Hay lugares donde escapamos sin necesidad de movernos del sitio, este pretende ser uno de ellos. Disfruten de su estancia y sientan las palabras.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Disparar al corazón
El juego de la vida
Princesas de Septiembre
lunes, 17 de septiembre de 2012
Decidí cambiar el mundo
Tal vez sea un tanto utópico, sea un ansiado lugar al que viajar, pero si ayer conseguimos conquistar la luna; no caeremos derrotados en la guerra por la felicidad, no nos vencerá un batallón de soldados con los ojos vendados, porque no quieran darse de bruces con la realidad; no seremos extraños si a casa conseguimos arribar, a pesar de que el puchero esté apagado, la comida fría y la riña de la abuela esperándonos porque lleguemos tarde no se vuelva a escuchar. Volver a casa, es volver a sonreír. Volver a casa es sinónimo de humanidad, es luchar por buscar tu pedazo de felicidad.
Hoy decidí cambiar el mundo. Arrojé las apolilladas prendas que me vestían por la ventana, y las palomas blancas de alma se decidieron a entrar y sacarme a volar. Aunaron fuerzas, y me elevaron mas alto de lo que jamas pude imaginar. Volamos alto y sin turbulencias, me llevaron al nido del que salimos todos, al origen de la originaria originalidad, al lugar donde el silencio es música celestial, y los besos son obligados al despertar. Decidí cambiar el mundo, sin contar contigo la verdad. Decidí hacerlo porque esta sorpresa es el regalo que se da antes de encender la luces de Navidad, y no espero que te guste, porque lo hice así sin más. Seguro que así viviremos mas a gusto, y dormiremos de noche de un tirón, no tendremos que preocuparnos por nada, podremos despertar sin la incertidumbre que provocan las alarmas al sonar. Seremos parte de una sonrisa, seremos dueños del tesoro mas ansiado que podamos conquistar, seremos el sinónimo de la libertad.
Decidí cambiar el mundo, dando por hecho que tú también lo deseabas, y que nos sentaremos mano con mano a trabajar por alcanzar algo más allá de lo que hayamos podido imaginar. Nos sentaremos a construir un castillo de naipes inquebrantable, esperando que venga a poner a prueba sus cimientos un huracán llamado Crueldad; porque también decidí romper la tradición de nombrar a los huracanes con nombre de mujer. Supongo que será porque la madre de la vida es una mujer y eso pesa mas que ser el rey de la destrucción fatal, el dueño del polvo y la tierra desmembrada, el padre de la pobreza y la desgracia social.
Decidí cambiar el mundo, para poder llevarte de la mano a viajar, porque siempre quedarán lugares infinitos donde podamos volar. Siempre quedará la sonrisa empañada por tu aliento tras el cristal, y seremos libres, por el mero hecho de ansiar la libertad, porque nos pertenece y somos dueños de las estrellas infinitas que se esconden detrás de las constelaciones que nuestra vista no alcanza a divisar. Decidí secar de lágrimas el rostro de quien decidió llorar por penar. Decidí ser vuestro y que mi vida la juzgaseis así sin mas. Decidí que la condena más alta que debo pagar es perder la ilusión por vivir y por amar, porque soy un sueño anclado en las pupilas y algún día los sueños se harán realidad. Decidí por ti pero esta vez para regalarte un mundo de verdad.
sábado, 15 de septiembre de 2012
El viejo verano
y empieza a envejecer en silencio
porque despierto y le miro de reojo,
contemplo con asombro su piel,
en la que tiene algunas arrugas mas que ayer.
Su sonrisa cada vez es mas falsa,
y sus ojos me miran
sin la verdad que lo hizo en Julio.
Septiembre le arrebató sinceridad,
sin mirarle de frente;
por la espalda, cobarde,
adueñándose de su alma,
y desparramando por el suelo
cada minuto, cada hora,
en que volamos alto y en libertad.
El viejo y cálido verano
tiene las manos y los pies fríos.
La sangre cada vez llega
con menos fuerza a las extremidades
y los recuerdos de los buenos momentos
se agolpan en las pupilas
e incluso alguna vez
lo hacen con tanta fuerza
que obligan a los ojos
a derramar alguna lágrima, ácida,
que quema todo rastro
de aquellos segundos en que éramos felices.
El viejo verano
toma una copa de vino,
a la sombra de los arboles
que se empiezan a desnudar.
Se emborracha de momentos,
cuenta cuentos sin final,
se hace mayor de repente,
es abuelo sin ser papá,
toma el bastón para apoyarse,
anhela lo pasado, y masculla el que dirán,
olvida lo vivido y obvia lo que vendrá,
le da igual lo que venga,
por que lo que venga el no lo vivirá.
Se vuelve egoísta y filosofo por igual,
le gusta dar las clases de vida
que sabe que no vivirá.
El viejo verano se hace mayor
a medida que la temperatura desciende
y su frecuencia cardiaca fatiga
cada minuto malo vivido;
azota con las fustas
de los sueños por cumplir
a nuestra vaga memora,
a nuestra frustrada ilusión
y la ahoga presionándola
con fuerza contra la almohada,
dejándola pálida e inerte
en el colchón de las promesas incumplidas
por cada uno de nosotros,
aquellos olvidados días,
en los que nos juramos hacer realidad
la mayor parte de nuestras ilusiones.
martes, 11 de septiembre de 2012
La vida es...
cuando he de aprender a vivir sin ti,
sin los cantos de sirena,
sin las noches de bohemia,
sin las flores en Abril.
La vida es menos vida,
si buscamos sentido a vivir,
si somos tesoros preciosos
en manos de insensatos piratas
que atemorizan los sentimientos
encerrados en cofres por abrir.
La vida es menos vida
si pierdes la torpeza
del niño que comienza
a montar en bicicleta,
si manejas con pericia
los hilos de la marioneta
La vida es menos vida
si ya no llama a la puerta de nuestros ojos,
la palabra ingenuidad,
si ya no agarramos de la mano,
la inocencia de un nuevo despertar.
