miércoles, 5 de julio de 2017

Inocencia

...La muerte vestía como una fulana pordiosera, flaca y desdentada que venía de pasarse por su entrepierna a todos tus enemigos, pero aún así decidiste que no era el momento de rendirse. A pesar de tu corta edad la miraste a los ojos y te fuiste a por ella, decidido a plantarle cara y pelear. No era tu momento y lo sabías.

Pusiste toda la carne en el asador tras levantarte del frío suelo que trataba de congelar tu espalda para dejarla pegada al suelo a la espera de cuatro montones de arena que te cubriesen para certificar tu defunción. Nunca te habías dado por vencido y aquella vez no iba a ser menos por lo que desde tu balcón de insolente inocencia decidiste que a partir de hoy despertarías vestido de ilusión, con la sonrisa vírica y contagiosa que llenaría el mundo de una nueva luz, con los ojos brillantes, casi vidriosos por la nueva oportunidad brindada, donde se reflejan la experiencia y el miedo, pero donde aprenderemos más que en una vida entera.

Donde muchos firman que viven, tu afirmas que sobrevives y por ello das gracias de forma exacerbada, redundante y cíclica.
 para tí, cada día es un nueva oportunidad para demostrarnos que vivir, no es sólo vida... vivir tiene algo más que sólo sabiendo que mañana es incierto hace cada segundo especial. Cada aroma, cada rugosidad, cada tejido, es diferente y único.  Irrepetible. Como nosotros... cómo este momento.

Amas sin pedir nada a cambio y en cambio nosotros amábamos esperando más de lo mismo cuando ese era nuestro error... esperar. No esperes nunca nada ni a nadie, sigue caminando pase lo que pase...

No hay comentarios:

Publicar un comentario