cuarto a oscuras,
dos siluetas que se funden en una sombra.
Tus senos calmaran él hambre del mundo,
Su boca saciará el amor profundo.
Tu tiempo arde y somos cenizas de soledad.
Derrama mis sentimientos,
vierte esta verdad que es amar sin dudar.

Despiertas a media noche y ves amanecer,
el sueño te desvela y no entiendes bien
si querer o no querer, sin ser o temer.


Mi fiel amiga

... el silencio me acompaña
porque es mejor callarse
cuando no sabes que decir,
que hablar para equivocarse
y que se mofen de ti...

Hablar de sentimientos
es tan serio como ingrato.
Empatizamos enfermizamente.
Los hacemos nuestros,
lloramos, reímos, amamos...
Salvamos almas heridas
por desamores de tanta gente.

No me vengan con cuentos.
Todos hemos hecho fábulas,
nos hemos sentido protagonistas.
Todos hemos salvado a la niña
que actuaba en la película.
Hemos sido héroes
de inenarrables conquistas.

Hoy es el día de la poesía,
Llegó el equinoccio de primavera.
Hoy escribí de ti
a pesar que te dejé perdida
en la arena de la costera.
Hoy me acordé de ti,
mi fiel amiga y compañera.

Inocencia

...La muerte vestía como una fulana pordiosera, flaca y desdentada que venía de pasarse por su entrepierna a todos tus enemigos, pero aún así decidiste que no era el momento de rendirse. A pesar de tu corta edad la miraste a los ojos y te fuiste a por ella, decidido a plantarle cara y pelear. No era tu momento y lo sabías.

Pusiste toda la carne en el asador tras levantarte del frío suelo que trataba de congelar tu espalda para dejarla pegada al suelo a la espera de cuatro montones de arena que te cubriesen para certificar tu defunción. Nunca te habías dado por vencido y aquella vez no iba a ser menos por lo que desde tu balcón de insolente inocencia decidiste que a partir de hoy despertarías vestido de ilusión, con la sonrisa vírica y contagiosa que llenaría el mundo de una nueva luz, con los ojos brillantes, casi vidriosos por la nueva oportunidad brindada, donde se reflejan la experiencia y el miedo, pero donde aprenderemos más que en una vida entera.

Donde muchos firman que viven, tu afirmas que sobrevives y por ello das gracias de forma exacerbada, redundante y cíclica.
 para tí, cada día es un nueva oportunidad para demostrarnos que vivir, no es sólo vida... vivir tiene algo más que sólo sabiendo que mañana es incierto hace cada segundo especial. Cada aroma, cada rugosidad, cada tejido, es diferente y único.  Irrepetible. Como nosotros... cómo este momento.

Amas sin pedir nada a cambio y en cambio nosotros amábamos esperando más de lo mismo cuando ese era nuestro error... esperar. No esperes nunca nada ni a nadie, sigue caminando pase lo que pase...

Palindroma

... y mi alma...
se escapa y me ciega,
deja vacío el hueco
donde se escribe
tu nombre
en el aire

...en llamas...
incendia mi melodía,
de pétalos negros
marchitos con lágrimas
y toma la tempestad,
como bandera en calma

... se cobra...
con certeza en los silencios
fugaces e inquetantes
entre los pensamientos
ahogados de pasado
en el mar de amar

...tu vida...
sin que nadie reclame,
dibujando un garabato,
olvidando como se hace
para trazar un futuro
entre tempestades de besos.

domingo, 15 de enero de 2017

Los árboles no lloran

Todas las paredes
tienen escritas te amo
mientras te busco
y no te encuentro, corazón.
Por si quieres volver
y no encuentras el camino
donde nos amamos los dos.

Hace frío
y aún no acabó el invierno.
Los árboles no lloran
porque sus lágrimas se congelan
antes de derramarse por su rostro.

