sábado, 30 de julio de 2011

Todo fue en vano

Ya no quedan cartas por abrir.
Mi buzón quedó vacío
y tus recuerdos no se acordaron de mi...
Todo fue en vano.
Todos los sueños se esfumaron
y mi mente se quedo dentro de tí,
viví el resto de la vida asustado.

Ya no estaré sentado aquí.
Hoy ya no estoy, hoy me voy.
El tiempo me ha invitado a vivir
y yo salí detrás del aire
con la sonrisa en la boca
buscando ser feliz,
pudo ser contigo,
pero ha de ser sin ti.

La magia se esconde en los bolsillos.
En la calle aún hoy se esconden
los gritos de ingenuidad de los niños.
Limpie de mentiras el barro,
bebí de del agua de la sinceridad.
Tu y yo somos diferentes
pero Dios nos escribió el mismo final.

Ya no juegas con muñecas,
y el polvo las cubre poco a poco,
sin ruido, sin pausa,
sin alterar el paisaje de la calma,
sin que mañana se disfrace de hoy
ni hoy pase a vivir mañana.

Ya no somos lumbre ni cerilla,
ya no sabemos que somos,
no sabemos si somos hermosa mariposa
o sucia y polvoriente polilla,
ya no somos mas que lo que somos,
el que fue a Sevilla,
perdió su silla.

lunes, 18 de julio de 2011

Mi preciosa Soledad

La ermita estaba vacía. En el altar, yo me giré y allí la vi. Afuera el día se ha nublado, aún así la poca luz que entra por la puerta me impide ver tu rostro. Hermoso vestido blanco. Espuma y gasa, caracolas decoran tu cabello. Estás radiante y hoy has venido a casarte conmigo, Soledad.

Hace años que me vestí de silencio, de sigilo imperturbable, de reflexión y de mística para que te enamorases de mi. Hace tiempo que la poesía dejó de dar aire a la vida, hace tiempo que los versos de amor se apagaron y dejó a oscuras cualquier cuarto en el haya un vestigio de sentimiento. Desde aquel momento no se advirtió un latido más fuerte que otro, desde entonces la sangre llega a todos los rincones de mi cuerpo mansamente, como si de agua estancada se tratase y un cuerpo inerte acabase de entrar en ella.

Desde aquel preciso instante comenzó nuestra historia. Nuestra romántica historia sin contenido, vacía de cualquier argumento novelístico, sin más que el que da la noche, con las espadas envainadas y nuestros cuerpos espalda con espalda, sin mirarse, sintiéndose cerca pero a la vez lejanos, sintiéndose pero a la vez perdiéndose. Las oportunidades pasan solamente una vez en la vida y en esta ocasión no la iba a tirar por la borda.

Hemos visitado parajes insospechados acompañados uno del otro, hemos estado en los peores momentos de ambos y en ocasiones en los mejores, porque no siempre han de ser los mejores. Nos hemos acostado cada noche desde entonces y aún así no hemos sentido necesidad de cubrir nuestros cuerpos de erotismo, no lo necesitamos, porque realmente estamos juntos, estamos unidos por siempre por más que haya quien nos quiera separar, por más que el mundo nos diga que lo nuestro está de más. Pobres aquellos que no entienden que te he extrañado cuando no estás, ellos no saben lo que significas en esto que algunos se empeñan en llamar vida, cuando realmente la verdadera compañera sois tus hermanas y tu, nuestra lineas paralelas sois aquellas cuyo nombre está continuado del apellido Soledad.

Esta vez decidí que fuese el tiempo quien disfrutase de tu estancia, insolente, rebelde y magnética. Le dí la ocasión de que el colocará a Soledad a mi lado, o que se la llevase definitivamente, devolviéndome las taquicardias, las arritmias, las dudas, las llamadas a deshoras. El tiempo fue fugaz y me vació de recuerdos, arrasó con mi memoria y me dejo sólo con ella. Se llevó todos, los momentos de risas, las alegrías. Arrancó de nuestras pieles los tatuajes de los encurtidos momentos que pasamos juntos y lo que es más frustrante aún, se olvido de llevarse mi alma.

A ella la dejó a mi lado para que fuese la madrina de esta ceremonia, la de la boda que nunca tendré. A ella la dejó para que me atormente con sus sombras, para reprocharme cada paso en falso. A ella la regaló el traje negro que hoy luce impecable. Con su tocado en el pelo, y su fragancia a hoja caída de otoño. Nunca imagine mi boda, pero esto es lo que me ha tocado vivir. Un convite de serenidad y cobardía.

