lunes, 31 de octubre de 2016

Ya no te quiero

Ya no te quiero...
Me duele decirlo 
pero me di cuenta tarde. 
Se había gastado 
y no podía disimularlo mas. 

Tenía sed, estaba hambriento. 
Quise lamer mis heridas en otra piel. 
Quise beber de otros labios 
el dulce veneno de ayer. 
Quise hacerme daño 
y al final lo logré. 

Se me rompió el cajón 
donde guardaba los besos. 

Se secó aquella rosa que te regalé, 
pero sus espinas siguen 
haciendo el mismo daño, 
que cuando la robé ayer. 

Nadie dijo que esto fuese fácil. 
Somos pasajeros del tiempo 
y seguiremos viéndonos sobrepasados 
por los mismos aviones 
que fumigaron nuestras dudas 
antes de nacer. 

 Sutiles y kamikaces 
 se estrellaran contra nuestras camas. 
Tan extraños y fugaces, 
que aterrizaran en el mar calma. 
Nocturnos y sonámbulos, 
desperezaran la mirada del alma. 

Nuestras miserias no necesitan agua 
para seguir creciendo,
solo hace falta seguir mintiendo, 
para ser un esclavo del corazón 
al que se le acaba el tiempo. 

Ya no te quiero, y lo siento... 
Ya no te quiero, y me siento... 
Ya no te quiero, y no miento.
Ya no te quiero... 
Solo quiero irme lejos, 
para no escuchar lágrimas y lamentos. 

Miedo, tengo miedo...
de doler como la realidad 
me duele a mi dentro. 
Miedo... Por ser yo quien mata el sentimiento. 
Miedo... Por que se me gastó el tiempo.

lunes, 24 de octubre de 2016

No somos eternos

Me perdí entre sombras...
Mis entrañas dibujaron
la ruta a seguir
en esta senda del tiempo.
Lúgubre...
Profundas hojas de helecho.

Ni tú ni yo seremos eternos...
Ni tú ni yo somos inciertos.
Me perdí entre mis miedos,
en el refugio oscuro de los sueños.
Me hice infinitamente pequeño,
sin querer deje de ser tu dueño.
Mentía... Me hería.

Mi corazón no late a tiempo,
mi yo se hizo imperfecto.
Sólo queda humo vacío de nosotros.
No quedan ni nubes
donde subir a surcar a nuevos mundos...
No quedamos ni vivos, ni muertos.

Y tú, te preguntas por ti.
Y yo, me pregunto si...
Preguntas por que seguir.
A cada afirmación un paso atrás.
A cada negación un latido de menos.
A cada lágrima un motivo más para vivir.

Abrazo eterno

Me marcharé en silencio y cabizbajo,
casi sin decir nada,
sin despedirme, a paso lento,
y mi corazón sangrando,
latirá en mi sostenido, despacio.

Dejaré una carta tras la puerta,
el recuerdo de lo que un día fuimos,
el abrazo eterno,
una tarde de domingo.
Un adiós sin pronunciar,
porque aún duele el tiempo contigo.

Me voy sin sentir, lo siento,
me iré no se bien hacia dónde,
pero llegaré seguro a un destino.
Me voy sin besos que marchitar,
con el amor regado con olas de mar.
Me voy, sin el miedo a que vendrá.

Ayer fui sincero,
en aquella cama donde fuimos marineros,
donde remamos mar adentro
para susurrarte al oído te quiero.
Ayer fui sincero,
pero el tiempo pasa,
y se rompe el cielo.
Ayer, fue ayer, y hoy...
Hoy si no vienes conmigo me muero.

Me iré a donde me llevé el destino.
Me iré aunque sea un cretino,
por no esperar a ahogar mis penas
en días de rosas y vino.
Me iré aunque me amargué la piel,
y la sangre se derrame al coser
la herida sin hilo,
solo con besarnos,
como dos desconocidos.
Me iré, pero te esperó,
por si decides venir conmigo.