La vida es menos vida,
sin ti a mi lado,
sin mi sobre ti,
como cuando sin quererlo
nos sorprendió el primer amor,
a solas bajo un cielo gris añil.
miércoles, 29 de agosto de 2012
No hay mas.
que el de un niño al nacer,
no hay silencio más puro
que cuando ves amanecer,
no hay ciego mas grande
que el que no quiere ver,
no hay amor mas sincero
que el que quiere sin querer.
No hay palabra mas preciosa
que te quiero de boca de una mujer.
No hay melodia más armoniosa,
que el canto de los pájaros
cuando la noche empieza a caer.
No hay grandes hazañas que ganar,
temo más las pequeñas por perder.
No hay recuerdos imborrables,
quedan mil historias por hacer,
otras tantas por deshacer.
No hay cielo azul suficiente
por el que podamos volar,
no hay camino por el que andar
si mis pies no me quieren llevar.
No hay infierno en llamas
si se ama con el alma,
no hay mas recuerdos imborrables
que cuando sonries con sinceridad.
No hay un corazón capaz de latir por mi,
porque lo que un dia fue sentimiento
hoy es piedra imposible de partir.
No hay mas muros que saltar,
que los de las lagrimas salinas
derramadas por querer amar.
No hay celos de nadie,
si soy yo el unico que te logra besar.
No hay nadie, más que tu y yo,
con nuestra canción sonando de fondo,
y abrazandote dispuesto a bailar.
No hay nada, si nada importa ya,
si el aire se para y se enturbia,
y se hace dificil respirar.
No hay mas que palabras,
cuando lo que quiero es poderte amar.
martes, 28 de agosto de 2012
La Tercera Ola
se los llevó al mar,
los volteó, con führia los ahogó
y empapados en lágrimas de otros,
insultándome a la cara me los devolvió.
Una hoja húmeda,
nunca se volverá a tensar.
Igual que la tinta en papel mojado
los sentimientos no se pueden tatuar.
No sabremos que está bien,
pero nos impondrán una personalidad.
Nada nos dolerá por dentro
si el universo gira al son que marco yo.
Somos autómatas del autoritarismo
que rige con su mismo sentimiento
indeleble la fuerza de este bastión,
que invita a caminar con tesón.
Somos una humana especie en extinción,
somos un trozo de arcilla
maleado por las manos de un niño solitario,
que sueña con gobernar su propio mundo,
que ve en si mismo a su propio Dios.
La violencia iguala a todos los mortales,
cuando el que la imparte es Dios,
los puños de acero muelen
cualquier ápice de razón,
si no crees en la misma religión.
La sociedad se tiñe de piedra,
las plazas de los pueblos
harán hogueras con el corazón,
los latidos quedaran perdidos
y avivaran el fuego de la sinrazón.
Cuando las flambeadas llamas
estén en su máxima expresión,
otras olas naceran del fondo del mar
y no dejaran ascuas de la dictadura
que puso orden a los satélites
que orbitan a nuestro alrededor.
Se erigirá un nuevo líder,
nos utilizará como marionetas de cartón,
y la tercera ola se hará tsunami
dando paso a la revolución,
que orden a la naturaleza,
dando golpes con los latidos del corazón.
Saldrá el Sol y nos pondremos a bailar,
nos bañaremos como niños en el mar,
jugaremos a peinar las rizos del agua,
flotaremos sobre una tabla
y sabremos que es la libertad.
viernes, 24 de agosto de 2012
Soy
soy valiente y soy cobarde,
soy la noche y el día,
soy dueño de la tristeza
y señor de la alegría.
Soy azul que cruza el cielo,
soy el rojo que brilla bajo el suelo,
soy el ave que al caer remonta el vuelo,
soy humano, vivo y muero.
Soy de ti y eres de mi,
me enamoré un frío Diciembre,
me lo robó un cálido mes de Abril,
soy el de la sonrisa incandescente
aunque me estes haciendo sufrir.
Soy etereo, seré eterno,
mis letras quedarán aquí,
por muy lejos que me vaya,
por mucho que tengamos,
no nos queda otra que vivir.
sábado, 11 de agosto de 2012
Madrid
es castizo sentimiento
de vida eterna,
es piel y mirada de mujer.
Madrid
es poema escrito
en diez minutos de inspiración.
La gente fluye por sus calles
como la sangre en busca de aire fresco
Madrid
es música que suena de fondo
durante un eterno beso de amor.
Es escenario perfecto
por el que pedir perdón.
Madrid es sueño a tu lado,
Madrid es trazo del lienzo
del pincel del mejor pintor.
Madrid es pura emoción.
Madrid
es tan infinitamente hermosa,
que el Sol discute con la Luna
por alumbrar día y noche
sus calles repletas de gentes del mundo
sin importar quienes son.
viernes, 10 de agosto de 2012
Teatro y Vida
que se baje el telón del corazón,
que las tablas de esta vida queden vacías
que se acabe el teatro de nuestro amor.
Que las sonrisas se conviertan en lágrimas,
que las butacas sientan el frío de la soledad.
Que mi obra se escuche sólo en mis oídos,
que mis aspavientos rompan
el turbio viento sin más.
Que la respiración se contraiga,
que mi rostro no exprese sinceridad.
Que los besos se conviertan en versos,
que cada palabra de desamor sea rebeldía popular.
Que se alce, insumisa,
la bandera de la libertad.
Que la comedia dé paso al drama,
que el primer acto siempre acabe en cama.
Que los cuerpos sean inexpresivos,
que no queden caballeros sin dama.
Que el ensayo sea siempre general,
que el publico se tome su tiempo para soñar.
Que las máscaras se caigan,
que los ojos se cubran de diamantes de cristal.
Que los mejores actores sean las vidas
que se viven sin actuar.
jueves, 2 de agosto de 2012
No quiero verte llorar
porque prefiero ser yo
quien derrame lágrimas por ti
a que te las seques tú por él.