Paso a paso, te fuiste adentrando en el templo agarrada del brazo del miedo, temblando, con las dudas recorriendo por tus mejillas como perlas de agua salada. Tu mirada cristalina, tu sonrisa desgastada y difusa, tu cautivo perfume, tú. Nadie nos espera afuera, solo seremos uno cuando tú y yo nos declaremos desamor eterno, porque el amor no es ni para ti ni para mí. El amor se lo dejamos a los mortales.

Llegas a mi lado y te acaricio la mejilla sonrosada del calor que nos abraza dentro de estas cuatro paredes de pedregal ancestral, donde tantas y tantas liturgias de magia blanca se han llevado a cabo. Al otro lado del altar se encuentra Él y comienza el sermón. Tú y yo nos miramos. Tú y yo nos fusionamos. Todo gira, todo cambia y es tiempo de marchar. Nos agarramos las manos y damos la espalda al pasado en sociedad. Nuestras sombras marchan delante de nuestros pasos, afuera es un poco mas oscuro, adentro se quedan las ilusiones alumbrado la fantasía que antes fue de verdad. Es tiempo de que nuestro matrimonio se haga realidad, eres tú la deseada amante, eres tú mi preciosa Soledad.

viernes, 15 de julio de 2011

Envidia del tiempo

Envidio del tiempo
que aunque siga pasando,
nunca es tarde para él.
Siempre llega cuando llega,
sin esperar un minuto,
sin días, ni mañanas,
sin canas que peinar,
sin envejecer segundo tras segundo,
sin la impaciencia
del que tiene que esperar.

Sin madres ni hijos,
sin amantes que ocultar,
sin olas desbocadas
que desnudan este mar
de mi cuerpo bañado en soledad
solo la certeza de la honestidad,
solo ser, solo estar,
solo la verdad
nos conduce a la felicidad,
solo la guadaña para cortar
la tarta de cumpleaños
antes que clausurar este funeral,
solo para borrar de los recuerdos
aquellas fotos en que salimos mal.

Siempre lo he sentido mío
vestido de generosidad,
siempre quedan horas de más
en las que uno no sabe distinguir
lo que es fantasía
de lo que es realidad.
Envidio del tiempo
siempre ser dueño del destino
por mucho que nos pueda costar,
siempre he tendido a tu vida
y la mía a lo lejos comparar.

Nos discrimina sin complejos
y nosotros le esperamos,
absurdos y distraídos,
atemporales en el espacio,
mortales hasta el epitafio,
al calor de los infiernos
que se diluyen en agua despacio
y que recorre nuestros órganos
contra nuestra humilde voluntad
tiñiéndolos de veneno.

Envidia se bautiza
como un nombre de mujer
que atraganta mi garganta,
y me mata la sinceridad.
Déjame al compás del aire
que me lleve donde me quiera llevar,
que me lleve a otro tiempo,
que me duerma en otro lugar,
que me diga quien está a mi lado
y quién no lo está,
que me arrope cuando el frío
me quiera despertar.

Envidio del tiempo
su maldita eternidad,
el infortunio de la inmortalidad.
Envidio del tiempo
que tiene toda una vida
para llegar amarte,
y yo solo tengo esta
para alcanzar al olvido
y entre lágrimas olvidar.

domingo, 10 de julio de 2011

Oceanía

De la nada surgiste tú.
Entre las olas,
donde nadie te esperaba,
un trozo de tierra
en mitad del océano,
Magallanes quedó hechizado
por tu indescriptible armonía,
tras frotarse los ojos en Mariana
y nombrarte sin cesar Oceanía.

No se sabe bien si surgiste
de entre las olas del mar,
como aparece por el cielo
una errante estrella fugaz
o por el contrario
el agua te abrazó sincera
y te esparció sin clemencia
por toda su inmensidad.

Mezclas etnias, razas y culturas
como quien remueve un cóctel
a orillas de tus paradisiacas playas,
relajado y asombrado,
deteniendo el tiempo
donde nunca cesó de volar,
intentando agarrarlo con las manos,
intentando ser joven día tras día
obviando una parte de la realidad.

Británicos, franceses, hispanos,
asiáticos, polinesios y malayos.
Te vistes de lujosa globalizacion,
te cubres con el manto humano del amor,
Pluralidad y hetereogeneidad,
sinceridad y universalidad
al compás del paso de la gente
pasas las horas sin temer
a nada ni a nadie,
sin olvidarte de quien eres
musa del mar.