Recordé porque la quería

Se vistió de añil
al recuerdo de sus lágrimas,
y descubrió que llorar
enriquece el alma.
Se hizó silencio,
arrancó la página.

Dejó que el cielo
se poblara de nubes.
Tormenta eléctrica de emociones.
Vuelta a los miedos.
Los recuerdos se graban
en las mejores canciones.

Mi Dios, mi tiempo, mi alma,
sus sueños, sus temores,
se acostaron juntos en la misma cama.
Apenas se rozaban la piel,
apenas acariciaron la sábanas.
A pesar de flotar,
la ingravedad adoptó a la esperanza.

Recordé porque la quería.
Entendí de nuevo porque la amaba.
Descubrí la locura de despertarme
en otra orilla
mientras el mismo mar nos bañaba.

Suele ocurrir que querer,
es un arañazo en el corazón
por el cual te desangras.
Casi me dejo perder,
por el camino que me llevaba
mi propia desconfianza

jueves, 18 de agosto de 2016

Desierto

Llenaste mi desierto de arena,
mis ojos de lágrimas,
y ahora que no estás
mi soledad se hizo pena... 

Se quemó este amor,
nos quedamos sin cena.
Apenas fueron tres años, dos lunas...
y rotos los cristales
se clavaron en el alma
y perdiendo nos hicimos daño,
a pesar de amarnos
nos miramos como extraños.

Seguir caminando
ese es mi destino...
Seguir...
Hasta donde me alcance el camino.
Servir...
Por las migas de pan que vertimos
por procurar ser los mismos, sentimos.

Hay historias que terminan
antes de empezar a estar vivos.
Al pan, pan y ¿al vino...?
Al vino, una buena tapa de jamón
que tenemos que brindar
por quien vino
y no por lo que pudo ser
y hoy es desatino.

Q

Que nadie te diga
como has de vivir.
Que la sonrisa sea
el mejor vestido que puedes lucir.
Que las lágrimas que más brillen 
sean las de tus pendientes,
y así sientas que no eres tan diferente.
Que las miradas sean tan cristalinas,
como tu belleza alcance a vislumbrar.
Que las verdades sean tan ciertas
como que quien te maltrata
pierde cualquier humana integridad.
Que tu vida sea más vida,
mientras mi vida sea tuya...
Que ninguna frontera nos obstruya.
Que somos dueños del mismo mundo
el que construimos sin discursos.
Que la igualdad sea eso...
Que la opresión pierda peso.

viernes, 29 de julio de 2016

Acostumbrabas

Me desperté esta mañana
y a mi lado dormían sus huecos,
me abrazó el silencio.
Ni aquel descarado rayo de luz
consiguió despertarme
como lo hacías tú.

Esta cama es infinitamente
más grande sin tí.
Mis pies descalzos tienen frío,
y este cuerpo que me encierra
te busca y no te encuentra.

Se me eriza la piel
y no sé si es por pensarte
o por tenerte lejos,
no sé si es amor,
o las ganas de explorar tus adentros.

Tú que acostumbrabas
a despertarme con tus labios encendidos.
Tú que me me arropabas
con caricias y con besos desvestidos
de prejuicios y minutos infinitos.
Tú que me enseñaste a ser aun niño
y que ahora no estás,
en tu recuerdo te guardo,
en mis silencios te extraño,
y ahora te siento.

Te siento y quizá llegue
tarde a decir lo siento...
Lo entiendo pero
a veces mi corazón
se empeña en manejar momentos.

Él decide y tú me guías,
Él vive y tú eres vida.
Él quiere seguir y
tú le ahogas en un mar de dudas

Soy culpable de este amor,
de esta distancia tan amarga y tan dura,
Somos causantes del miedo que describí
sin querer descubrir que te quería.
Sin tenerte aquí, se me va otra vida.

Tú que acostumbrabas
a saltar entre mis manías,
ahora echo de menos
que devores mis rutinas.
Tú, que dejaste mi cama tan fría,
vuelve a despertarte al lado mía.
Tú que eres mi costumbre más manida,
vuelve y no me arrastres
a esa oscuridad escondida.

