lunes, 28 de febrero de 2011

¿Qué me queda?

Cuando las palabras no salen...
¿Qué me queda?
Cuando los abrazos no llegan...
¿Qué me queda?

Nunca encontraremos los recuerdos
si no buscamos en el baúl del olvido.
Entre las malas experiencias,
arrugadas, perdidas en el fondo
se encuentran las auténticas victorias
que en la vida hemos conseguido.

Cuando las miradas se pierden...
¿Qué me queda?
Cuando los besos no nos alcanzan...
¿Qué me queda?

El vacío se cruza en nuestros segundos
y el silencio invade los instantes.
El desánimo anida en nuestras almas
y construye las bases de la tristeza
desde que ya no logramos mirarte.

Cuando nuestra sombra desaperece...
¿Qué me queda?
Cuando el amor no nos alcanza...
¿Qué me queda?

sábado, 26 de febrero de 2011

Hoy me toca a mi

Hoy me toca a mi ser la estrella
que ilumine tu firmamento,
y orientarte durante la noche
para que llegues tranquila a casa
y puedas pensar en mi, soy un sentimiento.

Hoy me toca a mi colarme por tu ventana,
y desearte buenas noches,
arroparte cuando tengas frío
y vigilar que tengas dulces sueños
mientras que aquel fantasma se esconde.

Hoy me toca a mi ser
dueño de tus buenos presagios,
y causante de tus buenos momentos
porque nunca es suficiente,
y yo quiero ser parte de tu espacio.

Hoy me toca a mi
porque soy yo quien te roba una sonrisa
y quien te hace féliz,
yo soy quien descubrió
tus auténticas caricias.

Hoy me toca a mi despertarme a tu lado
peinarte el cabello con mis dedos,
para que cuando abras los ojos
permanezcas tan bella como siempre
y sientan envidian de nosotros en el cielo.

viernes, 25 de febrero de 2011

Egoísmo

Cuando todas las canciones hablan de ti, cuando todas las películas cuentan la misma historia y en los periódicos no haces mas que verte en las noticias; algo está pasando. Protagonista involuntario de tantas historias, en las que el sentimiento se deshace con el calor y se queda gelatinoso por el cambio climático de los momentos. Algo se esconde en la moralidad de cada uno cuando nos sentimos dueños de nuestro destino. Nada mas lejos de la realidad, pero no somos dueños del futuro que nos mojará los pies, porque quizá hoy no llueva y nuestras cabezas se vuelvan locas por la sequedad del ambiente y porque no ocurra lo que tanto ansiamos. Debemos aprender a reconocer nuestra primera derrota.

Es sencillo valorar las acciones del mundo, porque en cierto modo, nunca nos repercutiran y no nos llegarán a afectar los daños de una explosión nuclear de esa persona a la que lanzamos palabras sin sentido y sin orden, esa a la que no conocemos y que se encuentra sentada al lado izquierdo de la barra del bar de enfrente. Siempre fue fácil agredir sin dar la cara, como siempre fue fácil descubrirse como estrella guía de todo lo que nos descubre la vida, sin ser capaz de reconocer que no tenemos conciencia por hacer nada.

No reconocemos nuestros miedos, nos bañamos en falsas virtudes, y engañamos con la misma facilidad con la que hablamos. Hemos hecho del fracaso, el éxito en nuestras vidas y lo más preocupante es que estamos cómodos desempeñando el papel de mártires. Estamos agusto con nuestra derrota, porque nos da igual no progresar y quedarnos estancados en los agujeros del tiempo. No desarrollamos la virtud del progresísmo, ni idolatramos los socialísmos, lo único que valoramos cada uno, es el independentísmo. El autísmo es la política del futuro. Podemos hablar mil dialectos de un mismo idioma y no llegar a entendernos nunca, pero nos da igual seguir asi. Nos hemos resignado a ser completamente felices. Nos hemos hecho unos a otros como seres sin alma, vagamos tristes como los astros por el espacio de los que nadie su ruta predice. Nos estrellamos cósmicamente con nuestras galaxias de desenfreno y excesos.

Psicodelicamente incompetentes, no nos casamos con nadie, nos confundimos con el todo, y nos vestimos de mujer y de hombre con la misma facilidad con la que rechazamos los matices de nuestra piel. Repugnantes ideales, fatalistas y nacionalistas de nosotros mismos; egoístas. Nunca nos cansaremos de golpearnos contra la misma pared porque nos gusta hacernos daño, porque adoramos no hacer nada. Somos vagos, no tenemos inquietudes, no somos hombres ni mujeres, somos animales planetarios, cada vez mas irracionales. Nuestra actitud se propaga por el mundo como la luz, esta es la pandemia del "yoísmo", es el auténtico egoísmo. Somos fascistas de nuestra identidad, no merecemos mucho mas de nosotros mismos. Desarrollamos la inutilidad por doquier, somos analistas incompletos, somos trapecistas del sentimiento. Duele reconocerlo pero el ser humano ha muerto.

jueves, 24 de febrero de 2011

Un nuevo despertar... (a la Libertad)

Un nuevo despertar se acerca...
Un nuevo mundo vestido de blanco,
desnudo de ideales,
humanista o divino,
sin gobernantes cretinos
sin dominar por ningún asesino.