Se quedaron desnudos
y esperan primaveras
para vestirse de chaqué,
con sus sombrero de copa y su pajarita,
con sus mariposas flotando alrededor
mientras revolotea el corazón.

Llueve y los días pasan.
Llueve y no estas conmigo.
Llueve y está vida sin ti,
carece de sentido.
Llueve, y por llover,
este frío me dejó vacío.
Llueve mientras te extraño,
¿Dónde estás corazón mío?

Recorre otra vez estas calles,
y calla, no digas nada,
sólo calla y escucha tu alma,
ella es el consejo que esperabas.
Búscate y búscame,
y si me encuentras, bésame.

Sólo pido eso,
aunque no vuelvas,
sólo pido eso,
que me entregues un último beso,
el que sale del adiós sincero,
el que sale antes de decir te quiero.

lunes, 31 de octubre de 2016

Ya no te quiero

Ya no te quiero...
Me duele decirlo 
pero me di cuenta tarde. 
Se había gastado 
y no podía disimularlo mas. 

Tenía sed, estaba hambriento. 
Quise lamer mis heridas en otra piel. 
Quise beber de otros labios 
el dulce veneno de ayer. 
Quise hacerme daño 
y al final lo logré. 

Se me rompió el cajón 
donde guardaba los besos. 

Se secó aquella rosa que te regalé, 
pero sus espinas siguen 
haciendo el mismo daño, 
que cuando la robé ayer. 

Nadie dijo que esto fuese fácil. 
Somos pasajeros del tiempo 
y seguiremos viéndonos sobrepasados 
por los mismos aviones 
que fumigaron nuestras dudas 
antes de nacer. 

 Sutiles y kamikaces 
 se estrellaran contra nuestras camas. 
Tan extraños y fugaces, 
que aterrizaran en el mar calma. 
Nocturnos y sonámbulos, 
desperezaran la mirada del alma. 

Nuestras miserias no necesitan agua 
para seguir creciendo,
solo hace falta seguir mintiendo, 
para ser un esclavo del corazón 
al que se le acaba el tiempo. 

Ya no te quiero, y lo siento... 
Ya no te quiero, y me siento... 
Ya no te quiero, y no miento.
Ya no te quiero... 
Solo quiero irme lejos, 
para no escuchar lágrimas y lamentos. 

Miedo, tengo miedo...
de doler como la realidad 
me duele a mi dentro. 
Miedo... Por ser yo quien mata el sentimiento. 
Miedo... Por que se me gastó el tiempo.

lunes, 24 de octubre de 2016

No somos eternos

Me perdí entre sombras...
Mis entrañas dibujaron
la ruta a seguir
en esta senda del tiempo.
Lúgubre...
Profundas hojas de helecho.

Ni tú ni yo seremos eternos...
Ni tú ni yo somos inciertos.
Me perdí entre mis miedos,
en el refugio oscuro de los sueños.
Me hice infinitamente pequeño,
sin querer deje de ser tu dueño.
Mentía... Me hería.

Mi corazón no late a tiempo,
mi yo se hizo imperfecto.
Sólo queda humo vacío de nosotros.
No quedan ni nubes
donde subir a surcar a nuevos mundos...
No quedamos ni vivos, ni muertos.

Y tú, te preguntas por ti.
Y yo, me pregunto si...
Preguntas por que seguir.
A cada afirmación un paso atrás.
A cada negación un latido de menos.
A cada lágrima un motivo más para vivir.

Abrazo eterno

Me marcharé en silencio y cabizbajo,
casi sin decir nada,
sin despedirme, a paso lento,
y mi corazón sangrando,
latirá en mi sostenido, despacio.

Dejaré una carta tras la puerta,
el recuerdo de lo que un día fuimos,
el abrazo eterno,
una tarde de domingo.
Un adiós sin pronunciar,
porque aún duele el tiempo contigo.

Me voy sin sentir, lo siento,
me iré no se bien hacia dónde,
pero llegaré seguro a un destino.
Me voy sin besos que marchitar,
con el amor regado con olas de mar.
Me voy, sin el miedo a que vendrá.