Tú, que sabes que es,
llévame al punto de partida,
y volvamos a empezar el camino.
Volvamos a llenarnos
de vida que sepa a vida,
de rosas que jamás se mustien,
y domingos disfrazados de despedidas.

Vuelve... Solo vuelve
Mis sabanas te echan de menos
y mi cuerpo aún siente frío.
Tu perfume aún permanece
en tu lado de la almohada
y mi insomnio ha vencido
la batalla a los sueños dormidos.
Yo tengo miedo de acordarme que te olvido
y a la próxima mañana que no despertaré contigo.

martes, 29 de marzo de 2016

Antes del amanecer

Eramos dos mitades de un todo.
Un polo norte y otro opuesto.
Un jardín sin flores y tiestos,
un manzano en el paraíso
y una serpiente se antoja infierno.

Entre nosotros, miedo y lujuria.
Cristales rotos y mares de hielo.
Entre tu boca y la mía,
el deseo, la respiración entrecortada,
y una cama deshecha
que, a medianoche, se queda vacia.

No volvimos a perder...
No volvimos a tocarnos.
No volvimos a mirarnos
nos puede la tentación y el hielo.
Este iceberg se puede deshacer
con el simple hecho de recordar
el aroma que desprende tu piel.

Dibuja tu futuro,
dibuja mi silueta de señor oscuro.
Arroja al fuego mi memoria
y veras como arde.
Toma un chupito de Jack Daniels
y baila desnuda antes del amanecer.

Sensualidad y miedos,
pecados al margen de la ley,
roba vida a sus dueños.
Que su mayor condena será
no haber cumplido sus sueños.

No mates al tiempo

No mates al tiempo...
No le dejes ir por mucho que corra.
No dejes que se escape.
No le mates, si se marcha.
No te extrañes si te llama.

No lo sientas, si siento...
Me firmo un ultimo verso,
y afirmo a punta de pistola a mi sien,
y desde el otro lado del espejo asiento.
Con mis canciones, te tiento y tiemblo.

Me arrugo como un papel usado,
me duele mas mi incoherencia
que cualquier disparo a la cabeza
mientras me apuntas con el cañón
de tus ojos rojos de dragón.

Y el tiempo me espera,
pero en un segundo decido yo.
Se pasa y se queda,
depende de si mi realidad,
se adueña de un compás.

Un mal recuerdo.
Una piedra en un zapato.
Un minuto sin ti
y aquí se acaba mi contrato
donde la arena está húmeda
y se me olvida el pacto.

No mates al tiempo.
No dejes que se detenga,
mientras no tenga un beso.
No mates al tiempo
que de tanto correr
el olvido se me escribirá eterno.

Promesas

Prometí hacerte feliz
pero me he perdido.
No encuentro el camino.
Mi corazón late frío,
como el amanecer sin rocío.

Prometí hacerte feliz,
porque lo mereces,
porque tuve la fortuna
de ser tu elegido,
cuando menos lo esperaba
abriste tu corazón al mío.

Prometí hacerte feliz,
a pesar de que la lluvia,
amenazase nuestros pasos
con las gotas frías del otoño
mientras paseamos hacia el ocaso.

Prometí hacerte feliz,
como nunca nadie lo había hecho.
Se que el listón que ponía era alto,
pero estoy seguro de pasarlo
si me ayudas a intentarlo.

Prometí hacerte feliz,
para coleccionar tus sonrisas,
deslumbrarme con tu mirada,
para encontrarme un corazón tuyo
en la pizarra cada mañana.

Prometí hacerte feliz,
porque eres ese nervio que me activa,
eres sangre que corre por las venas,
con ganas de salir al mundo
y sentirse viva.

Prometí hacerte feliz,
tan feliz, que de sonreir
se te marquen las arrugas en la frente,
sin que a nadie le importe la edad
porque joven es como te sientes.