Oceanía,
donde todo transcurre en misterio,
Oceanía,
tierra y mar sin dueño.
Oceanía,
con tu belleza me estrello.
Oceanía,
a pesar de la distancia te espero.

miércoles, 6 de julio de 2011

Antártida

Hielo y frío,
frío y hielo
sólo encuentro eso...
Paz, calma y silencio,
Silencio, calma y paz
no le pido a mi Dios nada más.
El árido desierto de cristal
recorre tus llanuras
tus pieles estratégicamente
rasgadas para cubrir tus vergüenzas,
para que nadie descubra
entre su cama tu oculta belleza.

La luz rebota sin parar
de un lado a otro,
se escurre entre las paredes
de tus espejos translúcidos,
no le da tiempo a preguntarse
quién es quién,
porque vivimos tan deprisa
cómo la velocidad
se propaga por el espacio
por nuestro espacio,
donde deberíamos mirar
de arriba abajo,
contemplando tu silueta, despacio.

Antártida piedra preciosa,
magnética belleza de diamante,
imprevisible genialidad divina.
Tierra congelada en el suelo
y mis manos blancas del frío
tiemblan sin controlar
como un drogadicto sin heroína.
Arisca sonrisa forzada,
mirada fruncida y cansada,
ilusiones ópticas siderales.
Una nueva dimensión se genera,
una nueva sociedad sincera
la verdad única nos espera.

Tierra de exploradores,
expedidores de planos,
aventureros sin temores.
Frío, frío, sin colores.
Naciones unidas,
canciones sórdidas,
nunca entre tus brazos
nacieron corazones,
hasta que un día el hombre
consiguió abrazarte
y tu que le odiabas,
sin darte cuenta le amaste.

No deshagas el hielo,
no nos ahogues si tienes miedo,
no nos abandones
que la naturaleza blanca es tuya
y se pierde el color del fuego.
Agua que día tras día
esta más infernalmente fría,
icebergs de punta fina
y dureza tardía.
Antártida, no descubrirás la noche,
siempre serás parte de la luz de vida.

domingo, 3 de julio de 2011

Europa

Mi reina abdicó.
Mi reina hace tiempo
que su eterno trono abandonó.
Ella es vieja y es hermosa,
ella es el pasado
que el alzheimer olvidó.

Ruinas tras tus muros,
abandonadas obras de arte,
palacios y fiestas pasadas
al compás del vals del aire
hemos nacido para amarte.
Hueles a armario cerrado
esperando un nuevo príncipe
que abrirá tus puertas
en busca de tus riquezas.

Parece que tras tu piel
se esconden mas de veinte siglos
de agigantadas historias.
Los avances científicos
encontrarán formulas para regenerar
los tejidos de tu dermis gastada.

De tu vientre nacieron
jóvenes emprendedores,
reyes de un nuevo mundo.
De tu vientre nació
el opulento odio entre las personas,
acompañado de distintos movimientos sísmicos
de las culturas de los diferentes ismos.

Eres esa artista coronada,
fuiste la dueña del baile,
hoy te sientes cansadas.
Eres incierta realidad pausada,
eres el largo camino
entre la severidad y la democracia.

Eres hija de Grecia y de Roma,
eres descendiente nazarí,
eres española y afrancesada,
eres esa "british" desmelenada
entre los brazos de hierro
de la frenética Alemania.
Eres esa espada desenvainada,
eres esa famosa que un día
fue indiscutiblemente envidiada,
y a la mañana siguiente
fue terriblemente olvidada.
Amanecerá de nuevo lentamente
y serás la reina envidiada.

Tienes que estar preparada,
no caigas en el terrible olvido,
viste tus mejores galas
que pronto volverás mas fuerte,
mas hermosa, más envidiada,
entre las flores de un jardín,
entre las pinturas de Dalí,
dentro de nosotros podrás resurgir.

África

Eres ese elefante dormido
a los pies de la selva
del prolífico consumismo.
Eres esa parte inconfundible
del auténtico paraíso,
eres esa belleza ausente
hipnotizada por el cinismo.

Campo de pruebas farmaceúticas,
realidades cargadas de enfermedades,
pero tu sigues ahí, esperando,
a que el príncipe con su carroza
te invite a nuestro lujoso
y eterno baile,
al banquete de los dueños
de esta hermosa y azul esfera.

Vestida de esperanza
intentas olvidar el vestido
de harapienta desgracia,
sin riquezas doradas,
las que poseías en tu ser
y te fueron arrancadas.