Tierras de ideas firmes,
caminos hacia la igualdad,
no quedará nada de antes...
no volverá aquel añejo Bagdad,
y las cometas que vuelan en el cielo
de colores lo teñirán.

Hoy estamos en Libia,
ayer nos odiamos en Irán,
mañana seremos cualquiera de nosotros
pero aprenderemos de los errores
para que no nos vuelva a pasar.

Dictadores y gobernadores...
Asesinos de la razón
y ladrones de la emoción,
ya no pueden con nuestras manos
hoy, por fin, no nos podrán parar.

Ellos tienen las armas y el dinero,
nosotros nos hemos disfrazado de sinceridad,
ellos tienen la fuerza del fuego,
nosotros enarbolamos la bandera de la libertad,
ellos tienen el dinero,
nosotros somos las personas de verdad.

Nos cortaron las alas,
y las ideas de cada cual,
nos dejaron sin nada
y contrataron a cualquier chamán
para envenenarnos con palabrería barata,
soñando con un mundo sin rival.

Pero el hombre cree en su destino,
y su sello de identidad
es la palabra libertad...
El hombre sueña con un mundo divino
y mañana llegará.

Un nuevo despertar se acerca...
un despertar sin miedo
donde el viento por fin tranquilo volará,
y se abrazará a su añorada madre,
esa que se llama Libertad.

lunes, 21 de febrero de 2011

Frío

Cuando el amor se va
sólo queda frío...
Cuando el amor se va...
Frío. Frío. Frío.
El río se hiela y mi corazón
ya no se siente mío.

Nieva y en mi pelo... Frío.
Mis manos se quedan petrificadas
y se siente,
es mío, esta vivo,
es él blanco y tembloroso,
aunque me duelan las entrañas,
Frío... Frío...

Tus cara se enrojece,
y de tu vergüenza me río...
Y aunque entre tú y yo
apenas hay unos cuantos gemidos
y este frío sentimiento frío,
no olvidaremos que nos hemos querido.

Y yo acurrucado a su lado,
a los pies de esta cama de algodón
me quedo dormido...
Y yo muero porque
de mi alma sale el vacío
como si hubiésemos perdido el partido
y una vez más vuelve el frío...
Frío... El frío... Es frío...

jueves, 17 de febrero de 2011

Nadie

Nadie me espera al llegar a casa,
Nadie hace ruido cuando abro la puerta,
y viene a darme un beso
al ver mi presencia reflejada
en el espejo de la escalera.

Nadie se sienta solo,
solo se siente Nadie,
y en la fría calma de la noche
Nadie se envuelve
entre las sábanas de esta cama.

Nadie volverá a recorrer
el pasillo descalzo de sentimientos
y ni el suelo desprenderá caricias
para sentir el calor de la piel.
Nadie quiere sentir miedo por volver a caer.

Nadie recorre tranquilo las calles,
el miedo queda colgado de la mochila
y viaja allá donde no hay
mas que sueños escondidos
para que los descubra Nadie.

Nadie conoce a Nadie,
Nadie atraviesa el océano
en busca de unos besos
porque Nadie sabe lo que siente
hasta que se va lejos.

Nadie ama en silencio
la rima consonante de los sonetos
de aquel que se creyó perfecto,
porque Nadie es para Nadie
lo que fue para el que sintió
el calor de unos besos en el cuello.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Miénteme o miéntete...

Miénteme o miéntete...
Quizás tus palabras
fuesen parte de mi verdad
desde hace mucho tiempo.

No seas cobarde y reconoce tu error,
las palabras se las llevó el viento
y yo que me vuelvo sólo a casa
paseando por la vereda del dolor.

Miénteme o miéntete...
Hace más de mil caricias
que tu piel dejó de vestirme de sentimientos
y se llevó aquella cálida noche
para descubrirme el frío de estos días.

No te escondas tras aquel horizonte
y mira el profundo paisaje de mis ojos,
tal vez sea la última vez
que te bañes en el agua de mi cristalino.

Miénteme o miéntete...
Las verdades flotan
en el mar inerte de mi ignorancia
y se descubren poco antes de que lleguen
a tocar mis pies descalzos en la orilla.

