domingo, 27 de junio de 2010

Maldita Cenicienta

Poco antes de las tres,
antes de que el Sol despertase,
ella se marchó
y no volví a saber más de ella
su carroza se disfrazó de calabaza
y me hizo creer que era Cenicienta.

Maldita Cenicienta,
reina de los espejismos de la noche,
moradora de los oasis del alba
donde las princesas desaparecen
y nos encontramos con las doncellas,
llenas de suciedad y sin almas,
denigradas al ultimo escalón
de esta absurda sociedad
reinada por falsos principes
que faltan a la verdad.

Ahora sé que no es así
porque sus manos
no estaban encalladas,
porque sus maneras
eran finas y elegantes.
Me mintió
desde el primer minuto en
que me conoció.
Intentó arrasar mi vida
como el huracán
que asola las ciudades,
las reduce a la mínima expresión.

Inocente de mí
en aquel momento la creí.
Torpe inocencia de juvenil,
anhelo de un amor añorado,
de la eternidad entre besos y caricias
de jugar corriendo entre las flores
en el Edén, descansar en su jardín.

Maldita Cenicienta,
entre sus sueños me envolviste
y me hiciste creer parte de ti,
entre tus sueños me envolviste
y me echaste de ellos
poco antes de llegar a dormir,
antes de llegar a ser uno
y encontrarme dentro de ti.

Me abrazó,
y me regaló un beso,
aunque hoy hubiese preferido
una puñalada por la espalda,
a estas horas
no me atormentaría
con su recuerdo,
no tendría su veneno
corriendo por dentro.

Desafío al tiempo a esperarla
eternamente sentado en esta silla,
ya me engañó con facilidad una vez,
ya me desnudó de noche y se marchó,
no tengo nada más que perder.
Que se apague la luz del corazón
es cuestión de tiempo,
pero me reprocharía el irme
un segundo antes del adecuado,
me descartaría de los malos recuerdos
que por su maldita culpa,
por una cosa u otra he pasado.

Maldita Cenicienta,
lágrimas de sal que derramé
desde que te marchaste,
lágrimas de sal que derramé
sobre las heridas de mi papel,
me escuecen las palabras,
la tinta se desprende de mi hoja
y desaparece tras tus recuerdos,
tras los sueños que empapé.

viernes, 25 de junio de 2010

¿Dónde estás Soledad?

Sólo puedo escribir dos palabras.
TE QUIERO.
No me queda tinta para nada más,
no pienso en otra cosa
que no sea todo lo que significa
el precioso tesoro de los sentimientos,
el que engalana los cuerpos de caricias,
como lo hace la palabra amar,
no pienso en otra cosa
que en el carmín de tus labios
y en las estrellas azules
que se descubren en tu mirar,
emborracharme con los besos
de ron, limón y caña de azúcar,
y acostarme cuando el sol
descubre al despertar.

No descubro más verdad,
sólo veo la silueta de tu cuerpo
una sombra a contraluz
que poquito a poco se va,
quedando cada vez mas pequeña
desde donde esperaré sentado
a que te gires para mirar,
y gritarte que vuelvas
que aún me queda mucho que contar.

Nunca me he escondido de los versos,
siempre he estado en el mismo lugar,
esperando a pecho descubierto
por si los sentimientos los quieren guiar
a donde estoy tranquilo sentado,
a donde sé que voy a amar.
Me desnudo ante las musas,
mi cuerpo se enciende con mirarlas
y es el síntoma de mi sinceridad,
del que no le quedan palabras para gritar.
Me contento con mirarte,
sin tocarte imagino como será
tenerte entre mis brazos,
aspirar tu perfume de mora
y volver a encontrarnos
una y otra vez en el mismo lugar.

Mi orgullo es encontarte cada día,
a mi lado tumbada, semidesnuda,
mi deseo es dormir contigo
y despertar juntos al despertar.
Pero de momento no estás
te busco entre la gente,
entre las almas que vagan sin destino,
te busco en cada rostro que me cruzo
dentro de los vagones de la amistad,
y no te encuentro,
dime donde te has metido,
dime donde estás,
mi preciosa soledad.

martes, 22 de junio de 2010

Madrid

En la estación de los sueños rotos,
cambié mi rumbo
y me cruce contigo, Madrid.
Bella esencia de primavera,
aroma a barquillo en tus calles,
claveles y chulapos.
De jardines y palacios,
de museos y romances,
de edificios hermosos
que engañan a los amantes.

En el andén descubrí que te quiero,
en el andén me vi con el barquero,
navegando en el Retiro
y declarándote mi amor sincero,
en al andén te di la espalda
y me despedí con un beso primero
para decirte adiós, te quiero.

Recuerdos de la Plaza de Oriente,
aromas de la Plaza Mayor,
calamares y cervecitas frías
y la música de la estación.
La Puerta del Sol,
kilómetro cero de los años,
callejón sin salida
de los meses de Diciembre,
el oso y el madroño
y lanzan una sonrisa furtiva
mientras les dan de comer la gente.

Callao, esquina Preciados,
El Corte Inglés y tu cine
cada uno espera a un lado,
al fondo gira Gran Vía
y el arte se acumula
a cada paso andado,
teatros, títeres y melodías
que descubren estrellas
que jamás se han eclipsado.

Gran Vía camino abajo,
gente sin razas ni colores,
gente que esta llena de valores,
Gran Vía de Madrid,
tu cuerpo se desnuda
a los pies de la Cibeles,
alcaldesa de tu gente,
presidenta de tus calles.

Cibeles duerme tranquila
al cobijo del tridente de Neptuno,
que duerme al final del pasillo,
adornado de cuadros y figuras,
historias de días pasados,
historias de reyes
y herejes del destino,
de pintores reales y realistas
de ilustres costumbres costumbristas,
perfumadas del jardín botánico,
en el que las flores derramaron lágrimas
diez días antes de florecer.

Glorietas a emperadores,
puertas a ciudades vecinas,
tradiciones populares
y yo que me escondo en el Palacio Real,
siluetas de mármol y granito,
jardines de Sabatini,
aristocracia dormida en tus calles,
dentro de la Catedral de la Almudena.

Almas de gobiernos
que se creyeron triunfalistas
conducidos con manos regías y duras.
Sentido común demócrata
nacido de las manos
de los hijos de la dictadura,
el espíritu de una nación late
dentro de tus calles, Madrid,
el espíritu de libertad de la gente
el corazón de la sociedad
que disfruta de tu auténtica verdad,
la de los momentos felices vividos
y los sueños por cumplir
llenos de ojos brillantes de sinceridad.

Mi tren se aleja
más y más de ti, Madrid.
Promete acogerme entre tus brazos
cuando desee venir
a ver tus brillantes ojos,
disfrutar a sorbitos de ti,
a cantarte al oído
aquella canción que decía
"en Méjico se piensa mucho en ti".

lunes, 21 de junio de 2010

Al despertar (...A Conil)

Al despertar
confianza de tu boca,
el sincero abrazo de tu cuerpo
con la cal y la mar.
Barquitos pesqueros son mis dedos
que de un lado a otro
se empeñan en remar,
en busca de tu camino...
Al despertar,
puede que se haga realidad.

Un sombrero de olivo verde,
que cubre tu hermosa cabellera dorada
de palmera y caña,
de sonrisa plateada y al alma
le robaste cristalinas carcajadas...
El vestido de volantes blanco
que perfila la silueta de tu belleza,
hermosa, perfecta, ligera princesa.
Zapatitos de espuma y sal,
y el tres por cuatro de tu compás
que pone ritmo al cielo
que miras al despertar.

Recorro tu figura desde abajo,
con sólo mirarte, sin tocarte,
con la inocencia del niño
que descubre ingenuo
el pudor del desnudo.
Trazo cada una de las arrugas de tu vestido
con las yemas de mis encallados dedos,
sosteniendo el pincel del tacto
y dibujando estrellas fugaces
sobre el lienzo de la imaginación.

Alfombra de piel de arena,
las callejuelas hasta tu casa
y las macetas que vigilan tu escapada,
las que me prohiben la entrada.
La baranda verde en esta cuesta
vigilante de tu hermosura,
prisionera de mi mirada,
y mi alma que se escapa de mi cuerpo
y mi sueño se queda contigo,
que se hace eterno...

Fenicia mirada sobre la mar,
astuta espada romana que desenvainar,
belleza musulmana de rasgos flamencos
que regalaste a las mujeres de mi ciudad,
cristianas costumbres de otro manjar.
Etnias, razas y costumbres,
piratas y polizones encallan en tu puerto...
se mezclan las tradiciones
y los jirones de este corazón roto
roto porque junto a ti no está.

Me encarcelo cada noche
en la Torre de Guzmán,
secuestrado por las musas de tus calles,
en las que me paraba a cantar mi verdad.
Tarifa al fondo, la joven Chiclana
y mirando al frente la mestiza Ceuta,
de embrujado espíritu arábigo
cuando cada noche la luna se acuesta
para vernos de la mano pasar.

lunes, 14 de junio de 2010

Todo va a ir muy bien

Sólo te queda el silencio,
cuando no está junto a ti,
y él se marcha; "esta historia está acabada"

Sientes que falta algo adentro
y por eso estoy aquí,
sonriendo, porque no quiero verte sufrir.

Sólo sé feliz,
aunque nada es,
cómo habiamos soñado alguna vez
Y ahora piensa en tí,
porque hay que vivir
disfrutando del momento hasta el fín.

Y te ríes del ayer
porque todo va a ir muy bien,
jugaremos con la Luna a nuestros pies.
Porque todo vuelve a ser
de color aunque esta vez
encontremos cicatrices en la piel

Haz realidad hoy tus sueños,
disfrutemos sin huir de los llantos,
eso ya es agua pasada.

Borra todos los recuerdos
malos que quedan en ti,
y me encuentro, un poquito más cerca de ti.

Sólo sé feliz,
aunque nada es,
cómo habiamos soñado alguna vez
Y ahora piensa en tí,
porque hay que vivir
disfrutando del momento hasta el fín.

Y te ríes del ayer
porque todo va a ir muy bien,
jugaremos con la Luna a nuestros pies.
Porque todo vuelve a ser
de color aunque esta vez
encontremos cicatrices en la piel

El balcón de la soledad

A la luz de la Luna,
en la orillita del mar,
me senté impaciente
para verte pasar.
A la luz de la Luna,
el reflejo de tu mirada,
ilumina eternamente
la mas intensa oscuridad.
A la luz de la Luna, niña,
donde te podre besar,
se desnudan sentimientos
que llevo dentro
desde que te vi pasar.

Mientras mis pies se mojaban
por el agua del mar,
mi sueño se escapó
y al correr por él se encontró
con tu pequeño corazón
que apagaba estrellas de ilusión
porque quería amanecer
en aquel hermoso rincón.

Perdido entre la neblina
de un somnoliento día gris,
que despertaba entre los delirios y la razón,
y su vestido de tenues luces dejó caer,
porque descubría nuevos latidos,
explosivos movimientos de su motor interior.

Se escapó la noche
por los inmensos ventanales
de la terraza del amanecer.
El minutero imparable,
un segundero minúsculo e incesable
ahoga de llanto
la tranquilidad del alma.

Dos manos enlazadas
que se decían adiós.
Hermoso camino de espuma de mar,
sal y arena entre la piel,
y mi sueño se escapa de nuevo
otra luz,otro amanecer.

El viento me juró
que estaría cerca de mi
mientras sueño,
sueño con el sueño de soñarte,
de nuevo entre las sábanas de esta habitación,
sueño con el sueño
que al verte pasar se escapó.

Mientras tanto te espero,
esperando ver tu caminar sereno,
sentado sin miedo,
asomado a este balcón,
el balcón de la soledad.

sábado, 22 de mayo de 2010

Sensualidad, Fragilidad y Olvido

Sensualidad...

Recorrer las curvas de tu cuerpo,
sin casco ni cinturón,
y accidentarme en la montañas rocosas
que tienes cerca del corazón.
Esperaré que vengas a socorrerme,
que me destierres al infierno de tu cuerpo
que me secuestren, que nunca mas salga de ahí,
beberme poquito a poco tu dulce veneno.