Dios nos cruzó en el camino,
para levantarnos tantas veces
como la vida sea cruel.
No quiero verte llorar,
aunque a veces las historias
tengan dos principios,
y es posible que algunas hasta tres.
Aunque la tuya y la mía
nunca terminen de empezar.
No quiero verte llorar,
porque me duele
cuando hieren tu pequeño corazón.
Si lo dañan, te presto el mío,
me sobra saber que lo tienes tú,
y que dentro voy yo.
No quiero verte llorar,
aunque de tus lágrimas beban los campos,
y las flores tengan un color especial,
porque prefiero un eterno otoño,
que verte mirando las piedras del suelo,
y sentir que lo pasas mal.
No quiero verte llorar.
Cuando no tengas fuerza para ello
agarrate a mi rayo de luz,
yo te bañaré la piel de color
y mi abrazo te rodeará
con el perfume de la primavera.
No quiero verte llorar.
Me quedaré aquí contigo
hasta que pase la tormenta,
pero en cuanto el sol brille de nuevo
partiré sin que te des cuenta,
para que me busques y nos encontremos
una y un millón de veces mas.
Me debes esta oportunidad
las persianas del alma
y que el brillo de tu sonrisa de perlas
me obligue a despertar por la mañana.
Que tus besos sean
las mejores caricias que me puedas dar
y que tus brazos sean
cuando el frío del olvido aún esté por llegar.
Que las estaciones de tren
se queden desiertas
porque ya no haya que escapar
de la complejidad de diamantes de esta realidad.
Mientras tanto,
nuestra vida se nos escapa implacable,
para lograrla sujetar.
Cansado, me sentaré a tu lado
y te observaré sereno,
soñando en lo que pudo ser
y quien sabe si algún día será.
Apoyaras tu cabeza en mi hombro.
Te invitaré a volar.
Mis manos serán las alas que te den la libertad.
Dejemos que el futuro nos sorprenda,
dejemos que otro día gris se disfrace de alegría
miércoles, 25 de julio de 2012
El incendio de Margot
Margot mira la ruta que trazan aquellos tejados de la misma forma que Dorothy vislumbró un camino de baldosas amarillas dirección Oz; la diferencia es que Margot decidió sentarse a soñarlo y su hombre de hojalata esta vez tenía forma de totem. En aquella terraza de la que se colgaban tantos sueños y secretos, yacía olvidada una butaca de madera. Aquella butaca podría estar hecha de la madera del mismo árbol que las vigas de aquel edificio; y al igual que la condena del tiempo no pasa en balde para nada, mucho menos lo hace para las personas, a pesar que nos empeñemos en disfrazarnos constantemente bajo las ropas de Peter Pan. Por todo ello la joven se había hecho una promesa, aprovechar siempre hasta el último segundo. Carpediem, su particular manera de vivir el momento.
Apenas se había sentado en aquel aposento, reclinó su cuerpo y los últimos rayos de sol la contemplaron como si de una obra de arte se tratase. Aquella luz definió más si cabe su silueta. Dejó su cuerpo a disposición de la calima mientras que se desprendía de capas de piel, inertes y artificiales. Colores magentas que al desaparecer dejan al descubierto el tono marfil de su piel. Al fondo unos gatos juegan con una pinza rota. Tratan de agarrarla pero sus uñas la arrastran incontroladamente y el ruido frenético de los coches pasando cuatro pisos mas abajo hace aún más absurdo el ritmo de las palmadas vacías de aquellos felinos cuando no atinaban a golpear su objetivo.
La joven se acarició tan subliminalmente que los gatos decidieron saltar a otro mundo. Solitaria, los segundos caían como gotas de lluvia en una tormenta de verano. Acomodó su cuerpo y su vello se erizó al paso de aquellas hermosas manos por la sedosa piel que hay en su abdomen. mientras que sus rodillas se encontraban una frente a otra tras estremecerse. Es esa sensación encontrada entre el placer y el dolor. Ese momento de absorción en el que no sabes distinguir las distintas realidades.
Pronto, no sé si sus manos cubrieron, o descubrieron, irreverentes los paisajes de las únicas colinas que había en aquella terraza, cuando en aquel preciso instante la ropa que se agitaba en aquellas cuerdas se detuvieron a observarla. Las sombras del suelo estaban celosas de tocarla y de algún balcón una canción se escapó para buscarla. Paradójicamente eran los acordes de El Incendio de Sidonie, su grupo favorito. Ella cantaba arrítmicamente, por delante de la voz de Marc Ros "porque esto es el incendio, esto es el incendio, somos un incendio sin control".
Como todo incendio tarde o temprano se apaga. Margot siguió jugando con sus manos, con firmeza, con la misma firmeza que presumía de pecho. Su cabeza estaba fuera de control y las manos decidieron irse a la boca. Se mordió el labio. Jugó a voltear la falange del dedo índice de la mano derecha con la punta de la lengua. Lo humedeció a la par que sus imaginación empapaba de sexualidad la butaca. Tras de si el calor de la otra mano, fue avivando las llamas, y con suavidad, con corazón una unidad del cuerpo de bomberos se introdujo para apagar los daños causados por su deseo pirómano. Empujaron el fuego contra las paredes y se sucedieron poco a poco las contracciones mientras que de su boca se oían sirenas de placer.
La tarde seguía cayendo y Madrid afuera estaba vivo. Nadie repara en nadie mientras la ciudad está en movimiento y mucho menos cuando tu cabeza está, volátil, sobrevolando los cielos de la autosatisfacción. La azotea se volvió en el paradigma de los sueños y Margot cerró los ojos, concentrándose mientras que empuñaba con la mano derecha aquel menhir de látex, Cuatro movimientos le valieron para que un alarido llegase a pie de calle. El mundo se puso en pie, y le dieron la bienvenida. Su sonrisa escondida en su inocente rostro la delataba. Las piernas le temblaron tanto que temió que al ponerse de pie el suelo la recogiese con el mismo amor que se procesó a si misma.
