Hoy, después de mucho tiempo
volví a llorar.
Hoy, cuando abrí la puerta
y vi que eras tú,
amada y odiada soledad.
Me besaste en los labios,
y un nudo en mi garganta
cortó mi respiración,
por momentos pensé
que me ahogaba con tu llegada.
Mis ojos se inundaron,
y esa lágrima frágil
se decidió a viajar
a través de mis mejillas,
fue mas valiente que yo,
cuando me dijiste adiós.
Acariciaste mi rostro,
y me tatuaste en él
cada uno de tus sentimientos,
la rabia y el rencor,
te devolvían a mi.
Hoy, después de mucho tiempo
a pesar del brillo del Sol,
cuando de mis labios
salió ese no,
volví a llorar.
Deseo tenerte entre mis brazos
que el dolor me impide
volver de nuevo al país de los sueños.
Deseo tenerte porque aún te quiero,
pero me duele mi alma y es sincero.
Enfurecida saliste por la puerta,
descastada, disparada
y con mi lágrima secuestrada.
Quisiste el perdón divino
y te quemaste entre las llamas del destino.
Yo por mi parte,
volví de nuevo a mi camino,
esperando un empujón
que me hiciese andar de nuevo,
para cruzar este inmenso cielo.
Hay lugares donde escapamos sin necesidad de movernos del sitio, este pretende ser uno de ellos. Disfruten de su estancia y sientan las palabras.
domingo, 1 de mayo de 2011
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