Ayer fui sincero,
en aquella cama donde fuimos marineros,
donde remamos mar adentro
para susurrarte al oído te quiero.
Ayer fui sincero,
pero el tiempo pasa,
y se rompe el cielo.
Ayer, fue ayer, y hoy...
Hoy si no vienes conmigo me muero.

Me iré a donde me llevé el destino.
Me iré aunque sea un cretino,
por no esperar a ahogar mis penas
en días de rosas y vino.
Me iré aunque me amargué la piel,
y la sangre se derrame al coser
la herida sin hilo,
solo con besarnos,
como dos desconocidos.
Me iré, pero te esperó,
por si decides venir conmigo.

jueves, 18 de agosto de 2016

Desierto

Llenaste mi desierto de arena,
mis ojos de lágrimas,
y ahora que no estás
mi soledad se hizo pena... 

Se quemó este amor,
nos quedamos sin cena.
Apenas fueron tres años, dos lunas...
y rotos los cristales
se clavaron en el alma
y perdiendo nos hicimos daño,
a pesar de amarnos
nos miramos como extraños.

Seguir caminando
ese es mi destino...
Seguir...
Hasta donde me alcance el camino.
Servir...
Por las migas de pan que vertimos
por procurar ser los mismos, sentimos.

Hay historias que terminan
antes de empezar a estar vivos.
Al pan, pan y ¿al vino...?
Al vino, una buena tapa de jamón
que tenemos que brindar
por quien vino
y no por lo que pudo ser
y hoy es desatino.

Q

Que nadie te diga
como has de vivir.
Que la sonrisa sea
el mejor vestido que puedes lucir.
Que las lágrimas que más brillen 
sean las de tus pendientes,
y así sientas que no eres tan diferente.
Que las miradas sean tan cristalinas,
como tu belleza alcance a vislumbrar.
Que las verdades sean tan ciertas
como que quien te maltrata
pierde cualquier humana integridad.
Que tu vida sea más vida,
mientras mi vida sea tuya...
Que ninguna frontera nos obstruya.
Que somos dueños del mismo mundo
el que construimos sin discursos.
Que la igualdad sea eso...
Que la opresión pierda peso.

viernes, 29 de julio de 2016

Acostumbrabas

Me desperté esta mañana
y a mi lado dormían sus huecos,
me abrazó el silencio.
Ni aquel descarado rayo de luz
consiguió despertarme
como lo hacías tú.

Esta cama es infinitamente
más grande sin tí.
Mis pies descalzos tienen frío,
y este cuerpo que me encierra
te busca y no te encuentra.

Se me eriza la piel
y no sé si es por pensarte
o por tenerte lejos,
no sé si es amor,
o las ganas de explorar tus adentros.

Tú que acostumbrabas
a despertarme con tus labios encendidos.
Tú que me me arropabas
con caricias y con besos desvestidos
de prejuicios y minutos infinitos.
Tú que me enseñaste a ser aun niño
y que ahora no estás,
en tu recuerdo te guardo,
en mis silencios te extraño,
y ahora te siento.

Te siento y quizá llegue
tarde a decir lo siento...
Lo entiendo pero
a veces mi corazón
se empeña en manejar momentos.

Él decide y tú me guías,
Él vive y tú eres vida.
Él quiere seguir y
tú le ahogas en un mar de dudas

Soy culpable de este amor,
de esta distancia tan amarga y tan dura,
Somos causantes del miedo que describí
sin querer descubrir que te quería.
Sin tenerte aquí, se me va otra vida.

Tú que acostumbrabas
a saltar entre mis manías,
ahora echo de menos
que devores mis rutinas.
Tú, que dejaste mi cama tan fría,
vuelve a despertarte al lado mía.
Tú que eres mi costumbre más manida,
vuelve y no me arrastres
a esa oscuridad escondida.