Fragilidad...

Las lágrimas recorren tus mejillas
y se enojan conmigo por no estar.
Porque no tienen por donde discurrir
antes de caer de tu rostro al suelo,
porque antes el que las guardaba
para los dos, incomprensiblemente, era yo,
porque me marche sin avisar
y con el frasco de vida sin destapar.

Olvido...

Viajaré hasta a ti cada noche
para arroparte si tienes frío,
viajaré para darte los besos
que me llevé a mi nuevo espacio,
viajaré por tus recuerdos
y los momentos que pasamos
cerquita del alma,
dormidos y amarrados.

lunes, 17 de mayo de 2010

Esperaré

Esperaré sentado al sur.
Esperaré sentado y tú
que no llegas a darme luz,
que todo se me hace oscuro
y llevo como puedo el peso de mi cruz.
Esperaré pacientemente impacientado
a que vengas poco a poco a mi lado.
Esperaré aunque me dejes callado,
esperaré porque te quiero,
porque eres todo lo deseado.

Noche tras noche, esperaré.
Esperaré cuando los sueños
vacíos de sentimientos
me encuentren al amanecer.
Al caer del cielo,y volver a caer,
a creer mi sueño,y volver a creer,
que puedo cantarte al oído
y que tú me puedes querer.

Esperaré con llegar al aire,
ese que te roba las caricias,
y a escondidas podré amarte,
donde resurgiré de mis cenizas
donde una vez me amaste,
y alguna otra vez me mataste.

Esperaré a que llegues,esperaré,
sentado en esta blanca cama,
esperaré con un ramo de rosas
para que avivemos las llamas.
Esperaré, y me dejaré el alma.
Esperaré densos amaneceres entre sabanas,
y cuando llegues a sentirme sabrás
que te amo porque te amo,
y que te sueño por nada,
que me reflejo en tu mirada,
cristalina y transparente cuando amas,
oscura, triste y apagada,
cuando a ratitos te enfadas.
Esperaré una y otra vez.
Te esperaré, como esperaste tú
nuestra primera vez.

sábado, 15 de mayo de 2010

Sólo tengo un verso

Hoy sólo tengo un verso,
pero es el verso de lo flamenco.
Hoy sólo tengo un sueño
y es deseo encontrarte
y juntos abrir las alas al viento.

Silencio.

Un quejío andaluz rompe la noche,
un cantar del alma.
Estas son las únicas letras de hoy,
fruto del insomnio forzado,
de la inspiración que me das.

Te cuento.

Hoy sin eso no siento,
porque no hay noches sin día
y no hay aire sin viento,
porque no hace falta mucho
para que desnude lo que siento
y te muestre que te llevo dentro.

domingo, 9 de mayo de 2010

Los niños buenos

Los niños buenos
ya no bailan con princesas.
Ellas los prefieren malos,
de esos de los que no besan la mano,
de los que con el paso de los años,
acaban haciendo daño.

Los niños buenos
nunca están de moda.
Ellos se esconden a llorar
por tu amor a solas,
porque lo que sienten es de verdad,
porque sus sentimientos son sinceridad,
porque siempre van de frente,
con el cara a cara de esta realidad.

Los niños buenos
son los que esconden la mirada
si les miras sugestiva,
son los que tartamudean
cuando están con las reinas,
los que por mas que quieran,
no se rodean de musas, de divas.

Ellos sueñan con abrazos sinceros,
ellos hablan y comprenden,
ellos escuchan cuando les partes el corazón,
porque confiesas que aquel
te ha dedicado una canción,
pero no ha elegido la que te gusta,
ellos si saben cual es la mejor.

Ojos tristes y sonrisas ocultas,
el alma entre las manos,
a pecho descubierto
y a cielo abierto
les abrazas como abrazas a un hermano,
y por dentro que se rompen
porque quieren el abrazo de quien se sabe amado.

Los niños buenos
y su exquisita educación,
siempre a tus pies,
ellos viven en su mundo de papel,
que se arruga facilmente
y todo acaba por morir,
ellos viven los días esperándote,
a que todo gire y el amor
te descubra esta vez ante él.

¿Quién quiere ser como ellos?
¿Quién despierta entre tus brazos?
Los niños buenos,
especie en peligro de extinción.
Ya no quedan caballeros,
tampoco princesas de cuentos,
ni brujas malas que hechicen amor.
No hay besos que conviertan
ranas en príncipes,
ni caballeros andantes
camuflados con el escudo del valor.
Ya no quedan niños buenos,
espero que quedemos tu y yo,
sinceros con la bandera roja,
la bandera de mi corazón.

viernes, 30 de abril de 2010

Me juré olvidar lo que es amar

No sé como pronunciar
esas dos malditas palabras
porque quizá tu no lo sientas
y mi alma se la lleve tu tormenta.
No sé como describir
los sueños que me haces sentir
porque hacia tiempo que nadie
con su simple presencia me hace feliz.

Dejame deshojar la margarita de tu corazón,
y que caigan pétalo a pétalo
las dudas que te pueda generar
mi complejo espacio interior.
Esos efímeros sentimientos
que no soy capaz de mostrar,
esos momentos de mi tiempo
en que a mi lado no estás.

Hace algún tiempo me juré a mi mismo
olvidar lo que es amar.
Hace algún tiempo me olvidé
de esa pequeña cavidad,
entre mi alma y los sentidos,
donde convergen los besos
que nunca te pude dar.

Al viento le descubriré donde estás
con todas las cosas que nos arrojaremos,
por todos esos sentimientos
que nos dejaremos en el mar,
navegando sobre las olas
y abocados a naufragar.

Lanzo las palabras al aire,
y caen desordenadas sobre el suelo
lleno del rocío de otro amanecer
en el que los preámbulos
y los obstáculos de los sentimientos
hacen ver que no soy nadie
sin regalar los latidos de un corazón.

Se pudre mi alma
en los momentos de soledad,
es como el árbol enfermo
que poco a poco deja de crecer
y empieza a ceder a un costado,
al lado del aire,
al lado del momento incabado.

Al aire,
las palabras que no te regalé,
mi ausencia mis llantos
y mi anochecer.
A la noche,
los sueños los llantos,
y mi inmadurez,
los latidos del perdido
y las cosas por hacer.

De nuevo,
me encuentro sólo otro amanecer,
de nuevo te siento,
y te eche de menos ayer.
Aunque descubras mis secretos,
me costará saber
quien es quien.

Imagino caminando desnudos
sin mas que perder,
me imagino abrazados,
vistiéndonos con nuestra piel.
El maquillaje del alma,
las palabras de mujer,
te descubro en mi enfermizo
sentimiento de querer.

Cada vez me cuesta menos,
leer tus labios que no ves,
cada vez me hallo mas cerca
y no descubro si amor es.
Solo puedo vivir,
y dejar de ser
el niño que despierta
sólo en mitad de la noche,
sólo y sin nadie
que se despierte por él.

miércoles, 21 de abril de 2010

¿Dónde está mi corona?

¿Dónde está mi corona? La que un día me hizo dueño del inmenso reino de tu amor, la que descansaba en mi cabeza, con la que gobernaba tu corazón. Su brillo de luz de luna, sus piedras preciosas, ambicionan la verdad ahora, me echan de menos, añoran mis juicios de valores, me ubican lejos de tu espíritu.

¿Dónde está mi corona? La que colgaba de mi cabello, y la que ese lacayo admiraba. Ese al que descubrí que mirabas. Ese al que expulsé del reino, por querer arrebatarme tu corazón. Pero ya era tarde, mi discursito fue en vano... tu alma se esfumó con él. Recorrió centenas de kilómetros, y se disolvió de aquellas estancias. Desde ese día, tu rostro se tornó en gris. Aquella imagen de ilusión temprana y juvenil, dio paso a los llantos y las caras pálidas, pero ¿que podía hacer yo? No se puede pelear en balde, pero a pesar de todo lo intenté. Trate de refugiarme en la fuerza de mi espada, en mis artes y mis influencias, pero era imposible. Ya había perdido mi corona. A pesar de mi esfuerzo por tratar de recuperarla día a día perdía fuerza, día a día sus resplandecientes dorados sutilmente se convertían en alatonados colores. No lo conseguí.

Sé que durante mucho tiempo, mi tiranía fue absoluta. Sé que nunca he creído en la democracia del amor, que me gustaba más ese absolutismo con el que regía con mano firme el reino. Tantas cabezas he cortado, como piezas de ganado han muerto a mis pies montado a lomos de mi caballo, esa figura que me hacía mas dueño si cabe de todas aquellas ahora lejanas posesiones. Conseguí aguantar el régimen un tiempo pero el pueblo se me echó encima. El pueblo ahora es más sabio que el día que les dirigí a la libertad, a la tierra prometida para ellos, y hoy tras esas murallas sólo queda mi historia, la que un día gobernó aquel dulce reino. Abdique en ti, te cedí todas mis riquezas y marché... sólo paso a paso, resignado a ser un Rey sin reino, a ser un Rey sin Corte y sin plebeyos a los que escupir mis verdades, las reales, las que mandan. ¿Si o no?. Mis razones eran las autenticas verdades.

Pero en fin hoy vivo en lo alto de esta colina, ermitañamente ermitaño, sólo con mis recuerdos y con el brillo de tus ojos, con los sueños de lo que pudo ser y no fue. Imaginó que aquel joven lacayo volvería subido sobre el saco de huesos de su rocín, sin lustre alguno. Imaginó que será él quien sepa donde está mi corona. Pero aquel preciado metal que se ceñía a mi cabeza, me corresponde y un día volverá a mi. Un día me descubrirá de nuevo. Yo de momento aguardo pacientemente el pasar de los días, de las semanas y los meses. Me resigno a ceder, al menos de momento albergo esperanzas, de momento... he dicho. Mi bastón de mando guarda miles de secreto sólo descifrables por mi estirpe, por está familia por la que pelearé, por la continuidad de está dinastía... Espero no confundirme de nuevo, espero que mi decisión sea acertada y que vuestro reino se rinda de nuevo ante mi galantería, ante esta caballería que espera mi voz de mando, que reconozca mi superioridad... Todas las voces a uno... ¡Viva el Rey!

sábado, 17 de abril de 2010

La posada de las almas cansadas

Me duelen las entrañas,
y mi infatigable espíritu se detiene;
se sienta sobre una piedra a reposar
del infame pedregal de sentimientos
por el que caminamos oscilantemente.
Junto a nosotros
la posada de las almas cansadas.
Paralelo a nuestros astros,
entre la claridad y la penumbra
un patio de luces donde
se estrellan las cometas
que cruzan el calmado cielo
de olas y mareas,
de musas y princesas,
de ricos sueños esparcidos
adrede en aquella lejana mesa,
la que se oculta al fondo
como cuando los amantes se besan

Hallé la desidia escondida en el cajón
debajo de la camilla,
entre la maquina de coser corazones
y la cafetera de aromas y sinsabores,
amarga simiente en rama,
acidez en las palabras de tu alma,
ven por sentirme cerca... Y ama,
vuelve aunque seas terca
porque esta será nuestra última llama.
Recepciones de jazmines blancos,
maceteros de aromas a Mayo,
cal en las paredes de este patio
y aun quedan cuarenta días con sayo.
Piel sobre piel, se fruncen las ceños,
y nos agarramos las manos,
piel sobre piel, enarbolo los mantones de sueños,
y jugamos traviesos con los engaños.
Riquezas inocuas
de elixires afrutados,
ángeles vagando
por los infiernos inadecuados,
por los paraísos que se ocultan
entre lo real y lo imaginado,
donde todos somos todos
y sino somos, somos pasado.

Recuerdo de mi viaje
aquella hospedería barata.
Recuerdo de mi estancia
en la posada de las almas cansadas
el disfrute de los versos,
el discurrir de los sesos,
y las batallas a besos
donde nos sobran las espadas.
La habitación a un margen,
paredes con tez de nácar,
con las rejas de forja
y las macetas colgadas,
las flores adornan
las ilustres balconadas
con los claveles y las rosas
con el rocío en la mañana.