Margot era tan amiga de si misma que muchos de nosotros sentimos envidia de no ser su juguete. Que la solitaria Margot no tuviese un hombre que besar es algo que deja a las claras que si hay Dios, este no es justo y que justo eso es lo que somos nosotros, malditos pecadores del deseo efímero, malditos suplentes de lujo. Se vistió dulcemente. y se volvió a tumbar en la butaca a soñar con otros cuerpos. La relajación de su cuerpo la dejó plenamente dormida y la luna salió a arroparla. Los gatos volvieron para vigilarla. Nadie se merece estar sola y ella era parte de un pecado infernal.
Ahora soy yo quien sueña con su historia, quien sueña con ella. Margot jamás se despegó de mi cabeza, probablemente me enamoraré de nuevo pero nadie me hará el amor como lo hizo ella, nadie le hará el amor como se lo hizo ella y no es porque yo esté perdiendo mis habilidades, sino porque sólo uno sabe que es lo que más le conviene. Mi fantasía saltó por la azotea y allí la dejé a solas. No le contéis que la vi, no le contéis que soñé con estar jugando por dentro de ella. No le contéis que imaginé que éramos uno. Las manos de Margot agarran el corazón como yo bebo ron de mi botella, deseando que esta borrachera me acerque un poco más a ella. Margot, ¿quien no soñó verse a escondidas con ella?
sábado, 21 de julio de 2012
Mire a mi alrededor y me sentí solo
viernes, 13 de julio de 2012
Sécate las lágrimas
que yo bebí de ese veneno
mientras esas perlas oscuras
recorrían impacientes el sendero de tu cara.
Sécate las lágrimas
porque no mereces vestir diamantes,
ni ser estrella fugaz
con las pupilas dilatadas.
Eres dueña de una sombra de luz.
Eres sal marina en mis heridas
eres el dolor de mis entrañas
y esa... y esa de ahí, eres tú.
Pero sécate las lágrimas negras del alma
porque yo marché en silencio
y en mi espalda pesan demasiado
las piedras que llevo colgadas.
No pierdas ni un segundo
en llorar esmeraldas por mi,
no merece la pena ser uno más.
No pierdas el tiempo
pensando si voy a venir,
vendré cuando tenga que ir,
pero ten claro que entonces,
no vendré por mi.
Mientras tanto olvídate de pensar,
mientras tanto duerme tranquila,
que pase lo que tenga que pasar,
y sécate las lágrimas negras
que tus pupilas incendien la noche
hasta que lo apaguen de nuevo
las rizadas olas del mar.
jueves, 12 de julio de 2012
Recuerdos
Ese es el verdadero trabajo de un recuerdo; vivir por y para no caer en el pozo del olvido. Esa es su auténtica motivación, su único trabajo. Nunca debe ser opulente a la persona que lo tiene, a veces estimulántes opiáceos, otros faltos de carisma y por mas rechazo que produzca nunca ha de desaparecer. Se ubican debajo de la piel que recubre el corazón para que al tocarlos nos produzca una sensación de nostalgia clandestina que solo en nuestra soledad sabemos lo que de verdad significan.
Somos tan dueños de ellos como responsables de que nuestros actos los paren. Vivimos; y cuando paramos de vivir, vivimos recordando el pasado. A veces, lo que realmente ocurrió, otras lo que hubiésemos deseado haber vivido. Imaginamos un recuerdo y lo disfrazamos de mentira, lo teñimos de sueños incumplidos, en lo mas profundo del alma, en el agua de nuestras conciencias, donde los recuerdos se ahogan al amanecer en llamas.
No sabemos de donde vienen, pero si sabemos que dolor pueden causar. No sabemos si son de estrella,
o si son de agua de mar. Sólo sabemos que vivimos, y en muchas ocasiones solo vivimos para respirar. Se quitan el sombrero para aclarar las ideas, para devolver actividad a la neurona dueña del excedente extrasensorial; al recuerdo infame de quien quiere ser polluelo en el nido y debe echar a volar.
Recuerdo que yo tambien quiero ser parte del mundo. Dueño de la libertad al igual que cada recuerdo forma parte de nuestra personalidad. Dueño de los recuerdos, de los nervios que me causan volver a encontrarte, de las lágrimas que me producen esta sensibilidad. Dueño de vivir mi vida. Recuerdo que soy recuerdo de alguien y recuerdo que es bonito que te puedan recordar.
Luna rota
miré al cielo y no estabas tú.
Volví a ver tu vestido de lentejuelas
colgado en el fondo del armario,
y tu perfume me abrazó,
para que recordar tu piel
fuese mi triste condena.
Entre el vuelo de las cortinas
prendidas de los árboles,
entre sus caricias que queman;
me creí caballero eterno
sin espadas ni escudos,
sin princesas que sueñan.
Mientras sigues sin alumbrarme,
sin ser mi señora, sin ser mi dueña.
Cara oculta de la noche,
compañera insomne de mis viajes
llenos de pasión y derroche.
Mi musa de aromas de eternos,
fragancias de polvos de estrella,
el vuelo de las mariposas muere
siempre sobre la flor mas bella,
pierdo mi sonrisa si no estoy con ella.
Mares de rebeldía, cuarto menguante,
Eterno medallón colgado del techo,
deslumbrante centelleo de diamantes.
Extensas llanuras alumbradas
de una gran perla de brillantes,
al amanecer nos abandona
dejándonos sin una gota de aliento,
sin agitar su pañuelo y despedirse antes.
martes, 26 de junio de 2012
El juego de la muerte
Desafiamos, insolentes, a los dados y movemos nuestro peón en el tablero de este oscuro juego de dolor y mentira. El juego de la muerte lo llaman, un juego de mentiras y miradas perdidas. No tenemos limites. No los conocemos. Nos gustan los lirios y las malvas a los pies de las cama de la reina de la noche, con brillo de espuma y nácar en su corona de plata gastada, en la oscuridad de su mirada.