Tú, que sabes que es,
llévame al punto de partida,
y volvamos a empezar el camino.
Volvamos a llenarnos
de vida que sepa a vida,
de rosas que jamás se mustien,
y domingos disfrazados de despedidas.

Vuelve... Solo vuelve
Mis sabanas te echan de menos
y mi cuerpo aún siente frío.
Tu perfume aún permanece
en tu lado de la almohada
y mi insomnio ha vencido
la batalla a los sueños dormidos.
Yo tengo miedo de acordarme que te olvido
y a la próxima mañana que no despertaré contigo.

martes, 29 de marzo de 2016

Antes del amanecer

Eramos dos mitades de un todo.
Un polo norte y otro opuesto.
Un jardín sin flores y tiestos,
un manzano en el paraíso
y una serpiente se antoja infierno.

Entre nosotros, miedo y lujuria.
Cristales rotos y mares de hielo.
Entre tu boca y la mía,
el deseo, la respiración entrecortada,
y una cama deshecha
que, a medianoche, se queda vacia.

No volvimos a perder...
No volvimos a tocarnos.
No volvimos a mirarnos
nos puede la tentación y el hielo.
Este iceberg se puede deshacer
con el simple hecho de recordar
el aroma que desprende tu piel.

Dibuja tu futuro,
dibuja mi silueta de señor oscuro.
Arroja al fuego mi memoria
y veras como arde.
Toma un chupito de Jack Daniels
y baila desnuda antes del amanecer.

Sensualidad y miedos,
pecados al margen de la ley,
roba vida a sus dueños.
Que su mayor condena será
no haber cumplido sus sueños.

No mates al tiempo

No mates al tiempo...
No le dejes ir por mucho que corra.
No dejes que se escape.
No le mates, si se marcha.
No te extrañes si te llama.

No lo sientas, si siento...
Me firmo un ultimo verso,
y afirmo a punta de pistola a mi sien,
y desde el otro lado del espejo asiento.
Con mis canciones, te tiento y tiemblo.

Me arrugo como un papel usado,
me duele mas mi incoherencia
que cualquier disparo a la cabeza
mientras me apuntas con el cañón
de tus ojos rojos de dragón.

Y el tiempo me espera,
pero en un segundo decido yo.
Se pasa y se queda,
depende de si mi realidad,
se adueña de un compás.

Un mal recuerdo.
Una piedra en un zapato.
Un minuto sin ti
y aquí se acaba mi contrato
donde la arena está húmeda
y se me olvida el pacto.

No mates al tiempo.
No dejes que se detenga,
mientras no tenga un beso.
No mates al tiempo
que de tanto correr
el olvido se me escribirá eterno.

Promesas

Prometí hacerte feliz
pero me he perdido.
No encuentro el camino.
Mi corazón late frío,
como el amanecer sin rocío.

Prometí hacerte feliz,
porque lo mereces,
porque tuve la fortuna
de ser tu elegido,
cuando menos lo esperaba
abriste tu corazón al mío.

Prometí hacerte feliz,
a pesar de que la lluvia,
amenazase nuestros pasos
con las gotas frías del otoño
mientras paseamos hacia el ocaso.

Prometí hacerte feliz,
como nunca nadie lo había hecho.
Se que el listón que ponía era alto,
pero estoy seguro de pasarlo
si me ayudas a intentarlo.

Prometí hacerte feliz,
para coleccionar tus sonrisas,
deslumbrarme con tu mirada,
para encontrarme un corazón tuyo
en la pizarra cada mañana.

Prometí hacerte feliz,
porque eres ese nervio que me activa,
eres sangre que corre por las venas,
con ganas de salir al mundo
y sentirse viva.

Prometí hacerte feliz,
tan feliz, que de sonreir
se te marquen las arrugas en la frente,
sin que a nadie le importe la edad
porque joven es como te sientes.