Sábanas de seda fina,
mármol de pelaje tardío
donde a pesar de las palabras
se cubre cada vez que llega el estío.
Aromas de luz y plata.
Desnudo mi torso y descubres
esta cruz de Caravaca
alojada en mi pecho
donde se refleja mi alma
donde descansan tus lágrimas.
Miras avergonzada
mi imagen risueña y bohemia,
y yo te desgarro las prendas
con el descaro de mi mirada,
te abrazo y no me dices nada,
te arropo con mi pecho
y acompasamos latidos al son
de nuestra balada.

Poco a poco te descubro,
y mis manos
dibujan corazones en tu espalda,
poco a poco te desnudo,
y mis dedos
que acarician tu melena rizada.
Te despojo de tus telas,
y descubro tus tesoros
entre las penumbras de las velas,
en los aromas prohibidos
y las melodías insomnes
de esta eterna madrugada.

Te agarro de la cintura,
te beso, con pasión con locura,
con egoísmo y sin cordura,
como si fuese mi último momento.
Me atusas el pelo y me despeinas.
Te atas a los nudos de mi cabello,
a horcajadas tus piernas
se encadenan a mis caderas.
Un millón de segundos,
y las penas del mundo se paran,
me tumbo en el nido que nos espera,
en el lecho de las rosas perfumadas,
y ahí continúa todo.
La magia del amor,
los arañazos en mi espalda
y tus pantalones vaqueros
junto el cabecero de la cama.

Entonces comienza nuestra coreografía,
el baile al son de los ritmos cardíacos,
las tensiones en nuestros músculos
en nuestros brazos, en tus muslos,
en mi abrazo cálido y desnudo.
Golpe a golpe nos agitamos
como las ramas del árbol
que golpean en el balcón de esta habitación
y pálidos e insolentes
nuestros cuerpos que se aman...
Rápidos y frecuentes
los gemidos que llaman
y prendemos fuego a estas sábanas.
La almohada que cae al suelo,
y estas telas que se arrugan,
nuestras miradas se asustan,
no te preocupes que llegamos al cielo
en un minúsculo segundo,
en un movimiento del mundo.

Todo acaba, como empieza,
nuestros cuerpos desnudos boca arriba,
sobre las pieles de la blanca cama,
y el aroma a azahar
que se cuela por las grietas de la ventana.
Y allí amanecimos,
a las claras de un día de Abril.
Y allí nos descubrimos
aunque poco a poco
despertásemos y degustásemos
que nuestro amor
sabe como esa noche sin fin,
como esa noche en
la posada de las almas cansadas,
paradisíaco lugar
para encontrarse consigo mismo,
con los valores de esta bohemia
que cada vez que no estás me arropa
y con esa mujer a quien de verdad amas,
aunque el injusto viento
me diga que me calle la boca.

martes, 6 de abril de 2010

Me rindo...

Me rindo...
Bajaré los brazos
e izaré mi bandera blanca,
porque estoy cansado no puedo más,
es muy duro tener
que seguir el camino sin ti.

Mi cuerpo cae de rodillas,
se aloja en el suelo
y no relajo mis músculos.
Mis manos se hinchan
al no circular la sangre por mis muñecas,
y la presión de mis palmas
la siento en los brazos.

La ácida lluvia cae sobre mi,
y las gotas rodean mi cuerpo
como antes lo hacía tu abrazo,
y me deshago en silencios,
me diluyo en este barro
que hoy me secuestra en el suelo.

Mis pantalones rasgados,
y duelen las palabras de desamor,
mis pantalones manchados
por la sangre de mi corazón,
el aire entra a ligeros espasmos
en mis pulmones,
los cuales lo agradecen,
al mismo tiempo que odian
el fundamental elemento.

Me rindo al cielo...
a las consecuencias que pueda tener,
me rindo a las secuelas
que dejaran mis heridas,
a las cicatrices de los inmortales
y a los hundimientos de los cimientos
de mis ideales...
Renuncio a todo.

Me niego a pensar
que no puedo tener
un sentimiento de amor para alguien.
Me niego por completo a reducir
el corazón a cenizas de alma,
apelo a todos los dioses del cielo,
cristianos y hebreos,
celestiales y terrenales,
les pido que me entreguen el alma
que me falta para lograr amarte.

Me redimo a los fieles,
a los valores sociales,
estigmatizo los pensamientos erróneos
y creo en ti,
porque en mi,
no me encuentro certeza,
únicamente disipo la sinceridad de alma,
únicamente sé amar de verdad.

viernes, 2 de abril de 2010

Diario del amor de una noche

Una copa rota por el suelo, y mis ilusiones derramadas. El aletéo de un murcielago me espabiló y te vi desde el otro lado del cristal besandote con él, tres años y medio después. En ese momento me sentí vacío, utilizado. Nos hemos reído juntos tantas veces... me duele tu falta de sinceridad, algo de lo que quizá estoy pecando demasiado, pero lo que más me duele es el daño que te queda por sufrir, porque él juega contigo, él es quien se rie de tí, y de mi, se ríe de los dos, y a pesar de todo, cuando lo necesites seguiré ahí; para tenderte una mano y levantarte. Porque soy así. Ante todo soy alma, un espiritú enamoradizo, y recorro las calles enamorandome de las flores.

Mil llamadas a mi telefono, millones de mensajes, y nada mas que se quedan mis esperanzas rotas. Amor de una noche, desamor de mil dias. Alumbro mis ideas con la neurocirugía profunda de mis pensamientos, son los que me proporcionan esa clarividencia para darme cuenta de que sigo siendo yo. Sigo siendo la misma persona a pesar de todo y aunque estuve triste, estoy feliz de haberme encontrado.Aunque todo esto me entristezca, hoy en el fondo sonrío aliviado.

Pasan días y días, tras aquella noche, y ¿qué me queda?. No tengo mas que mi buzón vacío, ni una carta, ni una señal de luz en este infierno de sin razón, ni un momento de tu amor... Todo acabó allí. Yo dentro del local, y tú, afuera, tras el ópaco cristal donde por siempre quedó grabado vuestro abrazo, vuestra eternidad, la sombra del amor si hizo vidriera sobre ese cristal. La sombra del amor fue la que me cubrió después de descubrir la verdad.

Anochecer de Marzo, amanecer de Abril

Pequeña y graciosa,
estrellita de esta noche de primavera
que alumbra mi ciudad,
mis sueños de plata, mi sincero mirar.
Sombría estela de brisa marinera,
aroma salino de este viento feliz,
anochecer de Marzo,
amanecer de Abril.

Jugaremos con las palabras,
nos desnudaremos en sentimientos,
nos reiremos, y porqué no lloraremos.
Al ruido del bar no le faltaba nada,
las miradas cómplices, los secretos,
las verdades a medias y las mentiras por contar...
Las parejas desperdigadas
y alguna que otra canción de Amaral...
porque anoche fuiste tu mi estrella de mar.

El olor a madera de la escalera,
el humo de tu tabaco light,
y mi palabrería barata llena de vacío,
se fundieron en un abrazo.
El brillo de tus profundos ojos,
y lo que nunca antes vi a la primera,
eso a que la gente llama sinceridad.
El flirteo de los clientes,
el ruido en el ambiente,
y yo que caigo rendido a tus pies...
y allí mis dudas que dudan de dudar,
y mis latidos paulatinos se desacompasan
por sentirme tuyo un poquito más.
Paciencia me grita algo por dentro...
paciencia que todo empieza a funcionar.

La música nos abraza
cada una de nuestras frases,
y seguimos soñando con soñar...
con no volvernos a equivocar,
con, por qué no rozarnos los labios,
pero dime si me puedo equivocar...
Si lo ultimo que deseo es dañarte
y perder ese corazón
que aunque me duela se de sobra que no tendré.

Las puertas se abren,
el frío, arropa nuestras caras...
y yo que te miro...
no sé como reaccionar...
por mas que pase el tiempo
ese momento no lo sabré dominar...
perderme en tus labios, rozar tus manos...
la locura del orgasmo sexual
que se apodera de mi mente,
que se choca con mi verdadero ideal.
Pero no...
Como todo caballero andante,
como buen Hidalgo que se precie,
lo mejor es dos castos besos y callar....
Lo que me pierdo por no ser vulgar...
lo que no gano por ser tan cabal.
Esa es mi gran diferencia...
esa es mi autentica verdad.

viernes, 26 de marzo de 2010

Y, ¿si eres tú?

Esta noche,
como todas las noches
voy a pensar en ti.
No hay nada mas gratificante
que cerrar los ojos
y abrir las alas antes de dormir.
Volaremos raso,
con miedo de caer al suelo,
aunque yo estaré a tu lado
para que puedas alzar el vuelo.

Desearía estar a tu lado,
y que apoyases tu cabeza sobre mi pecho.
Me encantaría que me abrazases,
que me mimases,
que te enganchases,
que viésemos pasar
juntos las estrellas del cielo,
que pidiésemos los mismos deseos,
que nos deseáramos, yo ya lo hago...
que cuando tuvieras frío
te arropase con mi cuerpo.

No conozco la plenitud,
pero nunca antes había sentido como siento.
¿Paz? me pregunto, quizá no sé.
El corazón me late
a mil por hora con solo sentirte cerca,
nunca en tanto tiempo
me sentí feliz.

Tantas ideas,
tantos sueños,
tu, yo, ellos, nosotros,
alcanzar el Sol,
calentarnos con la luna,
cualquier cosa es posible,
cuando aprieto el corazon.
Que se queden las palabras,
que no floten sobre el mar,
porque lo que flota se hunde,
tarde o temprano tiene que empezar.

Renegare de las palabras
que un día escribí
porque el amor todo lo puede,
porque el amor daña mas que un misil.
Esperare sentado
a la orilla de la vida
que ese mar que esta frente a mi
rompa con una ola
y me anuncie tu llegada,
poco a poco
te vas haciendo mas grande
pero ese lazo que te llena de vida
un día se rompera,
y estarás aquí conmigo.

Un rosario de sentimientos
que me azotan en la cabeza
y no dejo de pensarte.
Eres el norte de mi brújula
y los días de mi calendario,
esos benditos días
que se posaron en nuestras manos.
Deseo arrancar todas las hojas de golpe
y encontrarte allí,
con un abrazo sincero,
solamente espero un te quiero...
Y, ¿si eres tú?

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿¿Y si existe el amor??

Ayer descubrí la grandeza de un elemento gracias a una conversación con dos amigas. La charla que al principio empezó siendo tres, después cinco y después, no sé, ¿quizás todo el mundo?, porque es algo que nos concierne a todos, es algo que todo el mundo ha oído hablar de él pero nadie lo conoce. En fin el AMOR es lo que tiene. La pregunta era: ¿EL AMOR EXISTE? Mientras unos defendíamos el idealismo del amor, otros defendían este estatus como la amistad llevada al extremo, otros sin embargo certificaban que el amor llega sólo y se mete dentro de nosotros sin pedir permiso.

Yo me situó al lado de los que dice que el amor existe. Porque decirme que es el amor, sino más que la muestra de sentimientos sin necesidad de decirlo porque todo lo que haces por y para esa persona es por amor.

Ahora bien, no confundamos el amor con el enamoramiento. El amor nos acecha cada día a cada segundo y desde mi punto de vista, es lo que descubrimos cuando el enamoramiento acaba. Es esa sensación en la que sientes que estás incompleto cuando esa persona a la que amas no esta cerca, es un abrazo sin pedir más, es acercar la jarra de agua cuando la pides mientras dedicas una caricia al pasarla de mano en mano, es esa mirada cómplice cuando encuentras esa dificultad, es ese beso al anochecer, y porque no el amor también es esa voz que te doy cuando hay algo de ti que no me gusta, es esa boca torcida porque no consigo lo que quiero, es ese silencio entre dos cuando algo no va bien, pero sabes que a pesar de todo la primera persona con la que puedes contar es ese que tienes al lado.