Unos lo confían a Dios, otros lo llaman destino, algunos mala suerte, otros tantos desatino. Pero si algo sabemos, es que nos gusta que otros sufran, tanto como el tinto del vino, como el rojo cereza que corre por nuestros capilares, nuestros caminos. Y no sólo no sufrimos, sino que nos sentimos un poco más vivos. Nos recreamos en los sueños. Tenemos la misma responsabilidad que un niño.
Quizá el ser humano carezca de sentido. Quizá estemos tan cerca del licántropo o como del vampiro. Quizá el dolor ajeno nos produzca la misma sensación que un orgasmo desmedido. Disfrutamos tanto con el sufrimiento carnal, que no nos paramos a pensar en el dolor de la inconsciente barrera que alzamos para los acontecimientos que quedan por ser vividos.
Y así, seguimos presionando con fuerza el botón de las descargas de la silla donde se sienta nuestro vecino, porque preferimos ver como sufre, a verle ser feliz; preferimos ser dueños de su odio, que ser su amigo. Pasaran los días y seguimos prefiriendo ser malditos cabrones, que estimados compañeros de este empedrado camino.
Así pasará hasta el fin de los días, hasta que el último hombre se encuentre sólo ante el acantilado al que le hemos conducido con toda nuestra conciencia y nuestro atino. Porque esa es nuestra verdad y el trágico desenlace, nuestro sino.
martes, 19 de junio de 2012
Todo por lo que peleó un sentimiento
lunes, 11 de junio de 2012
Punto y final
Todas las historias bellas tienen un punto y final.
Repetiré mis errores, repartiré mis aciertos
y vaciaré mi maleta de infinitos secretos.
Los hay que siguen vivos.
Otros los maté yo, para llevarlos con los muertos.
Como todas las historias bellas,
hay amores y amantes,
hay noches con días
y señores que disfrazan los sentimientos
con el brillo de los diamantes.
Son bellas; y tristes.
Son dueñas de mi, y existen.
Algunas son parte del equipaje de mano
que uno decide cargar,
otras se quedan en el armario colgadas,
sabiendo que nunca las volveré a usar.
Y así, en este ir y venir de sentimientos,
en este oleaje enfurecido conmigo,
trato de aclarar lo que está pasando contigo,
intento decidirme entre ser protagonista,
o ser un indiferente testigo.
Las historias bellas siguen pasando,
aunque la tuya es más bella,
y a mi estos celos que siento,
lentamente me siguen matando.
Tan lentamente que a su dolor,
me estoy acostumbrando.
lunes, 21 de mayo de 2012
Te echo de menos.
y te he echado de menos...
Te he echado tanto y tanto de menos
que mis ojos se inundaron de ácidas lágrimas
que arrasaron cada poro de la piel
hasta desembocar en mi boca.
Te he echado tanto de menos
que se de sobra que nunca me recuperaré,
aunque otros me intenten devolver
lo que un día de Abril te llevaste.
Te llevaste mi alegría. Te llevaste mi ser.
y yo, lo echaré de menos, aunque vuelvas con él.
Te echo tanto de menos; tanto, tanto...
que de echarte de menos,
te quise echar de mi corazón
y ahora te echo de más,
y por más que te busco;
busco y busco y tú no estás.
Hoy que estoy perdido y que apenas puedo despertar,
más que cuando mis pies se mojan
porque suba la marea
y el frío cuidadoso me venga a arropar;
te echo de menos, y así, en silencio,
sueño con volverte a amar.
Y es que echarte de menos, no es estar en soledad,
porque es probable que tu cuerpo siga aquí conmigo,
aunque ese doloroso corazón se escape
de la cárcel de los sentimientos de cristal.
El es quién de verdad manda,
y decidió que había que echar a volar.
Te echo de menos...
Como se echa de menos en los aeropuertos
y en las estaciones de tren,
Te echo de menos...
Como el pañuelo que se agita de la mano de quien echa de más.
Te echo de menos... aunque a veces te echase sin más.
Mientras tanto el cielo sirve de autopista
por la que circular sin respetar limites de velocidad,
porque tienes prisa por irte lejos,
y porque sepa lo que se siente en la ausencia
de esa persona que se marcha,
de esa, a quien amas de verdad.
Vuelvo mi cabeza sobre la almohada antes de dormir,
antes que este maldito eclipse nos vuelva a ocultar.
Te echo de menos y el sueño se vuelve fantasía,
y la fantasía se viste de realidad,
y un ente, tu espectro, un trozo de ti, vuelvo a abrazar,
esperando a recuperar el sentido de la felicidad.
Posdata... No lo vuelvas a hacer más.
Posdata... Te eché de menos,
mientras tú por momentos,
me echabas de la vida así sin mas,
y yo me rasgaba las prendas,
que me vistieron de tristeza y soledad.
domingo, 13 de mayo de 2012
El insomne poeta
y se cubrió por encima
con una manta bordada de letras.
De colores asonantes
para dormir, para soñar
con otros amores fascinantes,
para intentar sonreír y volar.
El poeta sintió frío,
y tu recuerdo se metió en su cama
como parte de aquella pesadilla
en que se convirtió sentir que Soledad
es la única que le devuelve cariño,
y sus gemidos de placer son
como el llanto de un niño.
El insomne poeta sintió frío,
y asustado pidió consejo.
El viento ruborizado,
le envolvió con caricias de aire,
y lo elevó al celeste del cielo,
para contemplar hipnotizado
su auténtico infierno enmarañado.
El poeta sintió frío a medianoche,
y de aquel viaje interespacial,
volvió al lecho escondido
tras las ruinas del Big Bang,
y busco Los restos del naufragio,
los Anillos de Saturno
con que nos habíamos prometido.