Prometí hacerte feliz,
para regalarte canciones que jamás
se escucharán en la radio,
y escribirte versos
que llenarán de polvo el armario.

Prometí hacerte feliz,
sin saber si era posible,
acercarme a cumplir
que te quiero amar
hasta el final de nuestros años.

Prometí hacerte feliz,
sabiendo que esa misma promesa,
podría ser mi condena
y mi maldito calvario
donde me perdí a medio camino.

Dueña de la historia

Se rompió el espejo,
y deshojamos el otoño.
Ya no quedan hojas.
Ni mas temores que ocultar.
Apenas nos desnudamos
conquistamos la verdad.

Quisiste volar,
te invite a hacerlo.
Nos subimos a lomos de un caballo alado,
comenzamos a soñar.
Frota tus manos frente a la nariz.
Mira con ganas de comerte el miedo.
Aprieta fuerte tus ilusiones.
Estamos a punto de partir.

Un dos tres...
Un pequeño galope.
Cuatro cinco seis
El estómago sale de si y....
Volamos.

Ahí tienes nuestro cuento de hadas.
Tú eres la protagonista,
la dueña de la historia,
la que elige mis camisas
y la intensidad de mis risas.

Guarismos

Al insomnio lo mató un sueño,
y ese sueño lo diluyó un hombre.
Ese hombre ahogó una ilusión,
y la vida sin ilusión es menos.
A veces menos es más,
cuando el que tiene hambre
se lleva algo a la boca.
Otras veces, maldice tu destino
cuando mueras por la boca.

Guarismos incalculables,
infinitas combinaciones posibles,
para amar y ser odiado,
para odiar y ser amado.
Agudiza los sentidos y siente,
a lo mejor en vez de cinco, son siete,
a lo mejor descubres
cuando el corazón te miente.

Escapa, corre, huye...
Pero quedate en casa.
Grita y patalea, que duela...
Pero calla que nadie lo sepa.
Llora y rie, por separado.
Rie y llora al mismo tiempo,
pero no lo dudes,
si el mundo necesita más testigos,
para escribir la historia incongruente,
de aquellos que muy a su pesar,
aún cantan porque siguen vivos.

Tormenta Eléctrica

Se vistió de añil
al recuerdo de sus lágrimas,
y recordó que llorar
enriquece el alma.
Se hizó silencio,
arrancó la página.

Dejó que el cielo
se poblara de nubes.
Tormenta eléctrica de emociones.
Vuelta a los miedos.
Los recuerdos se graban
en las mejores canciones.

Mi Dios, mi tiempo, mi alma,
sus sueños, sus temores,
se acostaron juntos en la misma cama.
Apenas se rozaban la piel,
apenas acariciaron la sábanas.
A pesar de flotar,
la ingravedad adoptó a la esperanza.

Me acordé porque la quería.
Entendí de nuevo porque la amaba.
Descubrí la locura de despertarme
en otra orilla
mientras el mismo mar nos bañaba.

Suele ocurrir que querer,
es un arañazo en el corazón
por el cual te desangras.
Casi me dejo perder,
por el camino que me llevaba
mi propia desconfianza.

lunes, 21 de marzo de 2016

No me vengan con cuentos

... el silencio me acompaña
porque es mejor callarse
cuando no sabes que decir,
que hablar para equivocarse
y que se mofen de ti...

Hablar de sentimientos
es tan serio como ingrato.
Empatizamos enfermizamente.
Los hacemos nuestros,
lloramos, reímos, amamos...
Salvamos almas heridas
por desamores de tanta gente.

No me vengan con cuentos.
Todos hemos hecho fábulas,
nos hemos sentido protagonistas.
Todos hemos salvado a la niña
que actuaba en la película.
Hemos sido héroes
de inenarrables conquistas.

Hoy es el día de la poesía,
Llegó el equinoccio de primavera.
Hoy escribí de ti
a pesar que te dejé perdida
en la arena de la costera.
Hoy me acordé de ti,
mi fiel amiga y compañera.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Sumisión

... Y ahora, desnúdate.
Quítate la ropa
y los complejos.
Vuela por este cuarto.
Ven a mí.

