Montañas religiosas
y tu hermano disparando
balas de fuego con la mirada;
por luchar por unos ideales,
por querer ser Dioses celestiales
Combates a muerte;
el dinero, la enfermedad del Siglo XXI
el poder, el arma más peligrosa en manos de un hombre.
Millones de zonas cero, solidaridad cero.
Conciencias culpables,
desapariciones de seres inocuos.
Al alba, lirios y gritos;
al ocaso, fantasías dormidas
de un niño que no ha visto el Sol en libertad.
Carnicerías humanas;
solo el olor de la sangre calma el ansía, el hambre
justifica tus hechos con palabras
que podamos comprender lo que disfrutabas.
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