El poeta se volvió a quedar dormido,
y todo fue incoherentemente reducido,
a insulso polvo original,
aunque las cenizas del funeral,
convertidos en ser humano,
y se tornaron en blanco
para decirme bajito y al oído,
con sedosa voz, aún te extraño.
viernes, 4 de mayo de 2012
El telón de los Sueños
Del frondoso cielo azul
se descolgó una cortina de diamantes.
Mientras jugabas infantil
con tu pelo húmedo
vestías tu tez de brillantes,
y bailabas bajo la lluvia.
Te adueñaste de la palabra elegante.
El sexo de los ángeles quedó al descubierto
al contemplar con firmeza tu belleza.
Arrebatadora, tentadora e inigualable.
Y yo escondido tras la maleza,
miraba vergonzoso tus secretos inconfesables.
Gimoteabas con el tacto del aire.
Creí tocarte. Creí ser sensualidad y amarte.
Y allí me enamoré,
como se enamoran las flores
el diez de cada mes de Abril,
para que el amor sea perfecto y
salga un rayo de luz a iluminar
las palabras que saldrán de mi boca por ti.
Anochece, se hace tarde y quiero dormir.
Perenne. Infinito. Constante.
Se abrirá el telón de los sueños
y allí, dos marionetas simulan ser amantes.
Una serás tú, hermosa y radiante.
La otra soy yo, anémonas de humo,
esparcidas por el mundo,
convertidas en el sentimiento de un gigante.
Testigos
Con el puño apretado sal a la calle, con la mano en alto apuntando al Sol... Da igual la ideología, da igual las raíces. Importa el ahora. El dióxido de carbono de los dirigentes nos está dejando sin respiración. La muerte dulce lo llaman. Está batalla la vamos a ganar, porque somos iguales humanos, porque aún creo que en el brillo de tus ojos, porque esos dos luceros hermosos son los ojos de aquel al que un día, hace muchos años, llame hermano, y eso mi corazón no lo ha olvidado.
Iza la bandera...
Que sea el miedo quien se calle. Que viento agite con fuerza nuestro trozo de tela. Que el mástil que la eleva a los cielos sea ese pedazo de bastón donde el padre de mi abuelo se apoyó sin miedo a la represión, porque él, insurrecto, sólo entendía de sus derechos. Los seres que respiran, que tenían vida, que por aquel entonces se comenzaron a igualar a los otros seres, los que se hacían llamar humanos.
Grita a los vientos...
Que el aire todo lo sabe y no entiende de secretos. Nuestra libertad nos dará la mano, y será el escudo de piedra que tanto esperábamos. Nuestra libertad es el tesoro por el que nuestra vida tiene sentido. La igualdad y la dignidad los perdimos cuando caímos en manos del banal dinero, cuando nos faltamos al respeto. Insurrectos, inquietos... Miedos, y mas miedos... Haremos una hoguera para quemarlos. Miraremos anestesiados a los ojos del futuro, que esa gran bola de fuego dibujará entre sus formas, entre sus llamaradas de dragón ahogado.
Plantaremos cara al pasado...
Olvidemos, que olvidar se nos da bien cuando de lo olvidado no recordamos la parte de aquello que el olvido creíamos que había olvidado. Hubo un día que el suelo se cubrió de ríos rojos y la tierra obediente absorbió las iras y los orgullos, para hacer un suelo firme y fuerte, un suelo donde reconstruiremos la justicia, y la vida empiece con una ligera e insospechada sonrisa. Donde bailaremos zapateando con firmeza el canto de los pájaros al amanecer, y dibujaremos en los lienzos del cielo las líneas del futuro que se trazan en nuestras manos.
Mi mundo es mi mundo... Y el tuyo.
Todos vivimos soñando... Idealizando, idolatrando carneros dorados que creímos Dioses y que hoy reposan bajo mis pies. Apenas un metro cúbico de respiración... Pero aún así me siento vivo, porque confío en el de al lado, casi tanto como en mi hermano. Y es reciproco, y sin querer nos damos la mano. Vivo... Me siento vivo y del legado de tu vida y la mía, nuestros serán orgullosos testigos.
lunes, 30 de abril de 2012
Juguetes rotos
y en el arenero yace en silencio
el cuerpo de aquella muñeca rota.
Lágrimas de plástico, gemidos de dolor.
La edad de la inocencia robada,
el delirio de una locura sin control.
El columpio seguía con su incansable vaivén,
pero sin su risa contagiosa que erizaba la piel.
No se elevaba al cielo con la ligereza del papel,
más bien descendía a los infiernos
de los dolorosos recuerdos infectados
que no curaran con la vejez.
La arrancaron de los brazos de su dueña,
jugaron con ella sin preguntar.
La obligaron a perder el rumbo de su astro.
Su cabeza fue rodando fuera de su alcance,
su cuerpo quedó pálido e inerte.
La injusticia es la hija de la clemencia.
Un perro la cogió del brazo,
y la llevó lejos de la calle felicidad.
Despedazó su sueño de oro y amor
sin importar si mañana lloverá.
El suelo queda completamente teñido
por los cardenales rojos de su vestido.
Esas mejillas de nube algodón se sonrosaron,
y cobarde en alguna parte se escondió.
Es complicado dar los buenos días
cuando en el cielo no brilla el Sol,
y la cabeza se inclina ante el miedo
a perder de golpe infancia e ilusión.
Dobló sus impalpables rodillas,
y el recuerdo se quedó en el corazón.
Irracional can cumple tu misión,
arranca de un jugoso bocado,
inocencia, alma y amor.
Vacía sin escrúpulos el vertedero de pasión.
El columpio continúa en el parque,
y meciéndose a los acordes del aire,
otra muñeca se sienta inocente a jugar.
Ella sigue sin dar señales de vida,
sigue empeñada en contemplar sola
otro atardecer de anaranjado funeral.
Llora la muñeca de ojos de cristal.
Piel de seda infantil, ladrón de alma animal.