Dame tu cuerpo.
Que sea tan mío como tuyo.
Te sometere. Desnúdame.
Quítame los miedos
y tu desconfianza.
Arráncame la piel.

Que se acompase el tiempo.
Que el ritmo se haga lento.
Hagamos el amor y
dejémonos la vida en ello.

Que esta cama
sea nuestro campo de batalla.
El sexo como arma destrucción masiva.
Los besos son tanques
que se despliegan por tu piel
en esta guerra pérdida.

Te robaré la misericordia
y cualquier atisbo de fé
que no crea en mi.
Santificarás las fiestas
desearás mas noches como esta.

Saldrás cada viernes a buscarme.
Desearás cada centímetro de mi.
Me compararás en la soledad de tu cuarto
cuando tu piel se cubra de otras pieles.
Llorarás de nostalgia.

Adicción y vampirismo.
Sumisión.
Desesperación.
Tus pies al filo del abismo.
Asómate y decide.
Si merece la pena volver
a las tinieblas del pasado Domingo...

martes, 8 de septiembre de 2015

Enseñame

Enseñame,
hay quien dice que soy cobarde.
Enseñame bien,
soy un pobre ignorante.
Enseñame que la vida es un misterio
tan intensa como el beso de mi madre
antes de marcharme.

Enseñame a caminar.
Enseñame a luchar,
en este batalla sin campo ni cuartel,
sin enemigos a quien disparar.
Enseñame que la vida es un misterio
y nuestro escudo es la propia piel.

Enseñame la bandera blanca.
Te enseñaré mis manos.
Te enseñaré que no soy tan extraño.
No te rindas... No tienes porque...
He venido a vivir contigo,
necesito seguir adelante.

Atras quedaron los campos,
las minas antipersona, la guerra,
los dictadores, malditos traidores.
Ni comunistas, ni fascistas...
Se adueñaron de una patria,
que destruyen con tiranía.

Solo, abreme las puertas.
Ayúdame a ayudarlos.
Rescátame, quiero ser tu aliado.
No quiero ser un refugiado,
Prefiero ser tu amigo, tu hermano.

Ayúdame y volvamos.
Que nadie tiene derecho
a robar a mi madre,
explotar a mi padre.
Nadie tiene derecho de violarme.

Ahora ese maldito mar nos separa,
y mueren tantos entre medias,
que algun dia cruzaremos
Las fronteras
son los abrazos que no se dan.

Enseñame a volar sin alas...
Enseñame a respirar
en calma, sin aire...
Enseñame que la vida es un misterio
que no lo resuelve nadie.