El amor es alguien a quien cada minuto tienes presente en tu pensamiento. Es alguien en quien piensas cuando no piensas en nada, es alguien a quien discutes la capacidad para amar, alguien a quien discutes cualquier elemento porque quieres que sea mejor de lo que es, pero claro está es alguien también de quien adoras sus defectos, por mucho que te duelan, por mucho que te sepan mal, por mas que el sinsabor te recorra la garganta porque hace esa cosa que no te gusta.

Las luces del bar se encienden y el dilema aún hoy, en mi soledad sigue en mi mente presente. ¿De verdad el amor existe? Yo sigo en mis trece... El amor es una falacia... pero que bonito es vivir en una mentira. El amor es difícil pero como dijo Pedro Salinas “ Perdóname por ir así buscándote tan torpemente”

Quizá tú no me viste
quizá nadie me viese tan perdido,
tan frío en esta esquina.
Pero el viento
pensó que yo era de piedra
y quiso con mi cuerpo deshacerse.
Si pudiera encontrarte,
quizá, si te encontraste,
yo sabría explicarme contigo.
Por la seguridad que transmite tu cuerpo,
por los gestos que delatan,
yo le repito al viento
que si al fin te encontrase,
que si tu aparecieses,
yo sabría explicarme contigo

martes, 16 de marzo de 2010

Recuerdos de niñez

Dorados acantilados de sueños,
perpetrables por los saltos
que dimos de alegría,
aunque poco a poco descubrimos
los caminos ocultos de la vida.

Eras de trigo y centeno,
utensilios de labranza
como porterías, los cantos de las piedras,
y aquel balón rodaba por encima de la siembra,
goles por escuadras imaginarias,
caídas contra el suelo de cereal.

Caminos empedrados y la vida por rodar,
vertederos donde nos colamos a jugar.
Noches de verano,
nos descubre el amanecer,
esa niña que me gusta,
la que silencia mis palabras,
la que con su mirada me asusta,
la que revoluciona mis palabras,
y cuando estoy con ella mi alma se esfuma.

Recorrimos los caminos de San Roque,
surcamos la tierra imaginando el mar,
perseguimos liebres a “pedrás”,
día tras día,
Septiembre se acerca más.

El café migado,
las natillas de la abuela,
el rosal pochado,
y en la higuera
una tarde quede a oscuras atado.

Canastas de mimbre,
la escalera hacia el palomar,
las rejas verdes,
y las gallinas no paran de cacarear,
recojo los huevos
y salgo a volar.

Los recados de mi madre,
las preocupaciones que ahora están
antes no se ni quien las llego a crear,
tal vez el partido contra Anchuelo,
tal vez la carrera que ganar,
el liderazgo de los amigos compartido
cada cual te quería como eras,
cada cual corría a buscarte al despertar.
Cuestas infernales a las doce,
las campanas de la iglesia acaban de sonar,
el alma del preso Cisneros
retumba en el aire torcuato,
crónicas de un pueblo
que un día alguien vivió,
crónicas de un infante
que alguien conoció,
recuerdos de niñez
multiplicados por amor.

Rodillas agujereadas,
surcos en la piel,
rasponazos que quemaban pero sin dolor,
camisetas por ahí tiradas,
el tizne en las manos,
la verdad en el corazón,
toriles de cartón,
novillos de tez marrón,
talanqueras en los portales
y la plaza convertida
en un ruedo de última división.
Exhibición paracaidista,
tradiciones de una España
populista y popular,
pasodobles, charangas, borracheras,
y los Quintos que este año se van.

Bicicletas oxidadas,
y asaltamos las bodegas
donde nos enamoramos por primera vez,
donde el virgo perdió la inocencia,
donde descubrimos otra forma de jugar,
con mis manos en tu pelo,
con las tuyas rodeando mi cuello.

Septiembre acaba de empezar,
se acaba el verano,
comienza otra amistad,
continúan los sueños
pero aquellos años ya no volverán,
tal vez no volvamos a coincidir más.
La melancolía me cruza la mente
y ya no se que recordar,
pero si sé con que me quiero quedar,
me quedo con las sonrisas,
con las experiencias y con la verdad
con que se marcaron
cada uno de esos segundos
porque ocurrió y no lo voy a olvidar.

martes, 9 de marzo de 2010

Se despide el invierno

Se despide el invierno
de nuestros pálidos cuerpos.
Por fin deja de sacudirnos
con sus temblores el frío
que viste cada uno de nuestros días,
por fin desaparecen los abrazos de calor
y comenzamos poco a poco
a despegar nuestras pieles,
de las artificiales pieles.

Se despide el invierno,
y atrás quedan los días de nieve,
donde los vestidos
que cubrían las ciudades
eran de un blanco puro y virginal,
donde el blanco suelo
despertaba los gélidos pasos
bajo nuestros mullidos pies.

Se despide el invierno,
ya quedan para el recuerdo
las tardes de soledad de la plazuela,
ya comienzan a despuntar
los primeros rayos del alba
antes de espabilar nuestras miradas,
los cielos se tiñen de lirios
mientras el Sol desarropa a la Luna.

Se despide el invierno
y vislumbramos ese efluvio primaveral,
donde todo comienza a fluir con mas agilidad,
donde el aire está cargado de poesía
y los románticos se descubren en cada esquina.

Demos la bienvenida al Sol,
a las luces y los colores
que visten nuestras calles.
Demos la bienvenida al Sol,
y al canto de los gorriones
como nuevo despertador.
Demos la bienvenida al Sol,
y los días de refugio,
cuando llueve por error.
Demos la bienvenida al Sol,
los aromas que desprende
evocan al Dios del amor.

Luces al alba,
y al ocaso le cuesta más amanecer,
luces de calma
que descubren mi alma y mi ser.
Ella y él se acechan en la inmensidad
de los jardines del atardecer,
cosas de las flores
que nos desatan las cadenas del placer.

Perfumes de brisa fresca,
aire de esperanza y miel,
alegría desmedida
y un nuevo cuento por leer.
Olores de incienso;
albero bajo mis pies,
devuelveme la alegría
de la primavera al nacer.

Rocío se cae al suelo
cada mañana al amanecer,
me deja las lágrimas de las rosas
y el picorcillo de luz sobre mi piel.
Rocío descubre sola
el aire que desnuda su piel,
Rocío sabe que sola
se muere al amanecer.

Primavera en mi cabeza,
la yerba viste mis pies,
los sentidos se excitan
por olvidar el invierno cruel.
Sentado frente a una estrella de luz,
arropado por su calor
disfruto cada segundo
de la soledad de mi corazón.

Se despide el invierno,
y por fin descongelo mi corazón,
se despide el invierno
y ahora se hace la luz en mi interior,
se despide el invierno
con la esperanza de unirme a tu amor.

domingo, 7 de marzo de 2010

Sin buscar palabras

Mira bien... cambia el juego
y tal vez hoy me toque perder.
Me cambió la vida por amor
y ahora siento que todo acabó.
¿y que más se puede pedir
si no estas junto a mi?

Mi corazón ya no late por dos
y está lleno de rabia y dolor.
Esperaré a quien está por venir
a curar las heridas que sufrí por ti.
Y volver de nuevo a reír
y sentirme feliz...

Y esta vez, ya no quiero volver,
a beberme el llanto de tu piel.
No sufrir, simplemente vivir
aunque algo se acabe, seguir...
Sin buscar palabras,
sin buscar palabras,
sentir que estoy aquí.

Y esta vez... cambia el juego pá bien
y me acuesto en una nueva piel.
Me arrastró el viento de tu amor,
nos despertamos desnudos al Sol.
Por volver de nuevo a reír
y sentirme feliz...

Y esta vez, lo que quiero es volver,
a beberme el llanto de tu piel.
Por sufrir, simplemente vivir
aunque esto se acabe, seguir...
Sin buscar palabras,
sin buscar palabras,
sentir que estoy aquí.

¿Y que más se puede pedir
si no estás junto a mi?

Y esta vez, ya no quiero volver,
a beberme el llanto de tu piel.
No sufrir, simplemente vivir
aunque algo se acabe, seguir...
Sin buscar palabras,
sin buscar palabras,
sentir que estoy aquí...



Letra: Victor Manuel Hidalgo
Música: Victor Manuel Hidalgo y Javier Martin Morales

miércoles, 17 de febrero de 2010

Me tendré que mostrar

Mi corazón se acelera,
siento sus latidos golpeando contra el pecho,
siento que alguien ha entrado dentro,
y tengo miedo.
Esa presencia perturba mis sentidos,
me hace respirar
de una forma desacompasada,
la fatiga llega a mi cabeza.

Han desaparecido los grises de mi vida,
y poco a poco,
todo vuelve a su ser,
las rosas crecen en primavera,
y su perfume es parte de tu piel.
Han desaparecido las palabras de odio,
y las he cambiado por estas de amor,
las que te regalo,
las que son para los dos.

Pero no puedo solo,
necesito una señal,
necesito que arriesgues
para que yo pueda saltar,
necesito verte y tus ojos brillar,
necesito el aire que me puedes dar.
Aunque tarde o temprano
me tendré que mostrar.

Verde campo el de tu mirada,
pálido cielo el de tu piel,
suave perfume entre tu pelo,
dejame que llegue a enloquecer.
Paseate frente a mi,
dame envidia,
que me cueste ser feliz,
y aunque después me alegre de tenerte,
puedes hacerme sufrir,
aunque después dejame quererte
y a tu rostro dibujarle
cuando arranca a sonreír.

Cada noche me despierto,
esperándote,
esperando tus momentos,
ven y muestrame,
que aunque yo te llevo dentro
me esta condenando saber
que te tengo lejos de mi cuerpo,
y que no sé si te voy a tener.

La herida de amor no cura

Pasan los días
y mi corazón se acelera
cada vez que te veo,
cada vez que te miro,
cuando contemplo tu belleza rebelde,
cuando navego en mi sueños,
donde te imagino,
simplemente mía.

Pasan los días
y parece que Cupido
acertó de lleno con el corazón,
parece que Cupido
no ha entendido mi oración.

Me pedí un ramo de rosas muertas,
me pedí la fragancia de lo podrido,
pero eso no es lo que ha venido contigo.
Contigo los días son de luz,
y la calma me atraviesa en mi razón.

No secuestres mi alma,
déjame que respire,
que suspire y que te mire,
que sea yo quien se eleve al espacio,
que sea yo quien ocupe el infinito de los mares,
que la flecha me duele
y la herida de amor no cura.

Sana mi memoria,
borra cada mal momento que pase estos años atrás
y regálame la esencia de los venideros,
vuelvo a sufrir en silencio
pero no de dolor,
vuelvo a sufrir por lo más bonito
conquistar aquel amor.

Te dejo ocultas mis palabras,
muestras de deseos,
mis eternos sentimientos
los arrasó tu huracán,
devastaste la piedra de mi conciencia,
y dejaste a flor de piel
la armonía del romanticismo más puro.

Tus ojos tristes...
tu sonrisa eterna...
tu silueta adormecida...
tu inconsciencia que desconoce
lo que hoy callo tras de mi,
cuando despertemos juntos
y te bese en los labios,
para susurrarte al oído
mis palabras, mi te amo.

Hoy me he vuelto a enamorar,
y tengo ganas la verdad,
de olvidar lo que he de olvidar,
y de ser sincero
que a mi edad no está nada mal.
Déjame decirte que te quiero hacer feliz,
déjame decirte que te quiero
que mas puedo decir...

Esta vez se lo que quiero

Ayer se rompió mi reloj de arena y
cada uno de mis segundos
quedó esparcido por encima de la mesa
como el crupier que lanza las cartas de la baraja.
Esta vez la vida no me dio el comodín,
esta vez pintaron bastos
y la mano la perdí.

Cada vez tengo más ganas,
cada vez veo más sangre,
más odio, más rabia
a cada rato que pasa borro
los recuerdos de mi memoria,
a cada rato me arrepiento.
¿Mi carga?
Para ti, yo no la quiero,
estoy contento con lo hecho.
Estoy feliz de haber sido,
finalmente sincero.

Cada vez
queda menos por reencontrarme,
cada día
estoy mas cerca de mi,
porque por fin me olvidé de amarte,
y aunque te arrepientas
no estaré para ti.