El silencio queda roto por la esquina
de los recuerdos de la inocencia perdida,
del juguete roto y silencioso
que no está dispuesto a olvidar.
martes, 24 de abril de 2012
Blanco virginal
después de mucho vagar en el universo,
después de los momentos que el tiempo
se sentó a esperar paciente
y ahora se sabe perdido.
Las letras son la parte a pagar por la deuda
que con el amor el poeta ha adquirido.
La poesía se quedó para otros,
igual que la cálida pasión
nos dejó sin decirnos adiós.
Igual que los sentimientos vuelan
por el cielo gris reclamando amor.
Igual que tu corazón es como el mío
y el mio es de los dos.
Del inmenso cielo descenderán las dudas
que en el mar infinito navegarán posadas
en el lienzo en blanco del horizonte.
El poeta espera impaciente la pluma
que trazará las líneas infinitas del alma,
para dibujar con letras los sentimientos
de quien espera, de quien de verdad ama.
Rimas asonantes en tus principios,
sonetos consonantes en tus finales.
Endecasílabos y esdrújulas son los latidos
que esta noche son dueños de tus bondades.
Aunque el blanco sigue virginal,
me pierdo en la parte cabal de mis sentidos
y me visto de síndromes irracionales.
Y entonces pierdo tus principios,
mientras me enamoro de tus finales,
entre el sexo sin amor de los amantes casuales
y el rutinario amor sin pasión de quienes se creen iguales.
Las dudas se ahogan incoherentes
en una hermosa copa de vino
mientras me alineo con el furtivo destino.
domingo, 15 de abril de 2012
El astronauta
Pero no fue así. Porque vagué por aquellos lares solo, y a mi radio no llegaba ni una señal que demostrase ni un puntito de vida a millones de kilómetros a la redonda. La gravedad me llevo a golpearme contra el techo y que mis ideas flotasen más rápido que yo mismo. De pronto, una luz oscura en mi ventana, y el umbral se incendió de deseo de compañía. Cogí los mandos y conduje directo hacia aquel lugar. Entonces me di cuenta que allí no había nada y que debía dar la vuelta porque mi esperanza se había diluido. Así que tras una larga temporada dando vueltas alrededor del Sol y de sus planetas decidí regresar, igual que me fui, con todas sus consecuencias, pero esta vez todo era distinto, mi cabeza estaba inclinada y miraba al suelo, sumiso de un pensamiento, con la losa del miedo sobre los hombros.
Todo seguía igual. El agua cubría tres cuartas partes del planeta, los desiertos se comían a los bosques y de vez en cuando algún movimiento de tierras cambiaba la fisonomía de los mapas. Todo estaba idéntico a cuando me fui. Todo menos vosotros, que ya no estabais. Al menos para mí. No hacía más que acercarme a vosotros, no hacía más que intentar atraer vuestra atención pero mis intentos eran en balde. Y fracasé.
Derrotado y sin aliento, cansado de intentarlo volví a mi nave espacial y me senté en la puerta, con el casco entre las piernas y me reflejé en la lámina del visor. Sólo contemple una cosa, frustración y soledad, enfado conmigo mismo. Mi egoísmo me ha hecho que me tenga que enfrentar a mis miedos una vez más solo aunque por mi cabeza sólo pase una pregunta. ¿Dónde están mis amigos? Ellos siguen ahí afuera con sus vidas, y yo en mi sofá dispuesto a volver a poner en marcha el motor de mi nave espacial para irme, y no regresar. No merecéis ver mis lágrimas y yo no merezco ser parte de vosotros porque os infravaloré. Comienza la cuenta atrás. La nave está apunto de despegar. No me deseéis buen viaje, no lo tendré.
martes, 10 de abril de 2012
Mi castigo amigo
yo sigo llevándote conmigo,
como el primer día,
como aquel maldito día
en que nos conocimos
y nos hicimos amigos.
Desde entonces ha pasado el tiempo
y aquel amor se convirtió
en algo fingido,
cualquier contacto con la piel duele,
como duele el sufrimiento
de quien lo ha vivido.
El tiempo y el amor corren
como el agua hacia el sur,
sin entender de rumbos ni sentidos.
El tiempo y el amor,
irreconciliables enemigos íntimos
nos pusieron al final en nuestro sitio,
y permanecerán vigilándonos
para que no volvamos a ser lo que fuimos.
Es un insulto llamarte aún, amigo...
Es un insulto llamarte aún,
pero es que en el silencio
siento que te he perdido,
aunque a veces piense
que te lo has merecido,
y sepa que echarte de menos
es mi peaje, mi castigo.
viernes, 30 de marzo de 2012
La voz del alma
y el cielo en su vientre
engendró una estrella...
Quizá no sea la más grande,
y su luz no será la más resplandeciente.
Probablemente tampoco marque el Norte
pero es la estrella de la voz.
Enmudecieron los cantos de Sirena,
y al escuchar tu llanto
en un hermoso Do Mayor.
El silencio sintió celos
porque tu voz suavemente mesó
los cabellos rizados al aire,
y el tiempo imprudente se paró.
Dios te robó del cielo,
y te encerró en la divinidad
de un cuerpo de mujer.
Perfecta obra de arte
eternamente incompleta,
de lineas curvas sugerentes,
de piel brillante e incandescente,
de mirada hermosa y discreta.
Te invitó al pedestal del escenario
para hacernos disfrutar,
de la voz celestial,
de la unión del Sol y la Luna.
de la niña que enseñó a cantar
a las sirenas del mar
mientras la melodía de un saxo,
la abraza antes de dormir,
y la besa en los labios al despertar.
Mañana todo volverá a empezar.
Se reanudará el tiempo.
El aire volverá a flotar.
Y tu estrella volverá a su lugar,
para hacerse grande, para guiar,
para ser la madre del brillo,
la hermosa voz blanca como la luz,
pequeña como un armiño.