El brillo anaranjado de tus ojos,
tu piel de tierra seca,
polvo en el aire,
pies descalzos de barro
y todos renunciaron
a ser tu madre.

Los niños te miran desde lejos
con el sueño de verte cambiar,
cuando crecen todo se olvida
ya no saben donde están,
eres como el problema
que nunca resolverán.

África se tatúa en su piel
pinturas de guerra.
Se revela poco a poco
mientras millones de almas la esperan
para volver a su seno
e impulsar una vida
que dejará de ser efímera.

América

Dos realidades...
Para uno es mentira,
para el otro sus verdades.
Dos señales entre la paz
y el dolor del ira.

Creciste bajo el manto
de la inmensidad de Hispania,
sumisa, cargada de ingenuidad.
Arrasaron campos y bosques,
con el sentimiento original.

La tierra de los sueños,
de las oportunidades,
donde todo el mundo tiene
sus cinco minutos de fama,
como la miel y las moscas
que duermen con la putrefacción
dentro de nuestra cama.

América... es América.
Donde brilla el nuevo Sol.
América... ella es rica.
Sus riquezas no son económicas,
sus inmensas riquezas son
inalcanzables bellezas culturales.

América, tierra de paraíso.
Antagonismo racial.
Dentro de ti se haya
la pluralidad mundial.

Dentro de ti se dan la mano,
blancos y negros,
indios y amarillos, todos hermanos.
Comunismos y democracias,
casas de madera y hojas,
con complejas megaestructuras.

La riqueza y la pobreza,
el norte y el sur.
La sociedad avanzada y
las culturas originarias.
Aun quedan selvas por descubrir,
pero que quien llegue
que se guarde los ladrillos,
que se quede para vivir,
que descubra lo que hay detrás de ti.

América... es América.
Tan pronto la ostentación
y el espectáculo se adueñan de todo,
un niño indígena
se queda helado de frío.
Tan pronto se oyen alabanzas,
caen rendidos en el sur
las expoliaciones de oro,
los misioneros prendidos de su cruz.

sábado, 2 de julio de 2011

No quiero olvidarme de ti

Hoy mis lágrimas volvieron
para recordarme que estoy vivo
y que aún te siento dentro,
que aún hay un rastro de ti
dentro de mis pensamientos.

Tras esas dos gotas
que por mis mejillas caían,
un rastro, una llamarada
que en mi piel ardían,
la madera de la cerilla
como el aire se consumía.

No quiero olvidarme de ti.
Tal vez no pueda, tal vez no quiera.
No quiero olvidarme de ti.
En verdad te digo amiga
que en mi corazón fuiste la primera.

Jugamos como dos niños,
como dos nubes que se funden en una,
como el agua en su desembocadura,
me diste esa parte de calma
fuiste mi baño de espuma.

Me enseñaste el primer latido,
me mostraste cielo azul
cuando el gris lo había escondido,
me diste aire cuando me ahogue perdido
en el mar de los sentidos.

Aún siento ese dolor,
ese arañazo en el corazón,
esa pinza de cuando me dijiste que no,
esa lluvia entre la piel y el alma
que no acepta que no me amas.

Dime que nunca sentiste nada por mi
porque me niego a reconocer tus palabras,
porque algo dentro de mi me dice
que soy yo quien nació
para que te sientas amada.

Te esperaré sentado en la puerta,
esperaré paciente a que vengas
para darte con sinceridad mis letras,
aunque me digas que no te sientes a mi lado
y aún así demuestres que conmigo te quedas.

Asía

Naciste del mismo vientre
que tu hermana Europa,
naciste mas prudente mas tranquila,
esperabas tu momento
bajo el manto del internado comunista.

Creciste a la sombra,
como el hermano pequeño
que deja hacer al mayor,
adquiriendo sus experiencias,
admitiendo sus miedos y querencias.

Con los ojos rasgados
y el corazón en la mano
te fuiste adueñando de la sociedad,
Minúsculos latidos eléctricos,
grandes avances a paso lento.

Tambores y katanas,
murallas y mares de esperanza,
leyes sin Dios
y vertebras desvertebradas.
Milicias casi espartanas.

El Sol Naciente
alumbrará el esplendoroso futuro
mientras ninguna nube
se pose delante de él,
mientras brille te irá bien.

Eres el rey del nuevo mundo,
de lo que nos queda por venir.
Eres el verdadero motor,
eres la realidad,
eres el visionario, eres feliz.