Esta vez,
las circunstancias no me empujan ahí,
las que me acercan son ellas,
y son las que olvidan
lo que fuiste para mi
las que me descubren despierto
pero esta vez pensando en alguien,
y me alegra saber que no es en ti.

Lanzaré las palabras mudas al aire,
las que sólo oirán los sordos,
y deslumbraran a los ciegos,
las que descubrirán
donde estuve todo este tiempo,
las que harán
que una vez más
te encuentre de nuevo, amor.
Aunque me cueste el vuelo de mi sombrero,
aunque me vuelvan a descubrir,
esta vez más sincero.
esta vez sé lo que quiero.

Regálame el sabor a ti,
a tus aromas, a tus besos,
a la enfermedad febril,
a las tardes de otoño,
a las noches de Abril,
a los sueños sin dueño,
a la vida sin ti;
regálame mil caricias,
pero tú no me hagas sufrir,
que te quiero y me muero,
que te deseo a morir.

Ahorrate los discursitos,
déjame ser así,
los momentos del casero
que refugian mi sentir
son momentos que en la vida
pertuban mi paz
y me resignan a vivir,
por los lances del torero,
y los bailes de Joaquín,
por España, yo te quiero,
eres lo mas grande
que se encuentra en mi país,
y aunque no me quieras
que el mundo sepa mi sentir.
Que te quiero en silencio,
y no se lo que aguantaré así.

La tierra nos necesita (... a Haiti)

Pasan los días
y nosotros sin hacer nada,
la madre naturaleza se enfada
y decide con crueldad,
con la frialdad de un asesino en serie.
Nos desafia y se resquebraja.

Pasan los días
y temblamos con los llantos,
nos descongelamos,
nos volvemos cálidos,
y de tan cálidos que somos,
nos contaminamos y nos ódiamos.

Los cimientos de los ideales crujen,
los estratos de nuestras vidas,
las placas tectonicas de la humanidad
se desplazan por unir nuestras manos,
por mirarnos a los ojos y afrontar la realidad,
por ser más, por desear ser, por estar.

Miles de vidas arrastradas al centro de la tierra,
desesperados gritos de los incosolables,
de techos de papel, y arenas movedizas,
¿por qué no hacemos nada?
¿Por qué, si nos jugamos cada una de las miradas?
¿Por qué ellos no tienen nada?

Ayuda, reflexiona y piensa,
acelera el paso de la conciencia
aunque creas que no podremos hacer nada,
porque puede que nos toque aqui mañana,
y quizás sean quienes nos recuerden esta hazaña.
No olvides los llantos, las miles de vidas arruinadas.

Apadrina la reconquista de la felicidad,
lleva la bandera del optimismo y
dejala en un lugar visible.
En lo alto de la colina,
que quede claro quienes somos,
que la gente se fije,
que mi hermano es tu hermano,
y nadie es villano.

Deja el mastil bien clavado,
que nada lo moverá,
que no dudemos de las ideas,
que lo tengamos claro
que el mundo necesita de nuestra ayuda.
La Tierra nos necesita
y no hace falta que lo pida.

Te esperaré sentado aquí

Las estrellas del cielo
me alumbraran esta noche
me guiaran
por las constelaciones de la vida
y desembocaran en tu sonrisa,
la que me lleva,
la que me eleva,
la que me ignora.

Recorreré los senderos infinitos,
viajaré por el amor impaciente,
por los latidos de mi corazón,
por las imagenes de los sueños
en que deseo que estemos los dos,
por las miradas complices
y el guiño de tu comprensión.

Saciaré mi sed en la fuente de tu boca,
secaré mis lágrimas
apoyado sobre la sinceridad tu hombro,
y me quemará tu abrazo,
aunque de los versos de mi boca
salgan dibujados de tus trazos.

Imaginaré como será cada noche,
en la penumbra del callejón de los deseos
asaltaré tus labios,
y tu sombra
quedará eternamente sellada en la pared,
mi reflejo irá en tu rostro por siempre,
mi alma se enganchará a vivir
si dejas vacía de pensamientos mi mente.

La inercia del aire me arrastra,
y vivo de día en día,
la inercia del tiempo me entierra
y tú me devuelves la vida,
los segundos de mis latidos
resuenan por dentro y mira
que hago sin compartir
contigo mi trocito de vida.

A veces
me pienso sin ti,
a veces
me imagino a sorbitos morir,
a veces del cielo,
y de momento sin ti,
a veces del tiempo
y te espero hasta el fin,
aunque nos creamos inciertos
te esperaré sentado aquí,
te esperaré hasta
que te fijes en mi.

viernes, 8 de enero de 2010

Inflexivas Reflexiones

A vosotros,
los colgados de la luna,
descubrirme los senderos de la vida,
indicarme las señas correctas del camino,
a vosotros,
no dejéis que se escape mi destino.
Llevarme al infinito,
elevarme al espacio,
aunque vuelva por navidad
a quedarme entre los seres vivos,
aunque me olvidé respirar.

Por nosotros,
los amantes del brillo de las estrellas.
Robaremos el alma de los nenúfares
que flotan en el estanque de sueños.
Por nosotros,
por las fantasías sin dueños.

Dejaremos las palabras,
hablaremos por miradas,
nuestros ojos iluminan la oscuridad
porque desconocen las tristes veladas,
porque se comunican en la realidad.

Por ellos,
los inmortales condenados a perpetuidad,
detendremos los instantes impares,
devolviendo los minutos robados al reloj.
Por ellos,
porque no descubran lo que hicimos tu y yo.

Que nadie se oculte tras las palabras
que se lanzan contra una pared,
un pared llena de letras chinas sin sentido
que algún día las tradujeron por saber
si pronunciadas les devolvería su amor perdido.

Por los segundos,
incesable tormenta de vida que transcurren
uno detrás de otro sin poder acumularlos para siempre
en el lugar donde guardamos los recuerdos,
en el interior de un recipiente de óseo espacio.
Por los minutos,
hijos no deseados del matrimonio del tiempo.

Que se alineen uno tras otro,
en fila india, formación militar de celulosa,
insignificante mota de polvo de mis neuronas,
dejarme los recuerdos como únicos inquilinos,
dejarme los recuerdos que son verdaderamente míos.

¿Dónde está mi corazón?

Me quiero enamorar,
pero no puedo,
recorro las calles
sin algún sentido.
Mi horizonte
cada vez queda mas lejos,
mis pensamientos
a cada segundo confundidos.
¿Dónde está mi corazón?
Me pregunto al amanecer de resaca,
realmente me sirve de algo esto,
me afirmo, me reinvento.
Me quiero enamorar,
pero no puedo,
no tengo ganas,
no tengo fuerzas,
me marcho al viento,
que me lleve al lado de alguien,
tranquilo,
que me lleve al sueño de amor,
contigo.
Busco entre las letras,
me iluminan las estrellas,
me asfixia la agonía,
te encontraré al fin de mis días.
Camino sincero,
sendero de espinas y piedras,
donde tropiezo, donde me caigo,
donde me daño.
Camino sin freno,
y me curo las heridas del suelo,
al aire, los segundos,
al suelo, mis sentimientos,
los piso, los muerdo,
me enervo.
Un rayito me recorre
de pies a cabeza,
un rayito que me golpea,
sin que nadie lo detenga.
Me quiero enamorar,
pero no puedo,
me quiero enamorar,
una vez más sincero.

Se quedó sola

Se quedó sola.
Una mirada.
La foto colgada de la pared.
El cariño de ayer tarde.
Amar.

Se quedó sola.
Un viaje a sus adentros.
Un pensamiento para analizar.
La mente y sus sentimientos.
Evaluar.

Se quedó sola.
El vello de punta.
Un accidente sentimental.
No puede ser, él acompañado.
Infidelidad.

Se quedó sola.
El mundo gira entorno a ella.
Todo la gente le pregunta.
Medita la respuesta.
Incomprensión.

Se quedó sola.
La absorción material de la tierra.
No sabes donde meterte.
Te escondes.
Vergüenza.

Se quedó sola.
Buscas a alguien.
Buscas algo a que agarrarte.
Silencio de verdad.
Soledad.

Se quedó sola.
Se cansó de respirar.
Una bombona de butano a su lado.
Una goma y su boca.
Suicidio.

Se quedó sola.
Una llamada al aire.
Las alas al viento y flotar.
Dos brazos y agitar.
Volar.

Se quedó sola, sin nadie más.

Carta a la amistad

De vez en cuando me da por hacer cosas como las de hoy. Congregar a la gente que más me gusta alrededor de una mesa y evaluar como nos va la vida a todos. Un puchero, un buen vino, y vuestra compañía, el resto queda en manos del azar y de nuestra autenticidad, queda en pos de que cada uno diga lo que siente, lo que le está pasando... no se porque pero me gusta oíros, me gusta sentir que dentro de esa forma de ser que tenemos cada uno, todos tenemos algo que nos atemoriza que nos quita el sueño y nos preocupa, alguien a quien queremos, alguien a quien odiamos, y que a fin de cuentas los que somos, estamos ahí, los que estamos sabemos que somos los que somos... ya sabéis que me refiero.

Y es que hay cosas que nadie puede comprar, y entre ellas está la amistad. Eso es una verdad absoluta y que nadie me la niegue, porque le diré que es mentira, porque si una amistad se compra ya no es algo que está en el aire, ya no son sentimientos. Yo desde luego nunca he ido al mercado a comprar un kilo de amistad, ni cuarto y mitad de sentimientos. Lo que tenemos entre los que hemos estado y algunos pocos que han faltado se consigue ahí afuera, se consigue con el día a día, se consigue con las miradas y las risas, con las historias y las aventuras, con las discusiones y las riñas. Se consigue porque somos como somos.

Quizás os penséis que esto pasa en las series de ficción de la televisión, quizás en algún que otro libro, pero no. Esto es la vida, esta es mi verdad. Honestidad, sinceridad, autenticidad, cariño, perseverancia y comprensión, un poquito de agua oxigenada para las heridas. Yo sé que hay bastante más gente que cumple estos requisitos, exquisitos, si pero indispensables para que sea original, y no me refiero a original como innovador, sino a original como de origen. ¿Lo sabéis todos, verdad? Algunos los junto en una mesa alrededor de un puchero de comida y a otros los siento en una mesa detrás de un café. Con unos me río, convivo, más o menos a diario, pero otros son mi descanso eterno, son mi paz interior, son quienes llenan el alma... todos y cada uno de ellos, ¿y ahora que hago? Pues lo único que les puedo mostrar es mi gratitud por sacar lo mejor de mi, y por seguir estando ahí.

Impresionante significado el de la amistad. Impresionante la compañía que nos garantizamos para el espíritu. Sólo nos hace falta mirar a los ojos para transmitir con una mirada, con un simple pestañeo, la complicidad, para interpretar como están nuestras pieles, nuestras cabezas, nuestras almas. Os contaré que no he tenido muchos de vosotros, os contaré que el ejercicio que realizo a diario ahora, me beneficia, me relaja y me descarga... me siento bien conmigo mismo. El espíritu descansa a gusto. Es imposible la reflexión, es increíble como late mi corazón. Ahorrate el esfuerzo y haz lo mismo. Unas gotas de cariño, una mesa, un buen vino, y compañía. Ahorrate el disgusto, y trabaja la sinceridad. Descansa que es de verdad. Descansa que ahí estan.

Os quiero a todos.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Quise ser hombre antes que niño

Quizás quise correr demasiado...
a mis veintiséis
quise ser hombre antes que niño.
Salté del precipicio sin red.
Me quité el vestido de la locura,
y me disfracé de responsabilidad,
y ahora ando a contrapié;
queriendo hacer lo que no hice ayer,
y tratando de olvidar porque
lo que hice no tuve que hacer.

Quizás quise ser hombre,
por crecer, por sentirme seguro,
por transmitir mi autoconfianza,
por desprenderme de los miedos
que me persiguen, que me atenazan,
por demostrar que el amor existe,
por olvidar el miedo que amenaza.