Prometí hacerte feliz,
para regalarte canciones que jamás
se escucharán en la radio,
y escribirte versos
que llenarán de polvo el armario.

Prometí hacerte feliz,
sin saber si era posible,
acercarme a cumplir
que te quiero amar
hasta el final de nuestros años.

Prometí hacerte feliz,
sabiendo que esa misma promesa,
podría ser mi condena
y mi maldito calvario
donde me perdí a medio camino.

Dueña de la historia

Se rompió el espejo,
y deshojamos el otoño.
Ya no quedan hojas.
Ni mas temores que ocultar.
Apenas nos desnudamos
conquistamos la verdad.

Quisiste volar,
te invite a hacerlo.
Nos subimos a lomos de un caballo alado,
comenzamos a soñar.
Frota tus manos frente a la nariz.
Mira con ganas de comerte el miedo.
Aprieta fuerte tus ilusiones.
Estamos a punto de partir.

Un dos tres...
Un pequeño galope.
Cuatro cinco seis
El estómago sale de si y....
Volamos.

Ahí tienes nuestro cuento de hadas.
Tú eres la protagonista,
la dueña de la historia,
la que elige mis camisas
y la intensidad de mis risas.

Guarismos

Al insomnio lo mató un sueño,
y ese sueño lo diluyó un hombre.
Ese hombre ahogó una ilusión,
y la vida sin ilusión es menos.
A veces menos es más,
cuando el que tiene hambre
se lleva algo a la boca.
Otras veces, maldice tu destino
cuando mueras por la boca.

Guarismos incalculables,
infinitas combinaciones posibles,
para amar y ser odiado,
para odiar y ser amado.
Agudiza los sentidos y siente,
a lo mejor en vez de cinco, son siete,
a lo mejor descubres
cuando el corazón te miente.

Escapa, corre, huye...
Pero quedate en casa.
Grita y patalea, que duela...
Pero calla que nadie lo sepa.
Llora y rie, por separado.
Rie y llora al mismo tiempo,
pero no lo dudes,
si el mundo necesita más testigos,
para escribir la historia incongruente,
de aquellos que muy a su pesar,
aún cantan porque siguen vivos.

Tormenta Eléctrica

Se vistió de añil
al recuerdo de sus lágrimas,
y recordó que llorar
enriquece el alma.
Se hizó silencio,
arrancó la página.

Dejó que el cielo
se poblara de nubes.
Tormenta eléctrica de emociones.
Vuelta a los miedos.
Los recuerdos se graban
en las mejores canciones.

Mi Dios, mi tiempo, mi alma,
sus sueños, sus temores,
se acostaron juntos en la misma cama.
Apenas se rozaban la piel,
apenas acariciaron la sábanas.
A pesar de flotar,
la ingravedad adoptó a la esperanza.

Me acordé porque la quería.
Entendí de nuevo porque la amaba.
Descubrí la locura de despertarme
en otra orilla
mientras el mismo mar nos bañaba.

Suele ocurrir que querer,
es un arañazo en el corazón
por el cual te desangras.
Casi me dejo perder,
por el camino que me llevaba
mi propia desconfianza.

lunes, 21 de marzo de 2016

No me vengan con cuentos

... el silencio me acompaña
porque es mejor callarse
cuando no sabes que decir,
que hablar para equivocarse
y que se mofen de ti...

Hablar de sentimientos
es tan serio como ingrato.
Empatizamos enfermizamente.
Los hacemos nuestros,
lloramos, reímos, amamos...
Salvamos almas heridas
por desamores de tanta gente.

No me vengan con cuentos.
Todos hemos hecho fábulas,
nos hemos sentido protagonistas.
Todos hemos salvado a la niña
que actuaba en la película.
Hemos sido héroes
de inenarrables conquistas.

Hoy es el día de la poesía,
Llegó el equinoccio de primavera.
Hoy escribí de ti
a pesar que te dejé perdida
en la arena de la costera.
Hoy me acordé de ti,
mi fiel amiga y compañera.