La voz del alma...
el canto de un niño.
jueves, 22 de marzo de 2012
Borracho en veneno.
y vomito realidades,
me emborracho y navego en los tiempos.
Soy testigo de tus tragedias mortales,
de tus virtudes banales...
Todo aquello que me diste,
todo eso por lo que me gustabas,
hoy ya no vale.
Seremos cometas estelares,
seremos parte de los misterios,
miembros de todo y nada, y ahogados
en las mitades profundas de nuestros mares.
Me emborracho de pena y rabia
de alegría, y sonrisas impares,
me emborracho de los versos
que cantaba el poeta a sus amores,
y los que clavaba a sus rivales.
Me duermo en la resaca
de que ya no queda gente,
la soledad yace a mi lado,
y eres viento, eres nadie.
Eres la fugacidad de un beso
robado a las virtudes celestiales,
a las musas adornadas de flores
que ocultan tras de si
sus tesoros genitales.
domingo, 18 de marzo de 2012
La primera letra del olvido
esa que asoma por la ventana
al amanecer en silencio
y sorprenderme desnudo tu mañana.
Siento ser del cielo,
y ser parte de un sueño
que jamás se hará realidad,
porque una vez amé de verdad,
y es miedo lo que siento
al sentir amor una vez más,
siento que no recuerdo como se hacia
ni como se llamaba aquella alegría.
Siento la fragilidad de mi,
siento que ya no estás,
y que yo me fui contigo,
y en lo oscuro de tus pensamientos
sigo anclado, eternamente perdido.
Siento el vacío en la piel,
y una marca de un anillo desaparecido.
Siento el corazón frío,
y su tacto es duro,
y duele saber que sigue dolido.
Cambie de camino,
en busca del sin sentido,
para recuperar de nuevo lo vivido.
Pero hoy no queda un trazo de tu rostro,
no quedan recuerdos ni tatuajes
de tus arañazos en mi torso.
Siento miedo de nuevo,
siento que el cielo se apaga,
y siento que vuelo aunque
a mi no me queda nadie,
ni tú, ni mis mejores amigos.
Me siento un vagabundo herido,
siento que el ciclo se ha cerrado,
y que soy yo quien carece de sentido,
porque cuando todo acaba
nadie se esfuerza por saber
como estas, como te ha ido,
soy la primera letra del olvido.
sábado, 10 de marzo de 2012
Las flores secas dejaron de oler
sin detenerme a observar los rostros,
entre gestos infinitos de ingratitud,
de los iguales, de mi mismo, de los otros.
Y así pasaron los días, apenas sin palabras que dirigirnos. Los reproches guardados en los bolsillos, para que se pasaran los minutos sin hacernos daño. Prefiero no insultarme y llamar a esto amistad, cuando de amistad solo quedan los recuerdos de lo que vivimos, los manteos sin sentir que nos quisimos. Sabemos que esto se acabó el mismo día en que te fuiste y no te supe retener. Me coloqué frente a mi espejo, ese que tantas y tantas veces te conté que me hablaba, que me aconsejaba y que a veces me dolía y me insultaba. Apenas un segundo duró el dolor. Pero fue una estaca clavada en mi pecho, un puñal hincado en mi corazón. Mas miedo que coraje, pero no podía perdonar tú error.
Así sin darme cuenta,
con la solemnidad de la mañana desperté
No había amores, no había amigos,
había gente pero no estaba nadie.
Lo hemos sido todo, y ahora estamos al otro lado de la línea que ambos seguíamos incondicionalmente. Ahora ya no somos mas que dos iguales, somos como ellos. Nos juramos eternidad, y la eternidad llegó en el mismo momento en que pensamos en que nunca nos íbamos a abandonar. Creímos estar siempre unidos, pero me abandonaste por el hueco de la ventana sin tapiar que tengo en el corazón. Por ahí entra el frío en mis inviernos y en verano abrasa el calor, y su color, el blanco, el negro, el fuego que se apaga por el viento intoxicado, de los gases incontrolados, tóxicos por amor. Por ahí, por las rendijas a mi alma, me llenaste el alma de puro dolor.
Tu perfume se fue,
te diluyes sin quererte retener.
Abandóname... Márchate.
Las flores secas dejaron de oler.
Y no, no hablo de traición... No porque ni yo soy vuestro, ni vosotros sois de ellos. Cada cual somos propios, impropios de la palabra que redunda en la razón, entre sueños celeste nos dijimos adiós. Y ahora vosotros voláis libres y yo hablo solo en mi pequeño salón. Bebo un trago de vino, me recuesto en mi sillón. Cierro mi cuaderno a la par que mis ojos, y hago volar mis sueños, con los pensamientos envueltos en el tinte rojo de esta copa y del alcohol que se mece como un bebé en su interior. Acunando mis ideas, intentando ayudarme a olvidar y a decidirme mejor. Intentando que me ame a mi mismo, sin decirme adiós. Ahora de nuevo nado en mares de inspiración. Me abrazo a la imaginación de las historias con las que brindo en mi corazón.
Y te vas... Y no volverás.
Y me voy... y el vacío se perdió.
Y te vas... Sin mirar atrás.
Y me voy... Dejé abandonado el corazón.
Y te vas, y me voy... Y ninguno decimos adiós.
Y te vas, y me voy... Este cuento hace meses se acabó
Y no hicimos nada por la amistad que nos bañó,
porque este sueño que parecía eterno,
como el cristal de mi vaso, se rompió.
El camino de la Franqueza
Cazadores de rayos. Vendedores de hipocresía. Desde la primera mirada honesta la mano que te tendieron vendías. Envuelves con lazos rojos l...
-
Aún quedan fotos vacías en el carrete que queremos revelar. Aún faltan momentos que secuestrar, miradas para siempre, y caricias que tatuar...
-
Y así, sin darme cuenta, el tiempo pasa fugaz, subido en este tren que es la vida. Intento guardar en la memoria los paisajes que se escapan...