Me puse la máscara adulta,
media máscara veneciana,
que cubre la realidad de mi mirada,
que me sirve de refugio
la que oculta mi morada,
el baile de máscaras toca a las doce,
el vals con la muerte...
cuando me acuerde.

Quizás quise ser niño,
por no olvidar lo que fui,
y reír por reír,
y jugar por jugar,
sin preocuparme nada mas
que por ser feliz,
por olvidarme que crecer
es empezar a morir,
por sentirte cerca,
por estar junto a ti.

Quizás quise ser hombre
por que no me traten como a un niño,
quizás quise ser hombre,
por miedo a ser siempre un niño.
Aunque me roben los sueños,
aunque quede claro que me los quitaron,
seguiré dentro de ellos
por que ellos son míos,
y yo soy de ellos.

Otoño

Otoño se sentó a esperar a su amante
con la mirada hundida en el horizonte,
y la muerte intoxicada de belleza.
Naturaleza muerta, esperanza viva;
se funden en manos del artista
para crear la belleza de tu rostro,
hipnóticos ojos, deseo en los labios.
Refleja la melancolía en tu mirar,
la sutileza del romanticismo
la elegancia del paisaje,
que espera pacientemente
al dueño del mismo.
El manto de hojas cubrió a Otoño,
lo protegió de los primeros rayos de luz,
los que desnudan el alma
y atemorizan a los duendes de la noche
que huyen sin decir ningún reproche.
Deja que el aroma de las flores te cubra,
robales su esencia, su luz, la existencia.
Otoño...
esa diosa que todo lo puede,
esa musa que todo lo cubre,
Otoño, tan pronto llegas sin avisar
como te marchas y nadie te descubre.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Los anillos de Saturno

La luz esta dentro de mi
esta resistiendo la tempestad que nos separa,
y poco a poco se hace mas grande,
vuelve a propagarse por todo mi universo.
Vuelve a iluminarme las ideas,
vuelve a calentar mi corazón
que desea acercarse al tuyo
para darle un poco de cariño.

La luz infinita viaja por el espacio
chocando y rebotando por los satélites,
cruzando los anillos de saturno
esos que un día se posaron en nuestras manos.
Hoy todo va mas despacio,
el tiempo se divide en fracciones de milisegundos
mientras intento acercarme poco a poco a ti.

Un rosario de sentimientos
que me azotan la cabeza y no dejo de pensarte,
eres el norte de mi brújula
y los días de mi calendario.
Deseo arrancar todas las hojas de golpe
y encontrarte allí, con un abrazo sincero.
Solamente espero, te quiero.

Tres lunas y cuarto
un eclipse de sol en Marte,
la huella de Armstrong,
la bandera que ondea en el espacio.
¿Realidad?
como tu amor por mi,
como el corazón que no te dí.
Devuélveme los anillos de saturno,
dame las razones
para que no olvide lo oscuro,
un sentimiento
un movimiento
el Sol y la sonrisa de Neptuno.

Nunca fuimos ángeles ni demonios

Nunca fuimos ángeles, ni demonios,
solo porque no estuvimos en el paraíso,
ni cruzamos el Edén descalzos,
porque nos quisimos
con tanta fuerza que nos hicimos daño,
que acabamos con el corazón escayolado
y destruimos el puzzle
de nuestra historia en un segundo

Nunca fuimos ángeles, ni demonios,
ni nos disfrazamos de Charlot,
a pesar del bombín, el bigote y el bastón,
porque un zapato sabe mejor,
y jugamos con el mundo en nuestras manos,
como en El Gran Dictador,
por nuestro corazón,
el gran dictador de izquierdas,
que no lo podemos negar.

Nunca fuimos ángeles, ni demonios,
ni quiero que lo seamos,
me queda bien el disfraz de humano
que ayer alquilé,
me queda bien la sinceridad como corbata,
y la humanidad de abrigo,
las palabras de verdad.
No me veo en el cielo,
pero el infierno queda lejos.
No lo merecemos,
¿lo discutimos?
mis argumentos son reales,
ni tu ni yo somos lo que creemos ser,
ni jamás seremos lo que queremos ser,
ni tu ni yo olvidaremos,
como nos desnuda el amanecer.

Nunca fuimos ángeles, ni demonios,
nunca lo seremos te lo puedo prometer
aunque descendamos a las profundidades
al recóndito rincón escondido,
entre la penumbra, y la oscuridad,
entre las ascuas de las llamas,
aunque exista de verdad.

Nunca fuimos ángeles, ni demonios,
ni tenemos personalidad,
ni descubrimos las memorias
al mundo por amar,
nunca fuimos ángeles
pero te puedo contar
que el mundo que dejé
era mejor que el que me encontré,
aunque el limbo me secuestre
y no pueda salir de él.

domingo, 20 de diciembre de 2009

¿Seremos libres?

Desde el cielo,
desde el aire y para el alma,
con el miedo
con los sueños, en mi calma,
ahí donde te encontré, en él
entre bolas de placer
donde nos arropamos en la cama.

- ¿Cuándo seremos libres?,me preguntas.
- Cuando seamos uno, te lo prometo.- contesté, mitad vanidad mitad deseo.

Una reflexión gratuita y del mismo modo que te pude decir cualquier cosa. Pero hoy, lo analizo, te analizo, te respiro y te murmuro en lo profundo de la noche, en el lugar donde nos estremecemos y entre tu y yo, glaciares de cariño, mucho más que frío.¿Cuándo seremos libres?.

En verdad, no somos mas que materia, dentro de un cuerpo, y aunque pensemos; no somos libres, estamos teledirigidos por tantas y tantas cosas. Nuestros padres, nuestros deseos, nuestras ánimas, todo... Alguna vez he pensado, os lo puedo jurar, y... ¡cuánta libertad! os lo puedo asegurar, alguna vez he recogido aire de una bocanada he llenado mis pulmones y he gritado hasta que me ha faltado el elemento,elemental, hasta que me ha dolido el pecho de libertad, y eso es lo que tiene la libertad que al final nos calla, nos enmudece y nos ensordece, luchas de egos, egoísmo.

Pero, ¿seremos libres? Recapacito sobre la pregunta, le doy vueltas, y la respuesta se escapa furtiva, como recién pescada, entre mis dedos, de mi cabeza, de mis adentros. ¿Cómo hacemos para ser uno? Te lo prometí, te lo dije que seríamos uno pero para eso tenemos que pensar en común, todos nosotros, y yo por mi parte no quiero faltar a mi palabra. Apenas nos conocemos y quiero quedar bien contigo, quiero ser caballero.Tenemos que mirar al sur y ver su problema, analizarlo, destriparlo hasta que quede masticado y una vez ahí, entre vísceras y sangre, la que derraman a diario los niños del descampado mundial, solucionarlo, ayudarles desde la profundidad de nuestras posibilidades, las infinitas posibilidades que se nos sitúan frente nuestros ojos, y las vertemos sin importar donde se derramen, sin mojarnos.

¿Libertad? Bendito tesoro, frente a frente, palmo a palmo, recorremos los días como sórdidos kilómetros de vidas incombustibles, imperpetrable el oro líquido, y nos odiamos y tan pronto nos abrazamos, y vuelvo, ¿Libertad? Tantas y tantas veces, ¿Seremos libres? Depende del día, depende de tí y de mí, de todos. No hemos sido libres, porque los libertinos no llegaron a tiempo para evitar el secuestro de los ideales. Nos escondemos tras la derecha, la izquierda, el supuesto centro, pero te digo aquello de: "Cuando seamos uno". Somos lo que somos, somos humanos, hermanos y villanos.

Desde el cielo,
volando sobre las palabras,
libertad sincera y amor en llamas.
Para el suelo,
entregarme las armas,
las del cariño, las que no engañan,
las que sin motivo engalanan.
¿Cuándo seremos libres?
Ya lo somos
pero no nos da la gana

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La injusticia de las guerras

En el cielo cubierto de los Balcanes
se encuentran todos aquellos que
murieron en manos de irracionales,
que juegan a crear un sentido dolor.

Esos lugares están cubiertos
por lluvias de hambrientos
hombres y mujeres destrozados
por perder seres amados.

Los niños sueñan en blanco,
el color de la paz,
y que los implacables soldados
no logran encontrar.
¿ Será tan difícil hablar ?.

Todos hablamos el mismo idioma,
y es que todos intentamos sembrar
la semilla más valiosa y con bella forma,
es un simple gesto de amar.

Llegará un día en que
el Sol vuelva a amanecer,
y esos niños escuchar
el sonido más melódico ,la paz,
ver la luz más brillante,
la forma de mirar,
al saber que la guerra
acaba de terminar.

Poesía a la Luna

La Luna me mira
con sus blancos ojos.
El traje de lentejuelas azabache
consigue variar el mínimo cachivache,
su suave voz me descubre
escondido entre la grandiosa mugre
de la sociedad del siglo veintiuno,
haciendo congelar uno por uno
los sentimientos que deslumbre.

La Luna me habla de la vida,
del sentido de vivir
al máximo cada momento,
exprimir la vida en la mañana,
que como decía el poeta:
"nuestras vidas son los ríos
que van a dar a la mar ".

La Luna me habla de mí,
de saber tratar, de amar
de reír, de sufrir, de llorar,
de aceptar la cruda realidad
que cada día nos sorprende
con alguna tragedia de más.

La Luna me habla de ti,
de como amas que te amen,
de como te gusta intentar
volver al corazón frágil
y que se consiga mover
al ritmo de tu sentir.

La Luna muere ante mí
dejando aparecer
una luz cálida y brillante,
es el día donde debo seguir
los consejos que me dio
la Luna antes de morir.


Estás ahí arriba y todo lo ves,
te tengo envidia como ya sabes,
tantas veces te he escrito,
tantas veces te he llorado,
que nunca me he sentido abandonado.

Cuando tenía algún problema,
recurría a tí con algún poema.
Te he abierto el corazón
en las noches de fría calma,
te he cantado al son
de las palabras que libera el alma,
me has robado la razón
cuando en los momentos duros
saltaba tu dulce alarma.

Sí supiera lo que
de verdad siento
no estaría aquí escribiendo
cada uno de mis tristes sentimientos.
La vida se acaba cuando uno
se queda sólo dentro de este mundo
sin nadie con quien hablar,
ni sitio donde llorar.
La poesía es mi refugio,
es el lugar donde me intento esconder.
la poesía es más que palabras,
es el sentido al perecer,
de una larga vida perder.

Hace más de cinco años
que empezamos nuestra relación
y todavía nos sentimos extraños
en un mismo corazón.
Grito tu nombre en cada uno
de los poros de mi cuerpo,
siento tus caricias recorriendo
en silencio cada rincón de mi cuerpo,
recuerdo tu pelo peinado
por la poesía que recita el aire,
vivo de recuerdos desde
el día en que te has marchado.

Voy a salir ahí fuera a buscarte
entre el cielo y la tierra,
para conseguir al fin liberarme
de este mal que me atormenta.
Me has dejado marcado
para el resto de mis días,
tus besos recuerdan las tardes
en el parque de los sentimentales,
donde sólo pasean los que sienten
el sentimiento de los inmortales.

Gracias

Nunca en la vida renunciaré de ti,
aunque a veces llegues a pensar que sí.
Te debo gran parte de mi corazón.
Sí estás triste, o lloras en tu interior,
mi corazón se encoge en un puño.
Eres una razón de mi vivir.

Crezco feliz aunque veas en mí
al niño que un día fui,
pero el tiempo no perdona,
y los recuerdos inundan la razón,
aunque el tiempo pase en el exterior.
Eres un modelo de vida,
de felicidad y juventud perdida,
que dejan paso a una madurez sentida.

Te imagino dentro de veinte años
sentada en el sillón recordando
días importantes como el de hoy,
hablando con tus nietos alrededor,
a los que educarás en la vida
como un día lo hiciste
con nosotros dos.

Paseando por el centro de tu ciudad,
que cada día te enamora más,
viendo pasar a tu gente,
alegre como la que más,
agarrada de tu marido
que hermosa estarás.