jueves, 16 de julio de 2015

Se llamaba Poesía

A todos los poetas se les seca la tinta de sus bolígrafos. A todos ellos se les enfría el sentimiento y hace mella en ellos el sufrimiento sin saber bien lo que les corre por dentro. A todos, sin excepción, a los que murieron de amor, a los que vivieron con la decepción. A todos, porque a todos les late el corazón.
Tumbado en esta tierra mojada de un bosque cualquiera, me acuerdo de los días en que escribía al desaliento, a la crueldad, al dolor de las agujas que se clavan en tu reloj del tiempo. Me acuerdo de bohemia, de como se reían de mi por sentir.
Me acuerdo de como me miraban porque creían que era feliz, y lo era, no estaban confundidos. Lo era a costa de exponer el corazón a los elementos, al sol, a la lluvia, al fuego de mi incendio, a la helada del rechazo de unos sentimientos inciertos.
Y ese era yo, exponía mi piel al sol sin protegerme, y mi corazón latía sin que mi cabeza lograse entenderle. Estaba averiado, estaba incompleto, estaba sintiendo aunque aun no comprendo, aquel TIC TAC del reloj que detenía un sentimiento. Solo ocurría. Solo llegaba de noche, y sin dar las claras del día, se iba. Tenía un nombre. Se llamaba poesía.
Ella vivía en cualquier bar, en el humo de un cigarro apunto de consumirse, en el beso que aquella tarde no me diste. Ella vivía en donde otros labios morían sin decir te quiero, ella no lo sabía entonces, pero ahora sabe que sin ella muero. Ella, que vive escondida entre las telarañas de mis rincones, sabe que no la olvido. Sabe que aún nos queda camino, y esta es una carrera de largo recorrido. "Stop the clock", cuando la ilusión se haya dormido.
Susurrame a lo lejos, que sepa que estás ahí. Susurrame cuando aún no esté dormido. Que todo el mundo sepa que vives para ser testigo, del amor que duele bajo unos pies que pisan cristales rotos y fundidos. Para ser la gaviota que vuela con este amor hasta tu boca, para sentir que estoy contigo. Para que sepas que te quiero, aunque a veces parezca que estoy dormido. Para que sepas que te cuido, aunque esté lejos, porque caminas conmigo.
A todos los poetas se les seca la tinta y otros se les llenan las manos de tiña. El calor de un día de sol sin fuego, el volcán que escupe hielo. El adiós sin beso, y el huracán de un latido antes de decir te quiero. Las tres estrellas que cuelgan de tu manido pelo. El amor que llega sin esperarlo da miedo. A todos los poetas se les seca la tinta y otros escriben aunque el papel se lo lleve el viento. Las palabras quedan en el corazón de los que quieren seguir sintiendo.

domingo, 28 de junio de 2015

Ayúdame

Ayúdame a volar con las alas rotas.
Ayúdame a llegar lejos.
Quise seguir al viento,
y me tuve que conformar
con mantener el aliento.

Tuve que poner pie a tierra,
descansar un segundo,
antes de comenzar de nuevo
mi viaje a tus paraísos desiertos,
alejándome de antiguos recuerdos.

Tuve que descansar,
escuchar el silencio del alma.
Tuve que sentarme
a ver a unas gaviotas volar.
Tuve ganas de gritar.

Y ahora me elevas a una nube,
para que vuele sin miedo
a si caer me dolerá.
Caeré sobre el algodón de azúcar,
que disfrutas sin lágrimas de sal.

Tu me diste fuerza sin preguntar,
donde quiero llegar.
Poco te importó el destino,
solo quisiste que volviera a soñar,
a sonreír, a cantar.

Tus alas serían las mías,
cuando no lograse volar.
Mi carga sería más liviana
si entre los dos compartimos
el peso de esa estrella de mar,
si nos acariciamos antes
del beso que aún falta por dar.

Tus alas son mis alas y tu piel
un vestido de seda que acariciar.
Tus sueños son infinitos,
ahora que queremos soñar.
Solo me engancho
a tu sonrisa de felicidad.

Ayúdame, te dije...
Ayúdame a encontrar el tiempo
que nos falta para amar
sin miedo a que se pueda acabar.

El Sol del Viernes

Que el puzzle de dos piezas de tu boca,
se torne en una sonrisa al verme.
Que dos ojos tristes
se conviertan en el Sol del viernes.

Que una gaviota robe una rosa,
para que se posé en tu ventana
para cuando despiertes.
Que los besos sean dulces,
y el amor sea quien gobierne.

Que el silencio sea sincero,
y el amor llegue sin esfuerzo
para que siga siendo el primero
de los motores de nuestro sendero.

Que Dios se apiade de nosotros,
cuando llueva y el odio nos moje.
Que el tiempo se haga infinito
cuando al fin te abrace,
y al final del sueño
este loco de atar por ti
se estrelle, kamikaze.

El camino de la Franqueza

 Cazadores de rayos. Vendedores de hipocresía. Desde la primera mirada honesta la mano que te tendieron vendías. Envuelves con lazos rojos l...