No seas cruel contigo mism@
y llora por fin tranquil@
porque hoy se ha roto por fin
el disfraz de colores sin alma,
hoy tienes la última oportunidad
para vestirte de esperanza.

Miéntete o miénteme...
Pero no me digas que esta vez
el Sol brillará esplendoroso
porque la tormenta se asoma
por el balcón de los sentimientos.

Nos queda poco tiempo,
apenas cuatro o cinco bocanadas de aire
impaciente, remolón y escondido en el hastío
para recuperar todo, todo aquello,
lo que hemos perdido.
Sólo espero que esta sea la vez
en que la mentira no juegue conmigo.

sábado, 5 de febrero de 2011

Hay canciones

Melodías... Letras... Corazón...

Hay canciones que nacen
para perdurar en el tiempo
para devolvernos los recuerdos
y que los sentimientos se vistan de emoción.

Letras... Mas letras... Pasión...

Hay canciones que nacen de nosotros
para devolvernos la diversión,
otras que mueren según se escapan
del lápiz del autor.

Pentagramas... Notas... Clave de Sol...

Música que llena vida
y los sentidos florecen en el oído
al acariciarse las notas
a veces con las manos
otras se besa con la voz.

Instrumentos... Ruido... Emoción...

Igual que viene se va,
y ese sentimiento vuelve a empezar.
Te coge desprevenido
y aquella canción que sin quererlo
te abraza o te da felicidad.

Lagrimas... Sonrisas... Aplausos... Sinceridad.

Cabalgan las melodias
hasta que se encuentra la sonrisa,
se relajan los sonidos y nos entregan
en forma de canción la paz.

Silencios... Calma... Relax...

Hay canciones buenas.
Hay canciones malas.
Hay canciones para bailar
y otras pocas para amar.

Guitarra... Canto... Escuchar...

Hay canciones
en las que te puedo encontrar,
hay canciones
en las que se encuentra una mirada,
hay canciones y emociones.

Amores... Canciones... Desamores...

Hay canciones en las que la vida
se para cuando acaban,
hay canciones que te dan aire
cuando te falta y las escuchas sonar.

Perdóname

Perdóname,
pero no soy quien nació
para hacerte sonreír.
Las palmas de mis manos
están más frías de lo normal
y mis caricias
encienden las heridas de la piel
en lugar de sanar.

Perdóname,
pero no encuentro las fuerzas
para levantarte cuando te caigas,
mi corazón late despacio
y sus caricias
me indican que quizá
no sea el momento
para hacer un sentimiento eterno.

Perdóname,
pero has de volar al siguiente árbol
y yo debo quedarme aquí, sereno...
Mis alas no tienen la fuerza suficiente
para guiarte en este largo recorrido.
No quiero manchar el blancor de tu alma,
no quiero hacerte daño,
eres quien menos lo merece.
Mi corazón es pequeño
y tú eres un gigante
que no conseguiré alcanzar
ni en el mejor de mis sueños.

Perdóname,
porque tu tiempo es tan valioso
como el mayor de los tesoros
y yo no valgo ni tan siquiera
el candado que lo encierra
dentro de ese hermoso cofre.

Mi lugar no está entre tus rubíes
ni tus diamantes sin pulir,
y mucho menos entre las riquezas
que se encuentran alrededor de ti.
Mi destino es tan sólo vivir
y el tuyo es encontrar alguien
que te entregue su mejor sonrisa
y que esté dispuesto a hacerte feliz.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El viento tiene celos

No recordarás mi nombre.
Ayer lo dejé escrito
en la arena de la playa
y el viento lo borró
para llevárselo lejos de ti.
Me arrancaron lejos de tus sentidos.
Me secuestraron en la oscuridad
y me abandonaron
en el cajón del olvido.

El viento tiene celos,
porque no es quien se bebe tus suspiros
ni quien mesa tu pelo...
El viento tiene miedo
de que el aire que respiras desaparezca
y sea yo quien ocupe
lo que hay en tu interior.
El viento se enamoró de ti,
a pesar de que ese amor
fuese imposible tenerlo.

Me arrastró por el suelo,
me hirió, me golpeó
y por momentos me dolió...
Pero a la décima caída
ese daño desapareció
y el tibio placer de sufrir por ti
lentamente me desnudó.
Me llenó de jirones la piel,
y el rojo pasión de mi sangre
tiño las ropas que cubrían
el lecho donde descansa este corazón.

Tu fragancia dormida de nácar
te pregunta por mi al despertar.
Mi ausencia desnuda de caricias,
incendia los bosques de tu dermis
porque el agua de mis besos
no te logra refrescar.
El viento aviva las llamas...
El viento celoso es culpable
de no querer dejarme amar.
Y tu te despiertas...
Y mi falta a tu lado
cada día te duele más.