La vida que me has regalado
no se puede agradecer,
y estoy orgulloso de ser
tu hijo aunque no lo demuestre.

Por eso quiero gritar te quiero,
y darte las gracias la vida
de la que tanto espero,
y de la que renunciaría
por tí algún día.

Treinta momentos

I

El amor no se puede entender,
solamente hay que dejar
que nos moje con su dulce esencia

II

¿Por qué me resulta tan difícil
llegar a acercarme a ti?,
y cuando empiezas a sentir
algo más serio por mí
me llegas con algo así.

III

No sé como entenderte,
sí cuando te miro comprendo
tus ojos al mismo instante,
en que dices que ya
no puedo volver a verte.

IV

Nos quedamos a solas
y el silencio habla por los dos,
una sola mirada es un
discurso para dar amor,
para sentirse mejor,
con nuestro vacío interior.

V

No puedo callar el mar,
la ola del amor me vuelve,
otra noche a azotar,
y sucumbo a sus profundas
aguas donde me deseo ahogar.
El amor no entregado
se rompe dentro de mi
y me arrastra a la arena
donde te encuentro llorando,
con carmín en los labios
de fuego, que esta oscura noche,
no han conseguido ser amados.

VI

Camino a solas y en sentido contrario,
no comprendo un mundo lleno de corsarios,
toda la mierda escondida dentro del armario,
impiden un mínimo sentimiento humanitario.

VII

Qué difícil es decir te quiero,
qué difícil es entregar
el corazón abierto,
qué difícil es decir gracias
por toda una vida
dedicada a los demás.

VIII

Mi corazón está abierto
a todo aquel que quiera entrar,
pero se cierra en cuanto alguien
desea hacer únicamente el mal.

IX

El único sentimiento que
se puede entregar es el amor,
el único sentimiento que
se puede entender es el perdón.
Toda una vida pasa en un instante
cuando ni entregas ni entiendes.

X

Choco contra una marea de preguntas
que cada día me atormentan
con la incógnita de saber
algo más de tu mirar.
Hoy te buscado por tu calle
y no he logrado aclarar
tanta duda que tu esencia
ha conseguido guiar.
El cielo me hace
un guiño de sabiduría
me indica donde tiene
la paciencia, la que necesito,
la que me hace amar.

XI

Aire,
llévame donde tu quieras.
Lo más lejos posible
de ese amor que algún día,
me hirió sin dudar,
sin pensar que los días
tarde o temprano acabarán.
A veces me arrastra con su ser
hacía él,
se mueve y contonea ante mi
sugiriéndome que vuelva a su cuerpo
una vez más

XII

El templo de tu cuerpo
es el lugar donde me he de perder,
cada noche,
cada vez que tu aire
necesite volver
al lugar donde me enamoré.
Recorrer con cuidado
tu hermosa melena,
eres musa de mis versos,
los colores en tu rostro
iluminan el arco iris de tu vida.
Se te sale el alma
a cada bocanada
de vida que expiras.
La carretera de tu cuello
conduce a la autopista de tu torso,
no imagino accidente alguno
solo el que yo causaré con mi amor,
cuando choquemos
corazón con corazón,
tempestad con tempestad,
de tantas ganas que nos tenemos
solo nos podemos amar,
sin limites,
sin fronteras,
sin miradas que ocultar

XIII

No se como haces para iluminar mi vida.
No entiendo como algo tan sencillo me roba la sonrisa.
¿Qué el cielo me explique que tiene
que hacer alguien para poderte robar
tus besos, tus lágrimas,
tus miradas cristalinas?
Me duele, me duele, me duele.
Me duele el azul del cielo
si tu no estás.
No entiendo, no entiendo, no entiendo.
No entiendo
la lluvia si no llega a mojar.
¿Por qué el aire me quiere llevar
lejos de donde estas?
Me arrastra a lugares
que no se pueden localizar
en el mapa de tus ojos,
donde solo Dios se puede asomar.

XIV

Hoy volamos por los cielos rojos
de un atardecer robado al Sol,
nuestras alas están algo rasgadas
pero las ganas de amarnos
las tenemos intactas.
El corazón,
motor de nuestro vuelo,
da vueltas a mil revoluciones
si se acercan las ilusiones,
si nos roban las sensaciones.

XV

Hay quien dice que no soy lo mejor para ti.
Hay quien dice que tu vida a mi lado no será feliz.
Hay quien dice que quiero algo más de ti.
Hay quien dice, que mi corazón no es para ti.
Yo les digo que piensen que decir.
Les digo que llegare a morir.
Digo también,
que qué mas da todo si así eres feliz
Digo que qué les importa si estas junto a mi.

XVI

Todas las noches acaricio tu cuerpo.
Intento sacar de él,
los instintos más profundos,
que cada vez que te toco
se escapan de mis manos.
Envuelvo tu pelo con el aire,
recogiendo tus rizadas caricias
en forma de melodía.
Mi mente trata de crear
los versos mas sentíos,
para poder crear canciones
para entregártelas con mi corazón

XVII

Enséñame mil miradas,
con sus luces y sus sombras,
para deslumbrar a las estrellas
cuando la Luna se vaya del cielo
y no inspire más a los poetas.
Que canten las palomas,
que canten cada una de las canciones,
que le hicimos al amor
que nos digan si hay algo más bello
que lo que hay entre tu y yo.

XIII

Para tu vida un momento
que no te vas a morir
por escuchar tu corazón
hablarte sobre el amor.
De cosas que no quisiste oír
por no pensar en sentimientos.
Déjate llevar hacia
un mundo de ensueño
que en cualquier momento
se quedará pequeño.

XIX

Todo el mundo quiere volar
hacia su propio Edén,
porque hace bastante tiempo
que perdieron la fé
en la fuerza de cualquier Dios
que les ha robado la lluvia,
que les ha robado el calor
y les ha borrado
la palabra amor.

XX

Antes de tomar un camino
elige bien tu próximo destino,
que será quien decida
el resto de tu vida.
Valora las cosas sentimentales
que a tu lado crees que tienes,
entonces,
cuando sepas lo que te conviene,
viaja al futuro de los inmortales.

XXI

Olvídate de lo que dijo
aquel que te quería herir
y escucha a quien desea
lo mejor para ti.
Olvida las guerras de ayer
y piensa en lo que hoy
te puede suceder
si olvidas que estoy
muerto por decir
todo lo que sentí.




XXII

Lo más bonito de amar
es la sensación de sentirse especial,
al tener alguien con quien estar
en los momentos que pasamos mal.
Le cuentas cualquier problema
y sabes que te va a escuchar
porque lo que más desea
es que lo malo se pueda solucionar.

XXIII

Escucha el silencio.
¿Seguro que no te dice nada?
Pues mi alma habla
con él cada mañana.
Reflexiona en soledad
para poder entender
el porqué de tanta maldad
sin saber que debe hacer.

XIV

La mentira rompe verdades
que viven en nuestro interior.
La mentira crece en nuestro cuerpo
para poder convertirnos en lo peor.
El demonio es su padre
y quien crea falsas esperanzas
que nos hacen vivir engañados
hasta que aparece el perdón
y un sólo gesto de amor
que nos acerca un poco más a Dios.

XXV

Cree en ti mismo,
y en todo tu alrededor.
Cree en ti mismo,
y en aquel que pide perdón.
Cree en ti mismo,
y en el que te da la mano
como símbolo de ser tu hermano.
Cree en ti mismo
y en todo lo que ves,
porque si no crees lo que ven
tus ojos dime tú en que crees.

XXVI

Llueven en mi corazón
los momentos de felicidad
por vivir en un mundo
en el que el Sol es la paz
y la luna tu mirar.
Mi droga es la vida,
crea una adicción que no se debe curar
que si se remedia se muere de doloroso amor,
aunque la gente diga que no,
que se puede vivir sin amor.

XXVII

Huir de la soledad,
es huir de la muerte.
Huir de tu mirar,
es huir de poder verte.
Huir es de cobardes
y hacer frente al problema
es de personas valientes.
Huir de los tópicos
es huir de la realidad.
Nos pasamos la vida huyendo
y esa es la única verdad.
¿De qué nos vale huir?,
si todos llegamos
al mismo camino, morir.

XXVIII

La oscuridad me relaja,
me incita a pensar en ti.
El corazón intenta buscar
un hueco donde poderte sentir,
pero no es capaz de encontrarlo
porque eres tan inmensa
que en ningún lugar
se te puede encerrar.
Guardar un poquito de ese embrujo
que tienes para cuando se agote
poderte bañar en él,
y poder volver al viejo truco
de hundirme poco a poco,
en tu eterno ser.

XXIX

La muerte se asoma al balcón
de la vida para llevarse algún corazón,
ella es la vecina del alma
la que nos entrega la calma,
la que nos hace recapacitar
sobre el sentido de la verdad
cuando alguien amado se va.

XXX

Derribastes mis cimientos
los que construí por ti,
la culpa fue mía por no saber sentir,
siendo un egoísta
te robe lo que sentías por mi
y ahora quedo solo sin saber que decir.

Dos Estrellas

Solo pido a Dios
que me regale dos estrellas
para que alumbren tu rostro,
como de día lo hace el Sol.
Dos estrellas que reflejen tu belleza.
Dos estrellas que me muestren
como eres en la oscuridad
del silencio más profundo,
la soledad.

Dos estrellas te den
todo lo que yo no pueda darte,
darte vida, darte aire, darte arte,
que te hagan bailar descalza sobre mí,
que me enseñen todo
ese flamenco que llevas dentro,
que canten por bulerías
al son de los acordes del viento.

Dos estrellas que te amen
desde lo más profundo del alma.
Dos estrellas que se amen,
como a mí me hubiera gustado
poderte haber amado.
Dos estrellas que te miren de frente.
Dos estrellas que escuchen tu mente.
Dos estrellas que digan como sienten
el más mínimo de todos los instantes.

Dos estrellas que no me hagan callar
cuando la ola del amor
me vuelva otra noche a azotar,
y sucumba a sus profundas
aguas donde me desee ahogar.
El amor no entregado
se rompa dentro de mi,
y me arrastre a la arena
donde tú hayas llorado,
porque dos estrellas
esta noche no han bajado.

martes, 15 de diciembre de 2009

Humo

Humo...
El humo cubre mi habitación
al igual que mi cabeza se cubre de ideas.
Aspiro mi cigarrillo.
Ella está en el otro cuarto y respiro.
Sentir su tacto,
suave melocotón en almíbar,
saciarme de la frambuesa de sus labios...
pero vuelve el humo de mi cigarro.

Es difícil conjugar mis ideas
con los versos de mis argumentos.
Pretérito Imperfecto,
sabor amargo en mi conciencia.
Quizás sea de ti pero...
¿cómo lo hago?
El caso es que sé lo que tengo que hacer,
pero el impulso de mis sentidos me empuja,
el imán de la piel, el polo opuesto,
y respiro...
Humo.

El humo se dispersa en esta jaula de grillos,
el humo se agarra alrededor de mi cuello,
el humo se esfuma como la gente sin brillo
el humo dibuja mil símbolos bellos.
¿Me enamoro de algo banal
o de la física melodía real?
Armoniosa melodía la de tus manos,
que un día me acariciaron
como un violín de terciopelo
empujando las notas contra mi corazón.
Desafinado acorde vocal,
las palabras que me golpean,
aquellas que no quiero oír,
y mi sentimiento se esconde y no quiere salir.

Alguien a quien se lo conté
me dijo que hablase contigo,
pero no le quise oír,
¿sería el humo de sus palabras
o el aroma a café de sus ideas?.
Me escondí tras él,
me vestí de silencio un día más y aquí me hallo,
y volveré una vez mas,
por hacer de mi capa un sayo,
a fumar por fumar,
igual que te amo por amar
por el honor a mi verdad.

Hago las cosas que quieres,
por rutina, por costumbre,
y mis pies descalzos
cumplen con el sendero hacia tu cuerpo.
Mis pies que obedecen sus deseos,
obviando que lo que yo quiero me duele
y poquito a poco me muero...
Humo, fumo,
me desprendo de mí
y me entrego a ti.
Divago, disfruto,
vuelvo a sonreír,
porque me haces feliz.

