domingo, 15 de enero de 2017

Los árboles no lloran

Todas las paredes
tienen escritas te amo
mientras te busco
y no te encuentro, corazón.
Por si quieres volver
y no encuentras el camino
donde nos amamos los dos.

Hace frío
y aún no acabó el invierno.
Los árboles no lloran
porque sus lágrimas se congelan
antes de derramarse por su rostro.

Se quedaron desnudos
y esperan primaveras
para vestirse de chaqué,
con sus sombrero de copa y su pajarita,
con sus mariposas flotando alrededor
mientras revolotea el corazón.

Llueve y los días pasan.
Llueve y no estas conmigo.
Llueve y está vida sin ti,
carece de sentido.
Llueve, y por llover,
este frío me dejó vacío.
Llueve mientras te extraño,
¿Dónde estás corazón mío?

Recorre otra vez estas calles,
y calla, no digas nada,
sólo calla y escucha tu alma,
ella es el consejo que esperabas.
Búscate y búscame,
y si me encuentras, bésame.

Sólo pido eso,
aunque no vuelvas,
sólo pido eso,
que me entregues un último beso,
el que sale del adiós sincero,
el que sale antes de decir te quiero.