Humo... Humo... y me esfumo.

Los hijos de un mismo mal

Planetas paralelos
donde el tiempo transcurre mas lento,
con países infinitos,
sin penas, ni miedos,
y mas riqueza que la que da la felicidad,
Vidas hipotecadas de amor.
¿Sus habitantes?
De carne y hueso,
como tú y como lo era yo,
sin razas, sin causas,
seres incoloros, sin lenguas,
participes de la misma voz,
seres cósmicos.

Dos constelaciones más allá,
donde residen el delito y la lujuria,
están ellos,los hijos de un mismo mal,
los que un día asolaron
aquel planeta azul llamado Tierra
y hoy vagan por los planetas siderales
como nómadas interespaciales,
recorren constelaciones de estrellas,
los satélites de los anillos de Saturno,
rodearán los agujeros negros,
pero no se irán,
hipérboles del mundo real,
de nuevo mas agujeros negros,
en los que al entrar
la ilusión da paso a la realidad.

Recorramos los planetas
en busca de gente como nosotros
olvidemos los espacios,
desnudemos la imaginación,
que pensemos que somos más que dos,
que nada es nada,
pero que tenemos que luchar por continuar,
por tener un mismo igual,
por ser los que somos
pero de mejor calidad,
por no soñar con los hijos del mismo mal,
por no convertirnos
en los que llevan la bandera
de la envidia y de la angustia,
luchar por ser abanderados del mundo real
nos conlleva muchas responsabilidades más.

Pongamos el alma en cada segundo
en cada pequeño detalle que nos encadena,
que morir no sea más que un pequeño paso
hacia el camino del encuentro con nuestro otro yo,
que el viaje en busca de los ángeles
sea sentado en el mismo vagón junto a vosotros
nos llene de ganas e ilusión por lograr ser feliz.
Reír... Llorar... Una motivación VIVIR.
Sentir la fuerza del discurso de un tercero.
Que nos sobre el coraje por andar;
que nos sobre para quien no pueda
porque tenemos que empujarles a seguir
y así de este modo discurrir por el día a día,
por los parajes de estas vidas...
Montañas y valles,
disfracemos los detalles.

Odiame

Odiame, no tengas miedo,
odiame, en lo más profundo de la noche,
porque sólo así pensarás en mi
y sólo así, con esos pensamientos,
me tendrás presente por siempre.

Un eclipse de luna,
la alineación de los astros,
el transito interplanetario,
una ciencia infusa,
tu y yo.

Deja que el tiempo avance,
por mucho que pase el tiempo,
te pido: "Odiame".
Ten miedo,
piensa en mi como un ser oscuro,
piensa en mi
como un diablo disfrazado de persona.

Que seas tú la única que no me conozca,
que seas tú la persona que odie mis sentidos,
que seas tú la que se irrita
por respirar el mismo aire que yo,
Que seas tú, pero sólo tú.

Anillos de Saturno,
inmigrantes inidentificados,
basura espacial,
el amor salta por los aires,
la gravedad discurre por el ambiente
tan pronto como el amor se esfuma.

Piensa en mi como un ogro,
como un extraterrestre,
quizá desde que me mordiste
me convertí en un NO MUERTO,
un vampiro chupasangre,
una esquirla de la estaca
que hay que clavarme en el pecho.

Olvidado diamante de sal y agua,
implacable sonrisa de hielo,
tirabuzones azabaches en tus cabellos,
fina seda de arena y espuma en tu piel
intenta olvidarte de decirme
TE QUIERO.

Bajo las ruinas de un Big Bang

Solo después de amanecer te descubro.
La luz cruza de un lado a otro imparable
y tu cuerpo y el mío sienten
la inyección de calor de los primeros rayos,
inertes y constantes,
nos hayamos en aquel colchón de paja
bajo las ruinas de un Big Bang
que anoche creó un nuevo microclima,
un ecosistema donde conviven musas y bacterias,
donde se disfruta de acordes armónicos
y gritos desarraigados de dolor desafinados,
donde los gemidos
no son mas que la expresión del choque de dos galaxias,
sin satélites alrededor,
sin estrellas ni lunas,
únicamente una esplendorosa oscuridad,
una bondadosa caricia
de orgásmica filigrana alrededor de tu cuello,
y nuestros cuerpos que se funden,
y el aire que se escurre
tras el perfume que dejamos crecer.

Nuevas plantas en el lugar del vello,
naturaleza viva,
piedras que se escapan corriendo,
que se mueven como ninfas sobre el agua,
lenta coreografía de excepcional belleza
de nuevo en estas ruinas,
bajo las ruinas de un Big Bang,
el que nos creó,
el que creció,
el que nos impulso sobre el cielo,
quien nos hizo recorrer kilómetros,
propagarnos por esta galaxia,
y descubrir universos cercanos,
natural o inédito,
nuevo climax,
espontáneo o incierto.
Ilustre poetisa desnuda
vestida de fina gasa blanca
que dejas entrever tus tesoros,
mis misterios, tus caderas, mis locuras,
y el nudo en ese cuello de diamante,
lo deshago con los ojos,
con la mente me anudo en tus cabellos,
y eres tú
quien incendia los bosques de mi dermis.

Musa de pintores,
que ilustran este nuevo mundo,
esta explosión de locura,
este circo ambulante sin animales ni payasos,
sin magos ni trapecistas,
sólo estas tú,
solo quedas tú sobre la nueva galaxia.
El genocidio de mis neuronas,
no ha sido más
que el último eslabón
por la supervivencia natural,
para los más fuertes,
para los que quedan por venir,
todos menos yo,
nada queda ya
bajo las ruinas de un Big Bang,
solo estratos de escombros,
nombres, hombres,
vivos y muertos,
vivos y muertos,
vivos y muertos, no sé no sé....
todo se mueve de nuevo,
todo circulo es un cero,
bajo las ruinas de un Big Bang.

Si Dios se viste de persona

Dime de que color es el cielo,
¿como es el aire que allí se respira?
¿como son la personas?
¿y si tienen las mismas rarezas
que las que habitan aquí?
dime ¿ahora que hacemos?

Dime si Dios se viste de persona con alma
o si todos caminamos sobre un suelo de algodón.
¿Se enturbia el aire
cuando el Señor llora?

Dime como es su rostro cuando se entristece
por vernos pelear
por un pedazo de lo que nos dio,
por jugar con el amor,
por separarnos,
por vivir sin esperarnos,
por dibujar surcos en la arena
con las lágrimas derramadas por los inocentes,
por llorar desconsolados
cuando nos falta un gesto con claridad.

¿Cómo viven las almas?
No hay terrorismos, ni odios,
ni sueños bomba que explotar.
No hay ignorancia vulgar,
ni inclemencia sentimental.

Dime,
¿como es el cielo si aún estas allí?
si no volviste a por mi en forma de colibrí,
para alegrarme las mañanas
para dar color a mi jardín.

Cuéntame a quien te encontraste allí.
¿Había alguien de los que se fue de aquí?
El espíritu de las fantasías,
el señor de los silencios,
y la niña que lloraba
cada noche antes de dormir.

Tirabuzones en el agua
a orillas del recuerdo
del siglo de las letras y las artes,
lloraré por cada pincel abandonado,
por la plumas que al cielo han volado.

Las notas navegan en el mar
de la inmensidad del universo desordenadas.
Las letras no existen como tales.
La comunicación se olvida de nuestra voz,
el contacto físico es mejor,
los besos, los abrazos,
el verdadero amor.

Dime si Dios se volverá a vestir de persona,
dime si nos llevará con él
o si nos hará desaparecer,
dime que los días serán eternos
y que lo mejor es lo que nos queda por hacer.

¿Y ahora que...?

¿Y ahora que...?
Esta noche recogeré mis cosas, me iré.
Con la maleta cargada de aire
me dispondré a emprender un largo viaje,
donde la luz del día me encontrará, pero seguiré.

Es duro volver a nacer varios años después,
salir a correr por los olvidados caminos.
Los senderos de los misterios de tu cuerpo,
me han devuelto a una nueva realidad;
a la realidad de lo autentico
porque aquello no fue verdad
porque el amor no existe y esa es la única verdad.

¿Y ahora que...?
Podré dormir doce horas,
filosofar contigo sobre la luna y la atracción del mar.
Podré vivir mientras esté vivo,
y sentirme morir a la par que vivir.

¿Por qué me das aire y te vas?
Podré esperar despierto a que vuelvas,pero...
¿como voy a esperar si soy yo quien se va?
Si en verdad ya hace años que me fui,
si hace años que recorro un desierto descalzo.

Resplandeciente tu brillo dorado de dulce miel,
este es el peaje a pagar
por las noches sin dormir al calor de una piel,
por el caminar sereno hacia las luces de colores.

¿Quizá me fui antes de todo?
¿Quizá no me percaté de haberme desviado del camino,
y camine paralelo a ti sin estar contigo?
Me puedo preguntar mil cosas
y seguir viviendo de las migajas de una ilusión.

Las escobas no recogen los restos de un naufragio,
y nos quedan los sueños por conquistar, que nos hacen caminar
porque siempre nos queda algo de ilusión.
Solo hay momentos en los recuerdos,
no quedan frases, tampoco cuentos,
solo algún que otro gesto
y la certeza de que lo vivido es cierto.

¿Y ahora que...?
Has pasado por mi vida
como un rayo de luz al amanecer
cruzando los agujeros de las persianas,
rápido y certero, directo a mi rostro...
como un puñetazo,
con rabia, con dolor.

¿Una provocación del destino o
una cuerda a la altura del cuello?
¿Una zancadilla cuando corría
o una mano amiga cuando caí?
No sé, pero esta claro es que lo deje pasar...
No soy capaz de nada en este momento.

Las palabras son placenteras
cuando salen del corazón,
las palabras nos malinterpretan
el uso de la razón...
Las palabras nos arrancan la memoria
y nos dejan un adiós.

Una sonrisa, un guiño,
una oración, un verso,
el brillo de los ojos de un niño.
La explosión en nuestro cuerpo del primer beso.
El momento mas dramático,
la muerte de un ser cercano,
las lágrimas del disgusto,
la mentira a tu madre.

¿Y ahora que...?
Los sentimientos se contradicen,
los momentos se ocultan y
el olvido se adueña de tu alma
los segundos que pasan
nos acercan a la calma.

Dejame que siga ahí,
solo por el hecho de seguir seré feliz.
Dejame que siga ahí,
un huequito de admiración,
el recuerdo de esa canción.

La princesa de la morería

¿Como está la princesa de la morería?
La niña de la piel canela
que ha enamorado al aire
solamente por mirarla.
La niña del suspiro y la sonrisa,
la del brillo en los ojos que ilumina mis noches
y me arropa en sábanas de caricias,
la que me ha devuelto los versos
que me robó la hipocresía
y me devuelve poco a poco
el aire de la vida,
que me enseña que lo que pase mañana,
es todo una autentica mentira,
que tenemos que vivir el día a día,
porque quizá hoy me duerma
y no vuelva a sentir sus labios
ni contemplar su mirada.
Dejare que corra el aire
por el vestido de tu cuerpo desnudo,
para que sienta celos de mi,
de que ahora soy yo quien te toca,
porque hoy seré
quien trazará las lineas de tu cuerpo
con colores ocres que se pliegan al anochecer,
que se esconden de las luces,
y se liberan de las cargas y las voces,
un anochecer donde todo vale,
donde tu me regalas un soplo de vida
y yo te regalo mi simpleza, mi verdad.
Te guardaré en mis recuerdos
para cuando no este contigo,
para recrear mi memoria con tu sonrisa,
con la transparencia del alma,
con el primer aire del día,
con tus ojos mirando los mios,
con mi consejos, con tus suspiros,
con los abrazos tejidos,
entre lo real y lo puramente fingido,
con la verdad de que es cierto
hasta el ultimo segundo vivido.

El camino de la Franqueza

 Cazadores de rayos. Vendedores de hipocresía. Desde la primera mirada honesta la mano que te tendieron vendías. Envuelves con lazos rojos l...